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MITOS Y REALIDADES DE LA CIRUGIA REFRACTIVA

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La cirugía refractiva es un procedimiento que se lleva a cabo en aquellas personas que desean no tener que depender del uso de lentes de armazón (gafas) o de lentes de contacto. Se trata de una cirugía que se realiza con un laser específico llamado Excimer laser, con el cual se moldea la curvatura de la cornea (la parte más anterior del ojo), lo que permite modificar la graduación de cada ojo en particular.

Esta operación es ambulatoria, se realiza con anestesia tópica (gotas en los ojos) y tiene una duración aproximada de 20 minutos. Además, es sencilla, indolora y, por lo general, los pacientes se recuperan en 24 horas, regresando a su vida normal al día siguiente. No obstante, es importante que los pacientes eviten nadar durante las siguientes 2 semanas posteriores a la operación, así como no tallarse los ojos ni maquillarse por 2 a 3 semanas. Actualmente, se pueden tratar problemas refractivos solos o combinados, es decir, se puede operar únicamente miopía, astigmatismo o hipermetropía o en sus diferentes combinaciones (miopía con astigmatismo, hipermetropía con astigmatismo).

Uno de los mitos más comunes sobre la cirugía refractiva es la edad en la que se puede realizar. Los pacientes se pueden operar desde los 18 años de edad siempre y cuando la graduación de lentes esté estable por lo menos durante el último año. Antes de los 18 años no es conveniente operarse, ya que la graduación se puede modificar y el resultado podría variar en un futuro.

Entre las preguntas más frecuentes entorno a la cirugía refractiva están las siguientes:

¿La cirugía refractiva es permanente?

A este respecto, existen muchos “rumores” de que solamente dura 10 años, lo cual es falso. En realidad, los resultados de una cirugía de este tipo son permanentes, siempre y cuando el paciente sea un buen candidato para la misma. Sin embargo, no se puede garantizar que el resultado sea para siempre, ya que el ojo puede sufrir modificaciones en el transcurso de la vida de las personas y es ahí donde pueden surgir cambios en la graduación.

¿Puedo usar lentes, lentes de contacto o volverme a operar después de la primera cirugía?

Después de una cirugía refractiva, las personas que presenten la necesidad de usar un tipo de graduación pueden regresar al uso de anteojos o, inclusive, de lentes de contacto. Esto puede ser desde los primeros meses o hasta años después de la intervención. Incluso, si al paciente le gusta usar lentes de contacto de color, puede seguir utilizándolos, sin ningún problema, unos 3 a 4 meses después de la cirugía.

¿Puedo cargar y hacer esfuerzo después de la cirugía?

Esto no es cierto, ya que, de hecho, una de las grandes bondades de la cirugía es la rápida rehabilitación de los pacientes. Las personas pueden hacer una vida prácticamente normal al día siguiente posterior a la cirugía. Las mujeres que quieran ir al gimnasio a hacer ejercicio pueden hacerlo desde los primeros días posteriores a la cirugía siempre y cuando no realicen actividades que impliquen riesgo de golpear el ojo o ejercicios de muy alto impacto. Asimismo, pueden realizar caminata, bicicleta estacionaria, elíptica, así como manejar, salir al cine, a comer… desde el día siguiente a la cirugía.

¿Qué pasa en el embarazo? ¿Aumenta mi graduación de anteojos después del mismo?

En la gran mayoría de los casos, la graduación de anteojos no cambia con el embarazo; sin embargo, en algunas pacientes esto puede llegar a suceder, por lo que se recomienda un tiempo de espera, en las pacientes que estén embarazadas o lactando, previo a la realización de la cirugía.
Otro de los mitos, aunque menos común, consiste en que la cirugía cambia de color el ojo o se ve “diferente” después de la misma, lo cual no sucede, ya que los ojos conservan sus características originales.

MIEDO AL CAMBIO

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Tal parece que la historia de la humanidad, así como nuestra propia historia, se rigen por dos fuerzas aparentemente opuestas, aunque quizás complementarias: la permanencia y el cambio. El ejemplo más claro lo podemos encontrar en nuestro propio cuerpo que, desde que nacimos, ha sufrido grandes cambios que, además, van en aumento, a pesar de lo que hagamos para tratar de impedirlo. Pero sabemos también que ese cuerpo cambiante ha alojado siempre a la misma persona y que, aunque tengamos unos cuantos kilos más y una que otra arruguita que no estaba en nuestros planes, seguimos siendo en general las mismas personas que antes. Lo cierto es que la vida nos ha enseñado mucho y quizás ya no seamos tan ingenuas o tan inocentes; es más, seguramente no reaccionaríamos hoy de la misma manera que lo hicimos hace algunos años ante una misma circunstancia, pero, en esencia, seguimos siendo la misma persona de siempre.

