Un hombre y su obra Francisco Gabilondo Soler, Cri-Crí; 108 años de su natalicio

Son las siete de la noche. Los niños con shorts, camisa y zapatos y las niñas con vestidos y grandes moños sobre la cabeza, se arremolinan alrededor del radio de sus casas. Escuchan atentos las aventuras de un grillito cantor. Todos lo conocen por el nombre de Cri-Crí Su nombre ha pasado de generación en generación, todos alguna vez han escuchado alguna canción de este compositor. Pero, ¿quién es ese señor? (cómo bien lo dice el estribillo de entrada a manera de presentación de este personaje) ¿Qué características tan peculiares tiene este personaje que han pasado ochenta años desde entonces, (Cri-Crí nació el 15 de octubre de 1934), y su nombre, sus aventuras, sus cuentos y sus canciones aún perduran? ¿Cuáles fueron las aportaciones de su creador, Francisco Gabilondo Soler, (7 de octubre 1907-14 de diciembre 1990), a la Literatura Mundial al dar vida a este personaje? 

night, moon, abstract tree and stringed instrument

Originalidad

El primer acierto de don Francisco Gabilondo Soler fue la elección misma de un grillo para personificarlo y hacer que tomara ante el mundo literario el lugar del poeta mismo (cuando uno dice Cri Crí piensa en un pequeño grillo tocando su violín, no en su creador).
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El segundo, la creación poética del personaje al darle un nombre: Cri Crí .Es breve, suave, armonioso; pero además, capta el canto del grillo, de modo tal que nombre y grillo se identifican: Cri Crí, personaje, sólo puede ser un grillo.

Un tercer acierto fue presentar a su Cri Crí, como “el Grillo Cantor”; esto es, cantor en su significado etimológico más completo: no sólo es el que canta sino el que compone sus propias canciones para luego acompañarlas de un instrumento musical, porque el cantor completo también es músico.

De ahí que Cri- Crí sea un personaje que toca el violín. La selección del instrumento musical que acompañaría a su personaje vino a ser otra de las intuiciones más afortunadas del momento mismo de su creación. El violín, es, en efecto, el más pequeño y agudo de los instrumentos de su clase. Es además, un instrumento que requiere de un arco para poder tocarlo, y es así el más apto para poder tratar de reproducir el canto de un grillo.

La selección misma del violín dice ya mucho del personaje. Es tan acertada como la elección del grillo y ambos serán – en lo más valioso y perdurable de la obra de Gabilondo Soler—inseparables. No obstante, conviene percatarse de que Gabilondo Soler no quiso en ningún momento hacer de su grillo un virtuoso del violín, y que el violín es en sí mismo, un instrumento corriente empleado por el coplero épico, que va de lugar en lugar contando sucederes, en tanto que hace sonar su instrumento musical.

Ahora bien, ¿Qué va descubriendo el oyente o el lector al ir conociendo las aventuras de este grillito viajero? A través de sus relatos y sus cantos, uno va descubriendo el microcosmos de Cri- Crí. Entre éste las costumbres y las tradiciones populares de un México que ya no existe, como bien lo ejemplifica 1.Gato de barrio, 2.El Velador, 3.El Ropavejero y 4.El comal y la olla. Al escucharlas, también conocemos su manera de hablar y el hábitat donde se encuentran los personajes:

  1. (…)”a luegito por la tarde/se columpian las campanas/invitando a todo el mundo a la oración”/ Gato de barrio,
  2. “Soy el velador/vecino de los que duermen/siempre a su alrededor/manque no puedan verme”/El Velador
  3. ”El señor Tlacuache/carga cachivaches,/y para comprarlos/suele pregonar/ El Ropavejero
  4. (.…) “Y la Olla se volvió hacia el primero/ ¡Peladote, majadero!/es que estoy en el hervor de los frijoles/y ni animas que deje para asté todo el brasero”/ El comal y la olla

Pero Cri Crí no sólo se mueve entre el populacho mexicano, también conoce el mundo europeo, y habla de reyes y bodas reales (Bombon I), costumbres del lejano oriente (Chong Ki Fú), del desierto (Jorobita), de Alemania (Mi amigo Hans), España (Jota de la J, El Fantasma o El banquito) de Argentina (Che araña) o Estados Unidos (El ratón vaquero) y por supuesto que también se mueve entre el mundo marino (del que José Francisco Gabilondo Soler fue navegante) (El Marinero, La sirenita, Barquito de nuez ,canción en la que Boguífas, un mosquito marinero es el protagonista).

Versatilidad

Cri -Crí es un personaje variable que puede moverse con insospechada soltura en mundos muy distintos entre sí. Musicalmente baila entre tangos (Tango medroso), fox trox (El pato bizco), valses (Vals del trompo o Vals del rey), blues (Acuarela) entre otros géneros. Lo valioso en su contexto literario es que estos abruptos saltos del Grillito –por eso y para eso es grillo—le permiten ir y venir entre “muñecas feas” (La muñeca fea) y pastoras caprichosas que lo desconciertan (cuento “Atardecer campestre”), entre las chivas de un rebaño Viejo Peñón o un lago de cristal en que patina (Lago de Cristal). Sus amigos son los elefantes con hijos pequeños, patitas que van al mercado, zorras que pelean por teléfono o conejos panaderos…

A veces, Cri Crísueña con ser barrendero”. Como lo platica en el cuento “Los ensueños de Cri Crí” en donde el grillito toma un papel de pseudo-héroe. porque en cuanto Cri -Crí deja de ser barrendero, para ser joven consorte, y convertirse en “el marques del Plumero” al ser otra vez cuentista y compositor, la princesa lo desdeña. Hay al menos tres canciones que también hablar de un amor no correspondido: El jicote aguamielero, Chonita y Mi burrita (además de Bombón I, despreciado por su nariz de cacahuate).

