La leucemia mieloide aguda es uno de los cánceres más comunes. ¿Aún no conoces esta enfermedad?

La leucemia consiste en la proliferación incontrolada de una población anómala de células de la sangre. Éstas infiltran la médula ósea, impidiendo la producción de las restantes células normales, e invaden la sangre y otros órganos.

El fumar genera una predisposición directa hacia cualquier tipo de cáncer.
El fumar genera una predisposición directa hacia cualquier tipo de cáncer. depositphotos
Es un cáncer que comienza dentro de la médula ósea, impidiendo la adecuada formación de las demás células sanguíneas.

La médula ósea produce normalmente células madre sanguíneas (células inmaduras) que con el tiempo se transforman en células sanguíneas maduras. Una célula madre sanguínea se puede convertir en una célula madre mieloide o una célula madre linfoide. Esta última se convierte en un glóbulo blanco.

Una célula madre mieloide se transforma en uno de tres tipos de células sanguíneas maduras:

  • Glóbulos rojos que transportan oxígeno y otras sustancias a todos los tejidos del cuerpo.
  • Glóbulos blancos que luchan contra las infecciones y enfermedades.
  • Plaquetas, que forman coágulos de sangre para impedir el sangrado.

En el caso de la leucemia mieloide aguda, habitualmente las células madre mieloides se transforman en un tipo de glóbulo blanco inmaduro que se llama mieloblasto. Los mieloblastos en la leucemia mieloide aguda son glóbulos blancos anormales y no se transforman en glóbulos blancos sanos.

Es uno de los tipos más frecuentes en la población adulta, principalmente entre los 35 y 65 años de edad, con una prevalencia aproximada en México de 6 mil pacientes y una incidencia de mil nuevos casos cada año.

Este tipo de leucemia representa el 40% de todas las leucemias en el mundo occidental.
Causas:

  • Tabaquismo: Las sustancias cancerígenas presentes en el humo del tabaco son absorbidas por los pulmones y propagadas a través del torrente sanguíneo a muchas partes del cuerpo.
  • La exposición a largo plazo a altos niveles de benceno.
  • La exposición a altas dosis de radiación.
  • Haber recibido tratamiento con quimioterapia o radioterapia en el pasado.
  • Haber recibido tratamiento para la leucemia linfoblástica aguda infantil en el pasado.

Signos y síntomas:

  • Fiebre.
  • Dificultad para respirar.
  • Debilidad o sensación de cansancio.
  • Pérdida de peso o pérdida del apetito.
  • Somnolencia.
  • Palpitaciones.
  • Infecciones.
  • Tumoraciones en encías.
  • Formación fácil de moretones o hemorragias.
  • Petequias (manchas planas, como puntitos bajo la piel producidos por sangrado.

Tratamiento

Existen dos fases de tratamiento:

  1. de inducción a la remisión
  2. y de post-remisión o consolidación.

La fase de inducción a la remisión se basa siempre en quimioterapia intensiva, consistente en la administración de diversos fármacos por vía intravenosa con el objetivo de lograr que desaparezcan las células leucémicas de la sangre y la médula ósea (remisión completa), permitiendo la producción normal de las otras células sanguíneas. Se considera que un paciente ha alcanzado la remisión completa cuando la cifra de blastos (células inmaduras) en la médula ósea es inferior al 5% y la sangre se ha recuperado a valores normales.

Esta situación clínica se alcanza tras el primer ciclo de tratamiento, si bien en ocasiones puede ser necesario administrar dos ciclos de inducción para alcanzar la remisión. En conjunto, el del 70 al 80% de los pacientes alcanzarán la remisión completa.

En los pacientes con leucemia mieloide aguda existen tres opciones de tratamiento de post-remisión:

  1. Quimioterapia de consolidación.
  2. Quimioterapia de consolidación seguida de trasplante autólogo (del propio paciente).
  3. Quimioterapia de consolidación seguida de trasplante alogénico (de donante compatible).

Referencias

  • Enfermedades hematológicas, Fundación unidos; Asociación Pro Trasplante de Médula Ósea Francisco Casares Cortina, A.C. Cuadernillo informativo.

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