Por otro lado, hay que reconocer que vivimos en una sociedad en la que, aparentemente, todo el mundo se encuentra en un desarrollo continuo y por ello el cambio es altamente valorado, ya que se considera el principal instrumento a través del cual podemos crecer y seguir desarrollándonos como personas, pareja, profesionista, etc. El cambio es bueno en sí y todo el mundo debería buscar la manera de cambiar para poder así tener éxito en la vida. No en balde los medios de comunicación se desviven tratando de ayudarnos para lograr esta meta. Por ejemplo, en medios dirigidos a mujeres frecuentemente encontramos artículos sobre la necesidad de “cambiar” de pareja o de trabajo, o consejos para poder “cambiar” nuestra relación amorosa, además de todas las indicaciones para “cambiar” de look, utilizar el “nuevo” maquillaje o peinarse de acuerdo con los “últimos” cánones de la moda.

En este sentido, resulta aparentemente extraño ver a tanta gente que presenta este sentimiento de miedo al cambio. De hecho son muy pocas las personas que conocemos que se realizan “cambios” (de casa, de pareja, de trabajo, etc.) de manera continua. Existen más mujeres a las que les cuesta bastante trabajo realizarlo, a pesar de que la lógica y el sentido común indiquen la necesidad de hacerlo. Por ejemplo, ¿Cuántas personas se quedan en un trabajo que no les gusta por miedo al cambio, cuando tienen todas las posibilidades de obtener uno mejor? ¿Cúantas parejas viven infelices y, ante el temor de un cambio en su cotidianeidad, prefieren quedarse calladas y nunca cuestionan su vida emocional? ¿Cuántas veces hemos querido experimentar algo nuevo, un peinado insólito, una ropa diferente, un viaje exótico, una experiencia sexual novedosa con nuestra pareja y no lo hacemos por miedo al cambio?

En gran medida, estos temores tienen su origen en la manera en que fuimos educadas. Aquellas a las que les permitieron experimentar y buscar sus propias respuestas y actitudes antes los retos de la infancia, posiblemente sean menos “miedosas” que aquellas que fueron sobreprotegidas o que no fueron educadas para tomar sus propias decisiones y responsabilidades.

El miedo al cambio, en cierta medida, puede también tener su origen en el miedo al rechazo, ya que el cambio abre la posibilidad de ser un poco o muy diferente a lo que uno es y, por lo tanto, nos exponemos a que las personas que son importantes para nosotros modifiquen sus actitudes y sentimientos hacia nosotros. Tendemos a pensar que si estas personas nos quieren por lo que somos, al dejar de serlo, aunque sea un poquito, nos van a dejar de querer.

Otro motivo por el cual le tememos al cambio es a causa de sus implicaciones respecto a la pérdida de algo difícil de definir pero con consecuencias que percibimos negativas en el plano afectivo. Todo lo nuevo que puede traer un cambio, se tiene que pagar con la pérdida de algo que quizás no nos llenaba emocional o profesionalmente, pero que al menos era conocido y seguro. Y es que todo cambio abre las puertas a lo imprevisto, a lo desconocido, a aquello sobre lo que tenemos poco o ningún control y esto provoca angustia.

No es fácil vencer el miedo al cambio. Para poder hacerlo es muy importante conocerse a sí mismo, analizar cómo hemos reaccionado ante situaciones anteriores de cambio, planeadas o imprevistas; darnos cuenta que son muchos los cambios que hemos vivido porque otras personas decidieron por nosotros modificar nuestra vida, por lo que hay que aprender de esas personas y de uno mismo para saber qué hacer ante la posibilidad de uno nuevo. Asimismo, hay que aprender a reconocer que los cambios no son buenos o malos en sí, que hay cambios que pueden ser buenos para unos y no tanto para otros, que algunos son necesarios y otros no, a pesar de lo que opinen los demás. Incluso, a veces basta con hacer pequeños cambios en lugar de uno radical; todo cambio conlleva riesgos que es necesario sopesar concienzudamente, y hay que ser responsable y coherente a la hora de realizar cualquiera, ya que la mayoría de las veces no hay vuelta atrás.

