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Por cada mujer mexicana que fallece de cáncer de mama, 13 se mueren del corazón. Además, el riesgo cardiovascular en las mexicanas ocurre 10 años antes que en otras poblaciones del mundo. Por ello en 2025, murieron 88 mil mujeres por enfermedades cardiovasculares, las cuales son la primera causa de muerte (para hombres y mujeres) en nuestro país, de acuerdo con datos del INEGI.
“Las mujeres mexicanas se mueren del corazón, de las enfermedades cardiovasculares y de los factores que venimos acumulando desde la infancia, como el sobrepeso y la obesidad”, advirtió la doctora Gabriela Borrayo Sánchez,especialista en cardiología.
Los factores de riesgo cardiovascular son principalmente, hipertensión, diabetes, dislipidemia (problemas de colesterol y triglicéridos), obesidad. En el caso de las mujeres, después de la menopausia estos factores “se incrementan y muchas veces se combinan”. Cuando hay tres de esos elementos, se presenta lo que se llama síndrome metabólico, cuyas complicaciones pueden incluir infarto, un evento vascular cerebral o insuficiencia cardíaca, explicó la doctora Borrayo durante el Foro de la Salud Cardio Metabólica para las mujeres, organizado por Merck México.

Otra situación a la que se enfrentan las mujeres en la etapa de menopausia es a un mayor peligro de sufrir coágulos:
“Hicimos un estudio en mujeres premenopáusicas y posmenopáusicas. Se identificó que, con incrementos en el colesterol total, y del LDL (que es el colesterol malo, el que se adhiere a las arterias), ellas tienen una predisposición a la inflamación y a coágulos, o trombosis. Entonces es importante saber qué hay en nuestra sangre. Con una toma de muestra en cualquier laboratorio te pueden identificar un riesgo bajo, medio, alto o muy alto. Y esto hay que hacerlo a partir de los 20 años de edad”.
Por su parte, la doctora Lourdes Basurto, especialista en endocrinología, destacó al hipotiroidismo como un componente adicional a considerar: “que cuando se junta con la edad, aumenta los factores de riesgo cardiovascular”.
La buena noticia es que la prevención puede evitar un evento mayor en el 80% de los casos y nunca es tarde para iniciar hábitos saludables.
Los hábitos saludables se ubican en cuatro grupos:
- Alimentación
- Ejercicio
- Gestión de las emociones
- Conocer nuestro cuerpo
En el aspecto emocional, recalcó que las mujeres pueden infartarse sin tener lesiones coronarias, simplemente por un espasmo provocado por un susto, un evento emocional muy importante o estrés severo. Es lo que se conoce síndrome del corazón roto, o síndrome de Takotsubo.
Y para lograr que esos hábitos saludables se mantengan a lo largo de toda la vida, es preciso comenzar a inculcarlos desde la infancia.
“Hoy tenemos una responsabilidad enorme que es compartir a los pequeños esta información y exigir también políticas públicas para su divulgación en las escuelas y en la familia. Que nos hagamos responsables de acudir al médico ante cualquier cambio, dolor o anomalía”, recalcó la cardióloga.
En ese sentido hizo un llamado adicional a las mujeres, para que acudan a urgencias si tienen síntomas de infarto, porque tienden a minimizar las señales, y retrasan hasta una hora su llegada a un hospital:
“No te esperes, no te aguantes, si tienes dolor de pecho, falta de aire o te has desmayado, puede ser un infarto”.
La doctora Gabriela Borrayo Sánchez es actualmente Secretaria General de la Facultad de Medicina de la UNAM. Es médico cirujano por la Universidad Autónoma de Nayarit. Especialista en Cardiología, así como maestra y doctora en Ciencias por la UNAM, con Maestría en Administración con enfoque al factor humano por la Universidad del Valle de México.
La tercera edición del Foro de la Salud Cardio Metabólica para las mujeres, organizado por Merck México, contó también con la participación de la Dra. Ingrid Marroquín, Manager de Diabetes y Tiroides de Merck y de las especialistas Gabriela Morales, endocrinóloga; Deborah Marie Cassis, ginecóloga; y Marcela Vázquez, presidenta de Mujer, Hormonía y Salud.



