Empoderamiento de la mujer en el trabajo contribuye a poner fin a la pobreza, Banco Mundial

Un estudio destaca la necesidad de adoptar medidas audaces y coordinadas que fomenten la igualdad de oportunidades para la mujer en el entorno laboral, entre ellas abordar desde un principio los prejuicios de género, ampliar el acceso de la mujer a la propiedad y las finanzas, y elevar la edad de jubilación, lo que traerá beneficios considerables en la lucha contra la pobreza.

Mujer ejecutiva con un gripo de personas en el fondo apoyandola
Se destaca la necesidad de medidas audaces para promover la igualdad de género en el trabajo
Las tendencias sugieren que en los últimos 20 años la participación de la mujer en la fuerza de trabajo se ha estancado y se ha reducido del 57% al 55% a nivel mundial. Esto es así a pesar de la creciente evidencia de que el empleo beneficia a las mujeres, las familias, las empresas y las comunidades.

Sabemos que si se reducen las disparidades de género en el entorno laboral se pueden generar importantes beneficios en materia de desarrollo: se puede mejorar la salud y la educación de los niños, contribuir a la reducción de la pobreza y fomentar la productividad”, señaló Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial. “Se trata de una cuestión urgente. No actuar equivale a perder una gran oportunidad. Hasta el momento, se ha avanzado muy poco y con demasiada lentitud”.

Hoy en día, muchas más niñas asisten a la escuela y tienen una vida más larga y saludable que hace 30 o incluso 10 años. Pero esto no se ha traducido en mayores beneficios”, afirmó Kim. “Aún hay demasiadas mujeres que carecen de libertades y oportunidades, y enfrentan enormes desigualdades en el mundo laboral”.

En América Latina y el Caribe, la participación de la mujer en la fuerza de trabajo ha aumentado un 35% desde 1990.

En el análisis realizado por el Grupo del Banco Mundial se concluyó que en 2010 los niveles de pobreza extrema y de desigualdad de ingreso promedio habrían sido un 30% y un 28% más elevados, respectivamente, si no hubiera sido por el aumento de los ingresos de las mujeres generado por el incremento de los ingresos laborales, el acceso a beneficios de la jubilación y la participación en la fuerza de trabajo entre 2000 y 2010.

En el estudio Gender at Work, se recomiendan diversas políticas que los gobiernos pueden aplicar a lo largo de la vida de una mujer:

  • Durante la infancia y la juventud, se pueden aplicar políticas orientadas a combatir la desigualdad a través de la educación y la capacitación, por ejemplo brindando incentivos para que las niñas asistan a la escuela.
  • En el caso de las mujeres en edad reproductiva, las medidas a tener en cuenta incluyen eliminar las restricciones al trabajo y el empleo, permitir y alentar la propiedad y la titularidad conjunta de tierras, y aplicar leyes equitativas en materia de sucesiones. Otras estrategias incluyen políticas de flexibilidad y licencias adaptadas a las condiciones familiares, programas de atención infantil accesible y desarrollo en la primera infancia, y el desarrollo de infraestructura para aligerar las tareas que realiza la mujer cuando se dedica al cuidado del hogar y de la familia. Es imprescindible contar con acceso equitativo a los activos y a los servicios financieros. Abordar las limitaciones fuera del sector formal reviste particular importancia en los países de bajos ingresos, ya que la mayoría de las personas —sobre todo las mujeres— no reciben sueldos ni salarios por su trabajo.
  • En el caso de las mujeres de mayor edad, los gobiernos pueden apoyar la elaboración de normas laborales equitativas para la vejez, combinadas con programas de protección social adecuados. La edad de jubilación debería ser la misma para los hombres y las mujeres. Por otra parte, mediante programas específicos se puede mejorar la capacidad de las mujeres de mayor edad que puedan y quieran trabajar, y a través de las políticas preventivas se puede brindar protección sin desalentar el trabajo de la mujer.

En el informe se advierte que el envejecimiento de la población en el mundo en desarrollo tendrá cada vez más importancia para los gobiernos. Se espera que de aquí a 2050 la tasa de dependencia de las personas mayores en los países en desarrollo aumente un 144% y que en ese mismo período la tasa de dependencia de los niños disminuya un 20%, lo que alterará la naturaleza de la carga de los cuidados en las familias y las sociedades.

Referencias

Gender at Work http://www.worldbank.org/content/dam/Worldbank/document/Gender/GenderAtWork_web.pdf

Imagen cortesía de Andresr | Andres Rodriguez


Escrito por

Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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