En la gran mayoría de los casos, las propias circunstancias de cada momento sobre los que no tenemos control, nos obligan a realizarlos. Por eso es importante aprender a observar y analizar los diferentes contextos para poder preverlos, para que no nos tomen por sorpresa y enfrentarlos de la mejor manera posible.

Un proverbio chino dice que lo único permanente es el cambio, que lo que nunca cambia es que siempre hay cambios, y que la única manera de sobrellevar esta contradicción es estando muy conscientes y alertas en todo momento, para ser parte de esos cambios, imprimir nuestro sello personal en ellos y,sobre todo, que nunca nos agarren desprevenidos.

Mitos y realidades del VPH

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El Virus del Papiloma humano (VPH) es poco común

Realidad: El VPH es muy común,de hecho se estima que el 80% de las mujeres alguna vez en su vida cursarán con una infección por este virus.

La mayoría de las mujeres promiscuas tendrán cáncer cérvico uterino

Realidad: El tener múltiples parejas sexuales a lo largo de la vida de una mujer es un factor de riesgo para el cáncer cérvico uterino. Sin embargo, las mujeres que han tenido sólo una pareja pueden desarrollar cáncer cérvico uterino. Nadie puede determinar exactamente por qué una mujer lo puede desarrollar y otra no. Hay muchos factores en el desarrollo del cáncer cérvico uterino.

Si tu tienes el VPH, desarrollarás cáncer cérvico uterino.

Realidad: No necesariamente, independientemente de la infección por VPH de alto riesgo, hay muchos otros factores que juegan un papel en el desarrollo de cáncer cérvico uterino. Las pruebas de diagnóstico como la prueba de Papanicolaou (Pap) son vitales para detectar cambios anormales del cuello uterino causados por el VPH. El examen del cuello uterino puede detectar cambios mucho antes de que progresen a cáncer cérvico uterino. La colposcopía es otra prueba diagnóstico complementaria al Pap.

El cáncer cérvico uterino no se puede prevenir

Realidad: Sí se puede prevenir. El cáncer cérvico uterino es prevenible ya que es posible identificar lesiones precursoras del cáncer a través de pruebas como el Pap. Posterior a la vacunación contra VPH las mujeres deben continuar con sus revisiones periódicas y someterse a pruebas de diagnóstico y detección oportuna como el Pap y la colposcopía, de acuerdo a la edad de cada mujer y de las recomendaciones de su médico. La vacuna contra VPH y los métodos de detección de cáncer cérvico uterino son complementarios.

Los condones ofrecen 100% de protección contra el VPH

Realidad: Los condones no ofrecen una protección del 100% contra el VPH. El VPH se transmite por vía sexual, contacto piel a piel con una persona infectada; la penetración no es necesaria para contraer el virus.
Cuando se usa un condón, sólo está protegido el pene. En el simple jugueteo sexual otras áreas de lo genitales quedan expuestos y puede haber transmisión del virus. Es muy importante practicar el sexo seguro para prevenir embarazos no deseados y otras enfermedades de transmisión sexual.

Sólo a las mujeres mayores les puede dar cáncer cérvico uterino

Realidad: No, también las mujeres jóvenes sufren de cáncer cérvico uterino. La aparición del cáncer cérvico uterino es la consecuencia de una infección por VPH oncogénico que se ha tenido por mucho tiempo. Hay que tener en cuenta que no existe este cáncer sin la presencia del VPH y el contagio de éste se puede dar desde la primera relación sexual.

La vacuna contra el VPH causante de cáncer cérvico uterino es demasiado cara

Realidad: No. Actualmente en nuestro país la vacuna es más accesible.

Si ya tuviste relaciones sexuales o infección por VPH, la vacuna ya no te sirve

Realidad: No, la vacuna contra VPH si te ofrece protección aún cuando ya hayas iniciado tu vida sexual y/o hayas tenido infecciones previas, ya que te ayudará a prevenir futuras infecciones. Sin duda, con la edad el sistema inmune responde en menor medida, por eso confiere diferente eficacia a una niña de 10 años que a una mujer .

