Los polinucleótidos —fragmentos de DNA obtenidos de las gónadas (ovarios y testículos) de peces— han sido desarrollados en formulaciones tópicas, como cremas y óvulos, con el objetivo de regenerar tejidos, estimular la actividad de los fibroblastos y mejorar la elasticidad y lubricación vaginal, además de tener efectos positivos en la piel.