Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 55 segundos
El cáncer cervicouterino es el segundo más frecuente en mujeres en México, con más de 10 mil casos nuevos registrados en 2022. Esta enfermedad, que afecta principalmente a mujeres en edad reproductiva, está estrechamente relacionada con la infección por el virus del papiloma humano (VPH). De hecho, el 95% de los casos de cáncer cervicouterino están asociados a esta infección, lo que convierte a la prevención en una estrategia clave para reducir su impacto en la salud femenina.
Cada año, el 26 de marzo se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer Cervicouterino, con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso a tratamientos adecuados. Además, el 4 de marzo se celebra el Día Internacional de Concientización sobre el VPH, una oportunidad para conocer más sobre este virus, sus riesgos y las herramientas disponibles para combatirlo.

¿Qué es el cáncer cervicouterino?
El cáncer cervicouterino se desarrolla en las células del cuello del útero y, en la mayoría de los casos, evoluciona lentamente, lo que permite su detección y tratamiento oportuno si se realizan revisiones médicas regulares.
El virus del papiloma humano afecta a cualquier persona sexualmente activa, la infección puede afectar la piel, zona genital y la garganta, afectando a 8 de 10 personas. Cuando la infección es persistente, puede causar problemas de salud como verrugas genitales y otros cánceres además del cervicouterino, como el de vagina, vulva, ano y orofaringe.
Los principales síntomas del cáncer cervicouterino incluyen:
- Sangrado vaginal anormal, especialmente después de las relaciones sexuales, entre periodos menstruales o tras la menopausia.
- Flujo vaginal espeso con sangre y un olor inusual.
- Dolor pélvico persistente o durante las relaciones sexuales.
Sin embargo, en sus primeras etapas, este cáncer puede ser asintomático, lo que resalta la importancia de los chequeos médicos periódicos.
Virus del Papiloma Humano: principal factor de riesgo
El VPH es la infección de transmisión sexual más común en el mundo. Se estima que 8 de cada 10 personas sexualmente activas se infectarán con este virus en algún momento de su vida. Existen más de 100 tipos de VPH, de los cuales al menos 14 se consideran de alto riesgo debido a su relación con el desarrollo de distintos tipos de cáncer, incluyendo el de cuello uterino, vagina, vulva, ano y orofaringe.

Factores de riesgo del cáncer cervicouterino
Además del VPH, existen otros factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer cervicouterino, entre ellos:
- Consumo de tabaco: las sustancias tóxicas del cigarro pueden favorecer el desarrollo de células cancerígenas en el cuello uterino.
- Infecciones de transmisión sexual (ITS): la presencia de otras ITS como herpes, clamidia o VIH puede debilitar el sistema inmunológico y facilitar el desarrollo del cáncer.
- Sistema inmunológico debilitado: enfermedades como el VIH/SIDA reducen la capacidad del cuerpo para combatir infecciones como el VPH.
- Uso prolongado de anticonceptivos orales: algunos estudios sugieren que el uso de pastillas anticonceptivas por más de cinco años podría aumentar ligeramente el riesgo.

Prevención: vacunación y detección temprana
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un enfoque integral para la prevención del cáncer cervicouterino, el cual incluye:
- Vacunación contra el VPH: es la medida más efectiva para prevenir la infección y reducir la incidencia de cáncer cervicouterino. En México, se prioriza la vacunación contra VPH en niñas de quinto grado de primaria y de 11 años no escolarizadas, además de incluir a población de riesgo como lo son: mujeres y hombres cisgénero y transgénero que viven con VIH, niñas y mujeres adolescentes que se encuentran en protocolo de atención por violación sexual y mujeres de hasta 16 años de rezago.
- Pruebas de detección: el Papanicolaou y la prueba de VPH permiten identificar lesiones precancerosas y actuar antes de que se conviertan en cáncer. Se recomienda realizar estas pruebas cada tres años a partir de los 25 años o antes si hay factores de riesgo.
- Uso de preservativo: aunque no elimina el riesgo de contagio, el condón reduce la probabilidad de contraer el VPH y otras infecciones de transmisión sexual.
- Estilo de vida saludable: una alimentación equilibrada, ejercicio regular y evitar el tabaco pueden fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de desarrollar cáncer.
Concientización y acción para salvar vidas
El cáncer cervicouterino es una enfermedad prevenible y tratable si se detecta a tiempo. En este Día Mundial contra el Cáncer Cervicouterino, es fundamental reforzar el acceso a la información y los servicios de salud para que más mujeres puedan prevenir y combatir esta enfermedad. La vacunación contra el VPH, la realización de pruebas de detección y la promoción de hábitos saludables son acciones clave para reducir su incidencia y salvar vidas.
Para saber más sobre el virus del papiloma humano, visita el sitio web: https://infovph.mx/