Fuente: Red Contra el Cáncer

Día Mundial Sin Tabaco

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Día Nacional de la Nutrición

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Aprueban la píldora de Anticoncepción de Emergencia en caso de violación

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La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló la constitucionalidad de la NOM 046 SSA2-2005, al ratificar que las instituciones de salud pública del país están obligadas a ofrecer la Anticoncepción de Emergencia (PAE) a las víctimas de violación, con previa información.

Conferencias acerca de infidelidad

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La perspectiva de género ha proporcionado un marco de referencia innovador y crítico para la terapia familiar y de pareja, en el que el Instituto Ackerman de Nueva York siempre ha estado a la vanguardia, desde el feminismo hasta la creación de modelos terapéuticos para el tratamiento de problemas específicos.

Día Nacional de la Epilepsia

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“Queta” Basilio, una mujer que enciende conciencias

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Norma Enriqueta Basilio Sotelo, “Queta” Basilio para quienes la queremos bien, es la primera mujer de la historia que llevó la antorcha olímpica y encendió el pebetero con el que se dio inicio a una Olimpiada, en su caso la de México, el 12 de octubre de 1968.

A casi 42 años de distancia, Queta, originaria de Mexicali, Baja California, con la misma enjundia y determinación como la vimos llevar la antorcha en la inauguración olímpica, se presentó el reciente 19 de mayo, durante la conmemoración del Día Mundial de la Hepatitis, en “Voces frente a la hepatitis”, para recordarnos que ella vive con un trasplante de hígado, “y es urgente que todos tomemos conciencia de cuidar este órgano”.

Valiente, directa y sincera, como se le conoce en el ámbito deportivo, Queta denunció que como en aquellos días de la Olimpiada de México, que sucedió al movimiento estudiantil reprimido por el gobierno, “desde entonces no crean que las cosas cambiaron demasiado en torno a lo que aquí nos concierne, porque los políticos siguen sin importarles el deporte y mucho menos la salud de los mexicanos”.

Dijo que ambos rubros están abandonados del presupuesto que realmente requiere el país, “y por eso venimos a levantar la voz para que la sociedad deje el sedentarismo y haga deporte, que se ejercite, pero también para que sepan que tenemos que cuidar nuestro hígado y llevar una alimentación sana”.

Y añadió: “La salud debe darse en base al conocimiento de nuestro cuerpo, al funcionamiento del organismo, algo que debemos de aprender desde la primaria, sin embargo tenemos unos políticos indolentes, que ven que nuestros jóvenes padecen de obesidad y que de eso se está muriendo nuestra gente y todavía dudan si no hay que retirar las dietas chatarra de las escuelas”.

Desde 1968 “y todos los acontecimientos que lo rodearon, así como la Olimpiada, todo eso hizo de mi una persona más conciente de la realidad, de saber bien dónde estaba pisando. Por eso cuando supe que debía de realizarme un trasplante de hígado, no lo dudé.

No obstante el elevado costo de las medicinas y del tratamiento para que su organismo no rechazara el nuevo órgano, Queta afirma que “todo eso vale la pena, porque la vida todo lo vale y estar aquí para trasmitirles mi mensaje, para mi es un gran orgullo, como en su momento lo fue el llevar la antorcha olímpica para encender el pebetero de CU”.

Indudablemente, afirma, de ahora en adelante nuestros hábitos hay que modificarlos de manera radical, no podemos esperar a que los políticos vayan hacer algo por nuestra salud, porque los problemas de salud pública como los de las enfermedades hepáticas son muy graves.

“Como sociedad debemos cambiar nuestros hábitos alimenticios, devolvernos el orgullo de hacer deporte y crear conciencia sobre la necesidad de llevar una vida sana”.

¿Por qué tengo sobrepeso? (Parte 1)

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En la actualidad, el sobrepeso y la obesidad son dos problemas severos que se han convertido en una epidemia. Nuestro país no es la excepción, de hecho ocupamos el lugar número uno en obesidad infantil.

La obesidad, según la postura del libro “El Poder del Metabolismo” de Frank Suárez, se presenta por una serie de factores que generalmente no tomamos en cuenta, pero todo comienza por el mal funcionamiento de nuestro metabolismo.

¿Qué es metabolismo?

