Conmemorando 25 años de eliminación de poliomielitis en las Américas y El Caribe

La poliomielitis fue la segunda enfermedad prevenible por vacunación en ser eliminada de las Américas en el año de 1994, la antecedió la erradicación regional de la viruela en 1971, seguida por la eliminación de la rubéola y del síndrome de la rubéola congénita en 2015, y del sarampión en 2016.

En agosto de 1991, Luis Fermín Tenorio Cortez, un niño nacido entre las montañas del Departamento de Junín, en Perú, fue la última víctima del poliovirus salvaje en la región de las Américas. Fermin no estaba vacunado, por lo que el virus entró en su organismo generándole una parálisis irreversible en sus piernas.

El 24 de octubre, en el Día Mundial de la Polio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) celebra los 25 años de la eliminación en América del Norte, Central y del Sur, así como en El Caribe, de esta enfermedad incurable, pero prevenible con la vacunación.

Este logro crucial es el resultado del compromiso de los países con la vacunación y del esfuerzo de los trabajadores de salud por vacunar al 95% de los niños en todos los rincones del continente, mantener las altas tasas de cobertura a lo largo de los años y vigilar la situación de salud, para cerrar la puerta a cualquier posible recirculación del virus”, afirmó el jefe de Inmunizaciones de la OPS, Cuauhtémoc Ruiz Matus.

En 1975, antes de la vacunación masiva y sistemática, casi 6 mil niños quedaron paralizados como consecuencia de la enfermedad. En 1991, se registraron los últimos 6 casos y en 1994, la región fue la primera en el mundo en ser certificada libre de polio. Actualmente, solo Paquistán y Afganistán registran casos, y el mundo está más cerca de la erradicación.

Con el apoyo técnico de la OPS, las coberturas de vacunación en menores de 1 año pasaron de 25% en 1978 a más del 80% en 1993. Al menos, 8 de cada 10 niñas y niños estaban vacunados y gracias a la inmunidad de “rebaño”, conferida por la vacuna oral, la protección colectiva estaba garantizada.

Casi una década antes, en mayo de 1985, la OPS había propuesto a sus Estados Miembros la meta de interrumpir la transmisión del poliovirus salvaje en las Américas. Por consenso, los países asumieron el compromiso y se promovió sostenidamente la movilización de la población y el involucramiento de socios estratégicos, las iglesias y las sociedades civiles. Los organismos de cooperación y las agencias cooperantes multiplicaron sus esfuerzos y entregaron asistencia técnica y movilizaron recursos para contribuir a estos esfuerzos.

El 24 y 25 de agosto de 1994, luego de 3  años sin casos, científicos y expertos que conformaron la Comisión Internacional para la Certificación de la Erradicación de la Poliomielitis (CICEP) informaron al entonces Director de la OPS, Carlyle Guerra de Macedo, que la transmisión del poliovirus salvaje había sido interrumpida.

Actualmente, las niñas y los niños de las Américas tienen garantizado el acceso a vacunas gratuitas, seguras y de calidad. La vacuna es considerada desde entonces un bien social, con acceso universal y equitativo para todos. La OPS contribuye a que esta vacunación sea sostenible poniendo a disposición de los países su Fondo Rotatorio, a través del cual se compran la mayoría de las vacunas, jeringas y suministros que utilizan los programas de inmunización de América Latina y el Caribe, a precios asequibles y calidad asegurada.

En la fase final hacia la erradicación mundial de la polio en la que nos encontramos, donde sólo 1 de los 3 tipos de poliovirus salvaje continúa activo, los países de la región deben mantener las altas coberturas de vacunación (mayores al 95%) y reforzar la vigilancia epidemiológica”, sostuvo el doctor Ruiz. Mientras haya un solo infante infectado, las niñas y los niños de todos los países corren el riesgo de contraer la poliomielitis si no están vacunados. Sin embargo, dijo Ruiz, “un mundo sin polio es posible y estamos más cerca de alcanzarlo”.

El mundo está muy cerca de lograr la meta de erradicación. Los casos han disminuido en más de un 99% desde 1988, cuando se calculaba que había 350 mil casos en más de 125 países endémicos, en comparación con los 33 notificados en 2018 en solo 2 países. Más de 15 millones de personas en todo el mundo que hoy puede caminar, habrían quedado paralizadas sin la vacunación.

Los esfuerzos mundiales que han llevado a estos logros han sido liderados por la Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis, encabezada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Rotaria Internacional, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) y UNICEF.

La erradicación de la poliomielitis -que implicará un mundo libre de la enfermedad para generaciones futuras y ahorros económicos de entre 40 y 50 billones de dólares- requiere una alta cobertura de inmunización en todos los rincones del mundo a fin de bloquear la transmisión de este virus sumamente contagioso. Sin embargo, todavía hay niñas y niños que no tienen acceso a la vacunación, y ello por distintas razones, como:

  • falta de infraestructuras
  • lugares remotos
  • desplazamientos de población
  • conflictos
  • inseguridad
  • resistencia a la vacunación

Si no se consigue erradicar la poliomielitis de estos últimos reductos, podría haber un resurgimiento de la enfermedad, lo que podría llevar a la aparición de hasta 200 mil nuevos casos cada año en todo el mundo dentro de 10 años.

En 1975, antes de la vacunación masiva, casi 6 mil niñas y niños quedaron paralizados como consecuencia de la enfermedad en la región. En 1991, se registraron los últimos 6 casos y en 1994, la región fue la primera en el mundo en ser certificada libre de polio[.]

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