Agua, Aire, Fuego y Tierra, Cuatro elementos que siempre nos acompañan

Ilustración en cuatro cuadros con Agua, Aire, Fuego y Tierra
Agua, Aire, Fuego y Tierra
A través de la Historia los seres humanos han sobrevivido, entre otras cosas, gracias a su sentido de observación. Al mirar a sus alrededor descubrieron que había cuatro elementos que los rodeaban por todas partes: Agua, Aire, Fuego y Tierra. Probablemente, estos elementos de la Naturaleza, hoy no tengan la magia ni la fuerza que tuvieron en la antigüedad, no obstante están presentes en tu diario vivir:

  • todos los días te bañas (Agua)
  • el viento te despeina (Aire)
  • calientas tu comida (Fuego)
  • y tus pies pisan el suelo (Tierra)

Según el diccionario de Símbolos de Jean Chevalier (teólogo, escritor y filósofo francés, 1906-1993) el Agua es purificación, (eliminación de nuestra imperfecciones), libertad, vida, fertilidad,
sensibilidad y emotividad. El Agua es nacimiento espiritual, (bautismo).

El Aire es símbolo de vanidad, inestabilidad, inconstancia, de pensamientos veloces, es soplo espiritual, cambio, espiritualización (lo que significa hacer a una persona, es decir, menos materialista y
más interesada en su crecimiento interno ), intermediario entre el cielo y la tierra.

El Fuego es sabiduría, alegría, iniciación, conversión, regeneración (cambio de conducta),
destrucción, animación, protección.

La Tierra es la madre, la suavidad, la sumisión, la firmeza, la fecundidad, el origen del todo, la materialidad. Estos cuatros elementos no sólo están en la Naturaleza, sino también en muchos otros lados como en un baño de temazcal, los signos del zodiaco y la baraja (tarot y española)….

El temazcal es un baño de vapor con hierbas aromáticas y medicinales que, en México, se ha practicado desde la época prehispánica. Se consideraba un ritual muy importante por sus beneficios higiénicos y espirituales. En éste se veneraba a la Diosa Tonantzin, quien representaba a la madre que se preocupa por mantenernos en buena salud, y nos permitía regresar a su vientre en la tierra, para purificarnos y desintoxicarnos de cuerpo, mente y espíritu. Temazcal — temazcalli —(viene de la palabra, temas; vapor y calli es casa). Un baño de temazcal simbolizaba el poder creador y regenerador de la vida dentro del
en el vientre materno.

Aliviar fiebres, problemas de piel o de huesos, mala circulación y dolores musculares son unos de los tantos beneficios que ofrece este baño El temazcal tradicional se efectúa en un pequeño recinto oscuro y húmedo. Este aposento de techo bajo, cuya única entrada suele tener menos de un metro de altura, se construye ya sea con adobe, piedra, madera, según los materiales disponibles en el entorno. En su interior se colocan piedras volcánicas previamente calentadas al rojo vivo sobre las cuales se vierte una infusión de hierbas aromáticas de la herbolaria tradicional mexicana para producir el vapor. Un guía o
chaman se ayuda de un ramo frondoso de plantas frescas para abanicar y dirigir el humo. Esta ceremonia ritual, cuy duración es de media a una hora, también puede incluir masajes, cantos que inducen a la persona a un estado de paz interna y prácticas de meditación.

En el temazcal se encuentran los cuatro elementos ya mencionados líneas arriba: el Agua: que es vapor, nos recibe como madre amorosa, en su vientre materno, nos acoge en su interior en donde los malestares físicos y emocionales son transmutados, devolviéndonos la salud y la vitalidad. La Tierra, representada por la cueva “obscura y húmeda” es la vida, lo tangible, lo abundante, estable, permanente, sólido, seguro y es el elemento que da soporte a todas las formas de vida.