“La comida es el combustible de nuestro cuerpo, de la misma forma en la que le echas gasolina a un coche. El metabolismo es el motor del cuerpo, es el que convierte los alimentos en energía” explica Frank Suárez, especialista en obesidad y metabolismo.

Si alguien tiene problemas con el motor de energía, no lo puede solucionar cambiando de combustible. En nuestro cuerpo, no se pueden arreglar los problemas de obesidad y sobrepeso sólo con dietas.

“El metabolismo lento es una condición en donde el cuerpo tiene demasiada tendencia a acumular grasa y a quemar poca. Cuando comemos algo el cuerpo tiene dos alternativas: Lo almacena o lo quema, y cuando lo almacena es en forma de grasa.”

Si no se considera a la obesidad como un problema multifactorial es difícil que se logre resolver. “La mayor parte de la gente hace dietas que no le funcionan. Bajan de peso y luego rebotan aumentando más kilos. Este libro esta basado en mi experiencia de éxito con más de 20 mil personas” agrega.

¿Por qué se presenta la obesidad?

Tenemos un hongo

Según se explica en el texto, muchas personas que tienen sobrepeso, están llenas de un hongo llamado candidiasis. Todos lo tenemos pero en algunos casos crece demasiado, por la manera en que nos alimentamos.

“Este hongo produce una infección sistémica, causa sinusitis, migraña, comezón en el cuerpo por las noches. Cuando crece mucho fermenta los alimentos y produce ácidos, se tiene entonces muy poco oxígeno, y si hay menos oxígeno hay menos combustión, es decir nuestro metabolismo no funciona bien” comenta Frank Suárez.

Explica que este hongo vive de forma natural en el intestino y en la vagina, y dice que tenemos también bacterias buenas que viven en nosotros, que producen sustancias que matan a los hongos, es el balance en el cuerpo.

Los antibióticos de espectro completo matan las bacterias buenas y malas, entonces la persona se queda sin protección. Los hongos se matan sólo con fungicidas, si la persona se queda sin la protección de las bacterias buenas, y se alimenta con muchos carbohidratos y azúcares, alimenta a los hongos y hace que se reproduzcan más. Es ahí cuando la gente empieza a no poder bajar de peso.

“Mi experiencia es que ustedes los mexicanos tienen mas hongo que el resto de la población, porque comen mucho maíz, inclusive se comen su hongo. Además están llenos de vitamina T: de tacos, tamales, tortas, que crean un ambiente favorable para él.”

Es por él también, que las mujeres, como no saben que están llenas, se quedan con muchos kilos demás después del embarazo. “Durante este periodo el sistema inmune se modifica para no atacar al bebé, y como también dan rienda suelta a sus antojos, el hongo encuentra una buena oportunidad para crecer” añade.

Para conocer más razones de la obesidad, consulta la parte 2 de este artículo.

¿Por qué tengo sobrepeso? (Parte 2)

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La hidratación

Las personas que no beben suficiente agua simple, empiezan a destruir su organismo. Este líquido levanta al metabolismo, le proporciona más energía al cuerpo, que por lo tanto tiene capacidad para quemar más grasa. Una persona que comienza a tomar agua va a adelgazar.

“Generalmente nos recomiendan consumir 8 vasos de agua al día, y es una buena cantidad, pero no se toma en cuenta que el requerimiento varía de persona a persona, dependiendo del tamaño y peso de su cuerpo.”

Cuando empiezan a tomar suficiente agua, todos los padecimientos que la obesidad genera disminuyen, ya no tienen colesterol o triglicéridos altos por ejemplo.

Problemas con la tiroides

“La tiroides es una glándula que controla a nuestro metabolismo, podríamos decir que es el pedal acelerador del cuerpo. En una persona con metabolismo lento, esta glándula produce pocas hormonas por lo que hace un esfuerzo por recuperar lo quema.”

“Desgraciadamente hay gente que piensa que uno está gordo porque come mucho, pero son muchos los factores que pueden estar influyendo” puntualiza Frank.

El estrés que pueden generar eventos en la vida de una persona, como un divorcio o problemas financieros, afectan a la tiroides. Hay gente obesa que por un incidente en su vida comenzó a tener el problema.

“Con el hipotiroidismo, cuando la tiroides funciona menos, las mujeres se sienten cansadas al amanecer, ven que se les cae mucho el pelo, sienten los pies y manos frías, se deprimen con facilidad o tienen estreñimiento. Las pruebas para detectar este problema no son 100 por ciento efectivas, entonces ella tiene problemas y no sabe por qué” comenta.

