Escoliosis en niños: la importancia de detectar a tiempo una curvatura que puede pasar desapercibida

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A los 9 años, Ximena descubrió que una caída durante un partido de fútbol cambiaría su vida. Lo que parecía un accidente deportivo llevó al diagnóstico de una escoliosis severa, una enfermedad que avanzó silenciosamente durante varios años hasta comprometer funciones tan importantes como la respiración y la actividad física.

Su historia es similar a la de miles de niñas, niños y adolescentes que viven con esta condición, considerada la deformidad más frecuente de la columna vertebral en edad escolar y que, en muchos casos, puede progresar sin causar dolor.

En la escoliosis, la detección temprana puede ayudar a los niños a evitar cirugías mayores.

En el marco del Mes de la Concientización sobre la Escoliosis, especialistas de Shriners Children’s México hacen un llamado a madres, padres y cuidadores para prestar atención a las revisiones médicas periódicas, ya que un diagnóstico oportuno puede evitar tratamientos más complejos y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

«La detección temprana puede hacer una diferencia importante en el tratamiento. No todos los niños con escoliosis necesitan cirugía o utilizar un corsé», explicó la doctora Abigail García, ortopedista pediatra de la institución.

La escoliosis consiste en una curvatura lateral anormal de la columna vertebral, generalmente en forma de «S» o «C». Aunque suele diagnosticarse entre los 10 y los 15 años, puede desarrollarse gradualmente sin presentar molestias evidentes.

En el caso de Ximena, la escoliosis fue detectada a los 9 años sin que presentara molestias aparentes. Sin embargo, a partir de los 11 años la curvatura progresó significativamente, llegando a comprometer órganos internos y actividades cotidianas tan importantes como respirar y realizar actividad física.

Señales que pueden indicar escoliosis

Los especialistas recomiendan acudir con un médico si se observa alguna de las siguientes alteraciones:

  • Un hombro más alto que el otro.
  • Caderas desiguales o una más prominente.
  • Costillas sobresalientes.
  • La cabeza parece desalineada con el resto del cuerpo.
  • Al inclinarse hacia adelante, un lado de la espalda luce más elevado.
  • Dolor o molestias persistentes en la espalda.

Aunque la escoliosis no puede prevenirse, la detección temprana permite iniciar un tratamiento oportuno y evitar que la curvatura avance hasta afectar la movilidad, la respiración u otras funciones del organismo.

Tras someterse a dos cirugías correctivas, Ximena logró recuperar una vida activa y volver a realizar ejercicio, un ejemplo del impacto que puede tener una atención médica especializada cuando el diagnóstico y el tratamiento llegan a tiempo.

Escoliosis
La escoliosis puede avanzar sin causar dolor. Detectarla a tiempo permite iniciar un tratamiento oportuno y evitar complicaciones que afecten la calidad de vida de niñas, niños y adolescentes.