Prueba de VPH permite detectar a tiempo cáncer cervicouterino

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Desde hace 10 años existe una prueba 64% más eficiente que el papanicolaou convencional para detectar Virus del Papiloma Humano (VPH) y lesiones precursoras del cáncer cervicouterino.

Estamos hablando de la citología de base líquida o papanicolaou de base líquida, un método que preserva las células cervicales en un medio líquido antes de su análisis y que en nuestro país está disponible tanto en el sector público como en el privado:

“La citología de base líquida actualmente es la mejor tecnología para las pruebas de diagnóstico y tamizaje en México… Estas pruebas se pueden realizar una vez al año para determinar la existencia de cambios celulares y hacer también el estudio del VPH mediante PCR”, explicó la doctora Ana Karen Soto Sañudo, oncopatóloga y coordinadora del Departamento de Patología del Hospital Regional del ISSSTE “Dr. Manuel Cárdenas de la Vega”.

¿Y quiénes deben hacerse esos exámenes?

Todas las mujeres desde que inician su vida sexual activa o como las guías lo establecen, a partir de los 18 años la citología y desde los 25 años la detección para VPH mediante PCR.

El cáncer cervicouterino es prevenible

Aunque el cáncer cervicouterino es una enfermedad prevenible, continúa cobrando miles de vidas cada año. En México se estiman más de 10,300 nuevos casos anuales y cerca del 95% están relacionados con infecciones persistentes por genotipos de alto riesgo de Virus del Papiloma Humano (VPH) en el cuello del útero, una infección muy común que puede permanecer durante años en el organismo sin provocar síntomas visibles.

Solo se detecta mediante pruebas de tamizaje

Por su naturaleza silenciosa, el diagnóstico oportuno resulta fundamental. En sus primeras etapas la infección suele pasar inadvertida y solo puede detectarse mediante pruebas de tamizaje, lo que vuelve clave fortalecer las estrategias de detección temprana.

Ante este panorama, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó en 2020 la Estrategia Global para la Eliminación del Cáncer Cervicouterino, basada en tres pilares: vacunación contra el VPH, detección mediante pruebas de alta precisión y tratamiento oportuno de lesiones precancerosas. La iniciativa busca que al menos 70% de las mujeres entre 35 y 45 años accedan a pruebas de detección, con el fin de identificar infecciones por genotipos de alto riesgo deVPH y cambios celulares tempranos que puedan evolucionar hacia cáncer cervical.

Durante la conferencia de prensa “Prevención y tamizaje: dueto perfecto contra el cáncer cervicouterino”, se explicó que a diferencia del papanicolaou convencional, la citología de base líquida, mejora la calidad de la muestra y facilita la identificación de alteraciones celulares tempranas. Plataformas basadas en este principio, adicionan enriquecimiento celular, método que ha mostrado incrementar hasta en 64.4% la detección de lesiones precursoras de alto grado frente al papanicolaou convencional.

La doctora Soto detalló que la prueba de citología de base líquida la puede realizar el mismo médico en el consultorio: “se toma una sola muestra para los dos estudios, con las tecnologías que actualmente tenemos aprobadas en México de Becton Dickinson (BD). Con eso podemos obtener información celular sumamente valiosa, es decir, analizar incluso el DNA de las células y determinar si hay VPH, identificando los genotipos virales”.

Esas pruebas moleculares para VPH de alto riesgo, que identifican el ADN viral, detectan 14 genotipos asociados con mayor riesgo oncogénico de manera individual, incluidos los genotipos 16 y 18, relacionados con aproximadamente el 70% de los casos de cáncer cervical en el mundo.

En el evento, realizado en el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer Cervicouterino que se conmemora este 26 de marzo, el QFB y maestro en Bioética José Antonio Duarte, gerente de Asuntos Médicos de BD, señaló que “las herramientas diagnósticas actuales permiten identificar, no solo la presencia del virus, sino también los genotipos asociados con mayor riesgo. Esto impulsa el mundo de la salud, al tiempo que ayuda a orientar mejor el seguimiento clínico y fortalecer los programas de detección oportuna”.

Finalmente, los especialistas coincidieron en que la combinación entre vacunación contra el VPH; programas de tamizaje sostenidos y tecnologías diagnósticas más precisas representan hoy una de las estrategias más efectivas para reducir la incidencia y mortalidad por cáncer cervicouterino.