Interés y conveniencia

No creas lo que oyes, cree en lo que sientes, desarrolla tu sentido común.

Mujer abriendo los brazos en un amanecer

Una de las lecciones más complicadas en mi experiencia de aprender, es el darnos cuenta que para dar el siguiente paso y avanzar, hay que observarnos con agudeza y descubrirnos con humildad.

El espíritu en complicidad con el cuerpo en todas sus manifestaciones, son nuestros grandes maestros y aleccionadores, porque constantemente nos dan pistas, para descubrir nuestras fortalezas y capacidades.

El obstáculo principal por el que no nos percatamos de estas pistas, es que no escuchamos nuestra voz interior, a pesar de los llamados de nuestro cuerpo y subconsciente, que protestan incansables frente a nuestra indiferencia, porque en general nos evadimos de nuestra propia esencia, con distracciones superficiales.

Abre tus sentidos como antenas en tu camino, mientras das pasos por tu sendero, se analítico de tus experiencias, obsérvate a distancia, y de cada momento toma lo mejor, porque esa información es la que tienes que conservar en tu archivo mental, de lo restante aprende. , no potencialices tu error, solo continúa avanzando.

¿De qué te vas a nutrir? ¿Qué vas a elegir para invertir tú energía?

La misma cantidad de energía que ocupas para potenciar tus defectos, es proporcional a la que inviertes para potenciar tus virtudes.

Me queda claro que los seres humanos estamos llenos de contrastes y matices, no somos ni buenos, ni malos, ni inteligentes, ni tontos, somos una combinación de aciertos y luchas por superar en diferentes aspecto de nuestra vida.

Con esto me refiero, a que muchas veces nos enfocamos en los aspectos en los que fallamos, no precisamente para superarlos, sino para atormentarnos tanto, que sin darnos cuenta poco a poco empezamos a anular uno a uno nuestros a ciertos, y cuando esto ocurre contaminamos nuestros pensamientos de tal forma, que se convierten en un todo dentro de nosotros, por lo que la conclusión final y errónea a la que llegamos es:
No tengo la capacidad de vivir mi vida, de la mejor manera”, “No puedo proporcionarme la tranquilidad, ni la paz, que necesito”, “Mis circunstancias me agobian, no tengo defensa”.

Creo desde lo más profundo de mi corazón que lo más complicado de estar en esta situación, es rescatar con todas tus fuerzas y capacidad, a quien consideramos el núcleo de nuestras críticas y que castigamos constantemente: “A ti”.

Uf, en otras palabras tenemos que invertir en algo, que voluntariamente no elegiríamos, ¿Qué
fuerte? Parece dramático.

En estos caso lo ideal y recomendable sería hace afirmaciones como: “Tú puedes”, “Eres un
ganador”, “Tienes todo para triunfar”…etc.

Estos decretos sin duda son poderosos, pero si estamos en un momento en el que internamente no podemos sustentarlos, inevitablemente caen al vacío, aunque los repitamos muchas veces, en otras palabras, frente a un pensamiento positivo, hay otros negativos a su paso que lo superan, y que surgen en automático, por ejemplo:

Que fácil se dicen las cosas, pero no saben lo estoy viviendo”, “No están en mi lugar”, “Ahora
resulta que con repetir lo que me dicen, todo se va a solucionar”…etc.

Afortunadamente nuestra vida está sujeta a cambios, y si bien es cierto que no basta con pensar en lo que deseamos transformar, sino que es indispensable actuar para lograrlo, esto solo es posible si cambiamos nuestro rumbo, porque solo así podemos cambiar nuestra historia.

Las palabras clave que podemos utilizar desde mi experiencia son dos: Interés y conveniencia, “si”,
atrévete a volverte interesado(a) y convenenciero(a).

Te propongo algo: Empieza a tomar decisiones desde las más simples, hasta las más complejas, basándote en tú interés y conveniencia, y créeme humildemente me parece que es el camino más corto, para resurgir como el ave fénix.

Estoy convencida de que esta propuesta aplica a todos los aspectos y situaciones que se nos presentan a lo largo de nuestra vida. Por ejemplo: En el caso de un divorcio, sea cual sea la causa, lo real es que no podemos cambiar el hecho, pero lo que si podemos cambiar es lo qué nos conviene pensar, para darnos un nuevo punto de partida, esto es; ¿Qué pensamientos me facilitan más el camino que quiero seguir hoy?:

  1. Fracase en mi matrimonio, fue mi culpa, no me amo nunca, no voy a poder vivir con esto.
  2. Tuve la fortaleza y el amor propio para liberarme de un matrimonio que no funciono para mí, ni mi pareja, no me arrepiento, porque hoy tengo más certeza de lo que quiero, mi nuevo punto de partida es ir por mi bienestar pase, lo que pase.

Independientemente de las razones de tu divorcio:

¿Qué te “conviene” pensar, si pudieras elegir alguna de las opciones que mencione?, ¿Tu interés principal es estar bien?, ¿Entonces que opción te acerca a lo que te interesa? ¿Te das cuenta que este tipo de elecciones aplican a todos los eventos que enfrentas?

Recuerda la persona con mayor influencia en tu vida, eres tú, tu mente va a dar por cierto lo que tú decidas creer desde el fondo de tu corazón, esto no se trata de autoengaño, sino de ser selectivo en lo que más te conviene a partir de hoy, porque en este momento te puedes renovar con más experiencia, pero sobretodo, puedes reconstruirte y transformarte en lo que siempre has querido ser.

Percepción/cambio.

Mejora la percepción de ti y automáticamente cambiarás tu mundo”.

Claudia CruzLa Mujer Que Escribe Desde El Corazón”.

Así que la mejor decisión en tú vida, es trabajar para ti, vuélvete: interesado y convenenciero, ¿Qué
te parece?

Por último te voy a compartir con cariño una de mis frases, que te puede servir como un decreto
para empoderarte:

Interesante.

Mientras más te ocupas de ti y te centras en tu interior, más interesante te vuelves.

Claudia Cruz, ”La Mujer Que Escribe Desde El Corazón”.

Imagen cortesía de Maridav


Claudia Cruz

Escrito por

La mujer que escribe desde el corazòn

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