En las tres canciones, no hay finales felices y si, una profunda soledad por parte del protagonista. Aunque hay que mencionar que Cri-Crí también canta al amor: a la naturaleza, a los animales, a los juguetes, a las cosas sencillas y simples que nos rodean…”En la vida hay mucho más amor del que se imaginan los novios; sólo es cuestión de saber sentirlo” (cuento “El arte de componer”)

El microcosmos donde Cri- Crí vive, es tan versátil como el habla que presenta en sus canciones y cuentos. Es a través de éstos últimos que sabemos más sobre el carácter de este grillo. Por ejemplo, le gusta vivir con sencillez y lejos del ruido. No le gusta usar corbata: “ Amarrado del pescuezo me dan ganas de ladrar”, que los zapatos le incomodan “Es cosa terrible andar con los pies prensados”, que evita como sea cortarse el cabello “Cada uno es la punta visible de un pensamiento” Y que suele “burlarse” de su realidad cotidiana. Hecho del que nos enteramos cuando leemos que un día Cri-Cri puso cascabeles al motor de su carcacha “para sentir bonito cuando pasa por los caminos más malos” (cuento “Carácter del grillito cantor”)

Asimismo, Gabilondo Soler, a través de su inseparable grillito nos lleva, así, como no queriendo, entre un cuento o una canción, freses que nos orillan la reflexión: “Yo soy rico… Gasto menos de lo que gano y siempre me sobra “ (cuento “Encuentro con un publicista”) “Reírse de uno mismo es altamente saludable “ (“Arte de reír”) o “La paciencia es el arte de esperar y la esperanza abarca toda la vida”(cuento ¿Quién dijo aburrirse?) Estos son sólo unos ejemplos para ilustrar este aspecto del Grillito, personaje de vivencias profundas y hondos pensamientos

Lo inaprehensible del personaje

Al hablar de “El carácter del Grillito Cantor”, el narrador omnisciente nos hace saber que uno un tiempo en que” Cri Crí andaba en burro todos los días”. Y en el cuento “Un grillito convertido en señor” queda también a cargo el narrador omnisciente apuntar que el tiempo en el que el cambio ocurrió, carece de importancia. Luego, en “Mas confesiones sentimentales”, es la prosificación misma del romance la que evoca el tiempo de las crónicas.

Cri- Crí, pues, viene de un tiempo muy lejano, y sabe como transformarse para ser siempre Cantor.

Más aportaciones

Los temas del microcosmos de Cri –Crí rebasan el mundo infantil, pues encierran un mensaje perenne cuyo significado más hondo y verdadero debía ser comprendido por el niño no en el momento de oír la canción o el cuento, sino mucho más adelante, cuando dejará de ser niño y recordara a Cri- Crí.

La importancia literaria del Grillito Cantor pasa de ordinario desapercibida entre rasgos de fina sátira y humorismo. En el personaje se encuentra una genuina frescura juvenil que con asombro contempla las maravillas que el mundo encierra, y que el corazón endurecido de los que se sienten adultos ya no saben ver

Además de todo esto, hay que mencionar que los personajes de Cri Crí son únicos y originales. Tal es la personificación de dulces y golosinas, sin paralelo en la Literatura Infantil (tal y como lo ilustra la canción Bombón I y los cuentos “Noticias Internacionales” y “Triste fin de una promoción” que entre los tres forman una unidad). El punto de creación más importante digna de tomarse en cuenta es la de los merengues y su transformación en “piedras”, “cascos de las guardias reales” o “ globos que adornan bodas”. Son los merengues seres mutantes, tal vez los primeros que aparecen en la Literatura Mundial.

Para que sus personajes tuvieran un hábitat propio, Gabilondo Soler creó el País de los Cuentos, que daba cabida a personajes de la “vieja fantasía” (gigantes, fantasmas, príncipes azules, hadas, princesas) como a los de su creación: camellos que mastican goma, ositos de peluche, perritos con dolor de muelas, patos que estudian música, torpes chivos en bicicleta, el enanito don Pimpirulando que tiene más de mil años… Todos ellos vecinos cercanos del rey Bombón I y Carmelo, su consorte. Este es el “nuevo mundo de la fantasía” que Gabilondo Soler aportó para la Literatura mundial.

Francisco Gabilondo Soler fue un hombre de hondo pensar, amante de la Astronomía que dejó a la humanidad una estrella imborrable: el microcosmos de Cri Crí.

Bibliografía

  • Cri-Crí, “Albúm de Plata” 25 anivesario de Cri-Crí
  • “Cuentos y canciones de Cri-Crí” Selecciones de Rider´s Digest
  • Estrada Rodríguez, Nazaret. “Introducción al microcosmos de Cri Crí” Tesis para obtener el título de Licenciada en Ciencias Humanas, Centro Universitario de Ciencias Humanas (septiembre, 1992)

 

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