El Fuego, que quema las rocas y las hierbas, nos ayuda a comunicarnos con lo divino. Todo lo inservible, lo malsano, los dolores y las enfermedades se entregan al fuego sobre las piedras calientes para que sean quemados, purificados y transmutados en vida para devolver salud y bienestar. El Aire es el vapor que se origina al contacto del agua con las piedras calientes se absorbea través de todos los poros y la respiración.

El ambiente que se crea en el interior del temazcal favorece la expresión de ansiedad, angustia, tristeza, sufrimiento, miedo y dolor; y esto ayuda a clarificar el rumbo de nuestras vidas, la verdadera dimensión del presente y abre un horizonte de esperanza. Este aire húmedo y cálido, en la absoluta oscuridad, nos conecta nosotros mismos. Reaviva el alma y facilita el reencuentro con la fuerza universal del espíritu. Lo que se respirará en ese lugar es un aliento de vida.

En la baraja, el Agua está representada por las copas y en el zodiaco por Cáncer, Escorpión y Pisicis. La copa guarda agua, vino o leche. Significa vida, fertilidad, amor, matrimonio, abundancia, intuición, corazón, alma, fidelidad, pasión, voluntad de Dios según su plan divino, cambio de energía.

Los signos de agua son soñadores, les gusta la vida en familia, son muy emotivos y sentimentales. Cáncer es el primero, y por ello es el más sensible en cuestiones emocionales, representa al niño y su divisa sería “Yo siento”. Escorpión es el signo que se manifestaría a través de la expresión “Yo deseo” y estaría relacionado con la experiencia del sexo. Mientras que, por último, Piscis, sería el que mayor percepción extrasensorial desprende y cuya manifestación se refleja a través del “Yo creo”.

El Aire corresponde a la baraja a las espadas, y en el zodiaco a Géminis, Libra y Acuario. Las espadas tienen un doble significado. Pueden representar cosas positivas: cortar aquello que ya no nos sirve o cosas negativas: destrucción. Entre las características de los signos de aire: La creatividad, la reflexión, la comunicación tanto hablada como escrita. Son excelentes conversadores. Géminis sería el más platicador y a su vez representaría al niño “Yo pienso“, Libra sería el productivo, el que recopila los datos y se definiría como el “Yo sopeso“, mientras que Acuario sería el idealista y se expresaría como el “Yo sé“.

En la baraja, el Fuego es el representante de los bastos. Los bastos son símbolo de energía, acción, poder, fuerza, potencia, arduo trabajo, sexo. En tanto el fuego representa sabiduría, alegría, iniciación, conversión, purificación, regeneración, destrucción. Corresponde a los signos de Aries, Leo y Sagitario. Aries, simbolizaría los aspectos más primitivos de la persona, haciendo hincapié en la conciencia de la propia existencia, por ello se definiría como el “Yo soy“. Leo representaría, al adolescente, y su expresión sería “Yo hago“, mientras que Sagitario, estaría regido más por el conocimiento y su lema sería “Yo veo“.

La Tierra corresponde a lo oros. Los signos del zodiaco cuyo elemento es ésta, son Tauro, Virgo y Capricornio. El oro, como las espadas tiene dos caras. Por un lado simboliza riqueza, bienes materiales, poder económico y, por otro, espiritualidad, protección divina, fe. Los signos de tierra son realistas, materialistas, tranquilos, introvertidos, tolerantes, perseverantes y pacientes.

No importa que signo del zodiaco eres. Lo interesante es ver como uno, dos o todos los elementos de la Naturaleza nos acompañan en todo momento: cuando estás enamorada, por ejemplo, te puede regir el Agua; cuando tienes mucho dinero en tus manos; la Tierra, cuando te va muy bien en tu trabajo, o compartes tu sexualidad con muchas pasión, el Fuego, o cuando eres muy creativa o muy platicadora, el Aire.

¿Con cuál elemento de la Naturaleza te identificas hoy?

Para saber más:

  • Chevalier, Jean. Diccionario de Símbolos, ed. Harder, México,1988
Imagen cortesía de Elenita


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Escrito por

Humanista y facilitadora en Desarrollo Humano

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