Menopausia y salud cardio-metabólica: llaman a incorporar perspectiva de género en la atención médica de las mujeres

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 49 segundos

La menopausia no solo marca el fin de la etapa reproductiva de las mujeres. También representa un momento de importantes cambios hormonales que pueden incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades cardio-metabólicas, una de las principales amenazas para la salud femenina en México.

La menopausia es una etapa clave para fortalecer la prevención y el monitoreo de riesgos cardio-metabólicos en las mujeres.

Durante el conversatorio Reflexiones sobre la salud cardio-metabólica en las mujeres, organizado por Mujer, Hormonía y Salud, especialistas alertaron sobre la necesidad de incorporar la perspectiva de género en las políticas públicas, los protocolos médicos y las estrategias de prevención para atender de manera adecuada las necesidades específicas de las mujeres a lo largo de su vida.

El doctor Alejandro Rosas Balán, gineco-obstetra y profesor del Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia, explicó que durante la menopausia la disminución de estrógenos favorece el aumento de peso y particularmente la acumulación de grasa abdominal o visceral, aquella que se deposita alrededor de órganos como el hígado y el páncreas.

Esta grasa es especialmente peligrosa porque es metabólicamente activa y libera sustancias inflamatorias, hormonas desequilibradas y toxinas que impactan directamente la salud cardiovascular y metabólica”, señaló.

Hipertensión, diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares impactan de forma diferenciada a las mujeres y siguen siendo una de las principales causas de muerte en México.

Menopausia, obesidad y enfermedades crónicas

La acumulación de grasa visceral durante la menopausia se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, dislipidemias y enfermedades cardiovasculares.

De acuerdo con el especialista, tres de las principales causas de muerte entre las mujeres son las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el cáncer de mama, padecimientos que guardan una estrecha relación con el sobrepeso, la obesidad y otros factores metabólicos.

La situación adquiere especial relevancia en México, donde las enfermedades no transmisibles concentran la mayor parte de las defunciones y donde la obesidad abdominal afecta con mayor frecuencia a las mujeres.

Además, los expertos recordaron que los síntomas de enfermedades cardiovasculares pueden manifestarse de manera diferente en mujeres y hombres, lo que en muchas ocasiones retrasa el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos adecuados.

La importancia de una atención con perspectiva de género

Durante el encuentro se enfatizó que la salud de las mujeres no puede seguir abordándose desde modelos neutros que ignoran las diferencias biológicas y hormonales que influyen en la forma en que enferman, son diagnosticadas y reciben atención médica.

Por ello, la Asociación Civil Mujer, Hormonía y Salud, encabezada por Marcela Vázquez, impulsa acciones para que la perspectiva de género sea incorporada de manera transversal en las políticas públicas relacionadas con la salud femenina.

Como parte de esta estrategia, la organización informó que, a través de la senadora Maki Ortiz, se impulsa un exhorto en el Senado de la República para actualizar los Programas Nacionales de Salud (PRONAMS), las Guías de Práctica Clínica y los Protocolos de Atención Integral de las enfermedades crónico-metabólicas y cardiovasculares, incorporando un enfoque de curso de vida y perspectiva de género.

Mujer, Hormonía y Salud A.C. a través de su Consejo Médico y Comité Técnico alertan sobre la necesidad urgente de incorporar la perspectiva de género en la atención médica femenina y las políticas públicas de salud.

Una prioridad para millones de mujeres

Según proyecciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO), durante 2026 México contará con aproximadamente 68.6 millones de mujeres. Sin embargo, muchas continúan enfrentando barreras para acceder a servicios de salud oportunos y de calidad, así como diagnósticos tardíos y tratamientos insuficientes.

Los especialistas destacaron que antecedentes como la preeclampsia, la diabetes gestacional y la menopausia deben considerarse factores relevantes para evaluar el riesgo cardiovascular futuro de las mujeres, lo que permitiría fortalecer las acciones preventivas y la detección temprana.

Mujer, Hormonía y Salud hizo un llamado a reconocer la salud cardio-metabólica femenina como una prioridad de salud pública y a impulsar modelos de atención que consideren las necesidades específicas de las mujeres en cada etapa de su vida.

“La menopausia es una oportunidad para reforzar el autocuidado, la prevención y el seguimiento médico oportuno. Atender la salud de las mujeres con perspectiva de género no es una opción, es una necesidad para reducir riesgos y mejorar la calidad de vida de millones de mexicanas”, concluyeron los especialistas.

Referencias:

  1. Clínica Mayo. Grasa abdominal en las mujeres https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/womens-health/in-depth/belly-fat/art-20045809
  2. Facultad de Medicina UNAM. Salud Pública y Género dsp.facmed.unam.mx/wp_content/uploads/2022/02/Salud-Publica-y.Genero.pdf
  3. CONAPO. Consultado el 14 de mayo de 2026
  4. https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutcontinua2022/doctos/analiticos/20-Enfermedades.cronicas-ENSANUT2022-14726-72457-2-10-20230619.pdf
  5. Campos-Nonato, I., Galván-Valencia, Ó., Hernández-Barrera, L., Oviedo-Solís, C., & Barquera, S. (2023). Prevalencia de obesidad y factores de riesgo asociados en adultos mexicanos: resultados de la Ensanut 2022. Salud pública de México65, s238-s247.
  6. Sociedad Mexicana de Cardiología (2023). Consenso Mexicano sobre Salud Cardiovascular en la Mujer.