Ordena tu casa y mente con la guía zen de un monje budista

Las personas alrededor del mundo dedican aproximadamente 20 minutos al día para limpiar sus hogares; es decir, dos horas cuarenta minutos a la semana, de acuerdo con información del estudio realizado por Kärcher, líder en la industria de la limpieza.

Mujer en casa contenta
La limpieza es un trabajo en equipo. Las personas que viven juntas deben realizarla a la par: esto hace que cada miembro de la familia comparta las responsabilidades del hogar.

Shoukei Matsumoto, autor del libro Manual de limpieza de un monje budista, reconoce que los procesos de limpieza conllevan una fuerza meditativa. El escritor afirma: “centrarse en la limpieza puede enriquecer nuestra vida”. Pero ¿cómo es posible?

Crea un ambiente minimalista

Ordenar no es lo mismo que limpiar. Cada objeto dentro del hogar necesita su respectivo espacio. Algo que se utiliza con frecuencia debe estar al alcance de la mano y no guardarse arriba del armario. Esta técnica parece obvia, pero ¿por qué no la hacemos? Shoukei Matsumoto señala que se debe al manejo descuidado de los objetos.

Por otro lado, Urte Paaßen, experta en economía doméstica, explica que si sólo tienes pertenencias que realmente aprecias, las trates con cuidado. Por lo que no ser acumulador, así como clasificar los objetos, de acuerdo con su uso, facilita el orden y, en definitiva, reduce el tiempo que dedicamos a la limpieza, además ¡cuidas tu salud!

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy

Si al llegar del trabajo nos encontramos con una pila de trastes por lavar, pasta de dientes pegada en el espejo o migajas en el piso, es probable que cerremos los ojos, nos olvidemos de la suciedad y dejemos el aseo para mañana.

No obstante, de acuerdo con Shoukei Matsumoto, éste es el momento perfecto para desconectarnos del estrés cotidiano y aprovechar el tiempo para reflexionar mientras realizamos la rutina de limpieza.

Cuando se trabaja desde casa, un buen ejercicio para poner en práctica es ordenar el escritorio al terminar el trabajo, ya que permite relajarnos y terminar el día con la certeza de que iniciaremos la mañana siguiente en un entorno limpio y lleno de energía”.

Estrecha los vínculos familiares a través de la limpieza

“La limpieza es un trabajo en equipo”, señala Matsumoto. Las personas que viven juntas deben realizarla a la par: esto hace que cada miembro de la familia comparta las responsabilidades del hogar.

Para evitar conflictos en el día a día, es útil tener una lista en la que se especifiquen las tareas a realizar, periodicidad y los responsables de lavar, barrer o aspirar.

La paciencia también ayuda. Aunque tú limpies más rápido y a fondo, debes dar a los demás la oportunidad de realizar tareas individuales. Porque la limpieza, ya sea manual o con ayudas técnicas, debe practicarse. Además. “la experiencia de trabajar en equipo aporta satisfacción, orgullo y motivación”, finaliza el experto.

Ya que conoces algunos de los secretos zen, aprovecha el tiempo y aplícalos para todas las tareas de limpieza que puedan surgir. Descubre los beneficios que la meditación trae a tu vida y a tu hogar a través del orden.

Imagen cortesía de Depositphotos


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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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