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Incorporar actividad física a la rutina diaria puede marcar una diferencia significativa en la salud de las personas que viven con diabetes. En el marco del Día Mundial del Yoga, que se conmemora el 21 de junio, especialistas destacan que esta disciplina no solo favorece el movimiento del cuerpo, sino que también ayuda a reducir el estrés, mejorar el descanso y fortalecer el autocuidado.

Algunas personas con diabetes viven cada vez más en un entorno marcado por el estrés,
el sedentarismo y el agotamiento emocional. Frente a esto, el yoga ha dejado de ser solo
un pasatiempo para posicionarse como una práctica integral que puede contribuir
positivamente al manejo diario de esta condición crónica.
De acuerdo con Mariana Buss, PhD, profesional de Medical Affairs en embecta™ Latinoamérica, el yoga combina respiración consciente, relajación y ejercicio de bajo impacto, lo que permite desarrollar una mayor conexión con el cuerpo y promover hábitos saludables que pueden mantenerse en el tiempo.

Además de mejorar la flexibilidad y la movilidad, diversos estudios sugieren que la práctica regular de yoga puede contribuir al bienestar emocional y convertirse en un aliado para las personas con diabetes al fomentar la calma, la convivencia y el sentido de comunidad. Estos factores pueden favorecer una mejor adherencia al tratamiento y una mejor calidad de vida.
Los especialistas recuerdan que el manejo integral de la diabetes incluye alimentación equilibrada, actividad física, seguimiento médico y atención a la salud emocional. Antes de iniciar cualquier rutina de ejercicio, es recomendable consultar con el especialista o instructor para adaptar la práctica a las necesidades individuales.
Más que una tendencia, el yoga representa una oportunidad para reconectar con el bienestar y construir hábitos que impulsen una vida más activa, consciente y saludable.