Estos son sólo algunas de los factores detonantes de la obesidad de los que se habla en el libro “El poder del metabolismo” de Frank Suárez. Lo más importante es considerar este padecimiento como un todo lleno de pequeñas partes que se deben solucionar por separado. No olvides que es indispensable acudir con un médico que pueda guiarte.

Para saber por qué tu metabolismo funciona lentamente, consúlta la parte 1 de este artículo.

¿Qué es la Hepatitis C?

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La Hepatitis C es una enfermedad relacionada con un virus del mismo nombre, que provoca que el hígado se inflame. Se sabe que alrededor de 1.5 millones de personas están contagiados.

“Lo más peligroso de este virus es que no causa síntomas cuando entra a nuestro cuerpo, de hecho pasan años hasta que se logre identificar. Sólo cuando el daño ya es muy avanzado, suele sentirse una enorme fatiga” explica el Dr. Nahum Méndez Sánchez, gastroenterólogo de Médica Sur y Vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Hepatología.

¿Cómo me puedo contagiar?

Se presenta por contacto de sangre con sangre, las personas que reciben trasfusiones, que se realizan perforaciones o tatuajes. “Es importante que todas las personas que recibieron sangre antes del noventa, se realicen un examen para identificar el virus, ya que sólo hasta 1989 se descubrió su existencia.”

“La gente que se dedica a los cuidado de la salud, se encuentran en especial riesgo, por lo que es importante que también se realicen el análisis” agrega.

A diferencia de lo que sucede en nuestro país, en donde la propagación del virus se ha dado a través de trasfusiones sanguíneas, en Europa y Estados Unidos de Norteamérica se trasmite por el uso de drogas intravenosas.

¿Qué pasa cuando ya está en mi cuerpo?

Cuando el virus entra, pueden pasar de 20 a 30 años para que se tenga algún síntoma. Sólo un grupo de menos de 10 por ciento, llegan a presentar un cuadro agudo, es decir, una hepatitis como la que todos conocemos en la que nos ponemos amarillos y se siente malestar general.

“La sintomatología depende del tipo de virus que se contraiga, se sabe que hay 6 formas que se llaman genotipos. La más común y agresiva es el tipo 1, que es el más frecuente en México y en el mundo, a veces a los 20 años ya se tienen manifestaciones. Los que tienen una variedad menos agresiva, el tipo 2, pueden tener manifestaciones hasta después de 30 años” explica.

¿Qué pasa si estoy contagiada y voy a tener un bebé?

Hay una transmisión vertical, pero al nacer el bebé tiene un buen sistema de defensa, la mayoría de los niños depuran el virus. Sin embargo, se recomienda que una vez que el bebé nace, se realice una revisión al menos cada año, para monitorear la presencia del virus. En caso de que resulte positivo se le proporciona tratamiento.


El diagnóstico

Desgraciadamente tiende a identificarse cuando el problema ya es avanzado. De ahí que sea tan importante realizarse un examen de sangre rutinariamente, sobretodo, si se recibió una trasfusión antes de los 1990.

El tratamiento

«El diagnostico es lo más importante, pero cuando ya se ha identificado, existen opciones de tratamiento farmacológico que efectivamente pueden curar a la persona, y evitar el problema siga aumentando» puntualiza el Dr. Méndez.

Algunas complicaciones que se llegan a dar, de no se tratados oportunamente son:

Cirrosis. Es una laceración del hígado que se caracteriza por múltiples cicatrices que puede haber en este órgano. Generalmente provoca retención de líquidos, que se manifiesta como hinchazón de piernas y pies.

Várices en el esófago. Que pueden sangrar y provocar vomito, es una situación que lleva al hospital.

Encefalopatía hepática. Se manifiesta con alteraciones en el estado de ánimo, se pierde dimensión del tiempo y espacio, en la medida que aumenta, pueden incluso desconocer a la familia.

Medidas para evitar el contagio

• Se recomienda que en una familia, se tenga cuidado para no confundir los cepillos de dientes y las hojas de afeitar.

• Es muy bajo el índice, pero sí puede haber contagio durante las relaciones sexuales, sobretodo con la Hepatitis B.

• No se transmite a través de besos o por convivir con una persona.