Koltin inaugura clínica en Santa Fe con programa integral de menopausia

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 24 segundos

Visitamos las nuevas instalaciones de Koltin en Santa Fe, CDMX, para conocer de cerca su modelo y entender cómo están replanteando la atención en salud para personas mayores. La propuesta de Koltin es clara desde el inicio: no se trata solo de un seguro, sino de una membresía integral que combina cobertura de gastos médicos mayores, atención preventiva y comunidad. Todo está diseñado para acompañar el proceso de envejecimiento desde un enfoque integral, donde la salud no se limita a la enfermedad.

El recorrido, al que fuimos invitados por el equipo fundador, permitió entender cómo esta visión se traduce en un espacio físico y en un modelo operativo. Durante la visita, Carmen Rosillo, cofundadora, y Mateo Hernández, vicepresidente de innovación para el paciente, compartieron el origen del proyecto, su evolución y las nuevas líneas de atención que están desarrollando, entre ellas un enfoque cada vez más claro en la salud de las mujeres en menopausia.

Desde la entrada a estas nuevas instalaciones, nos percatamos que el espacio rompe con la lógica de una clínica tradicional. La luz natural, los materiales cálidos y las áreas abiertas sustituyen la sensación de hospital. Hay espacios de convivencia, una zona de café y salas que invitan a permanecer, no solo a esperar. Los consultorios mantienen una estética limpia y funcional, pero sin la frialdad habitual. La intención, explican, es que quien llega no se sienta enfermo.

“Antes de ser pacientes, son miembros”, señalan los directivos durante el recorrido.

Hacia el fondo, el espacio se abre a áreas dedicadas al movimiento y la rehabilitación: caminadoras frente a ventanales amplios, zonas de ejercicio funcional y espacios para terapia física. Todo refuerza una idea central: la salud también se construye fuera del consultorio.

Este nuevo espacio, un piso dentro del Hospital MAC en Santa Fe, se suma a la infraestructura que Koltin ha venido desarrollando en el país. Actualmente cuentan con dos Clínicas de Longevidad, una en Monterrey y otra en Ciudad de México, y esta nueva apertura forma parte de su estrategia de expansión para acercar su modelo a más personas.

Nuevo espacio de Koltin en Santa Fe, dentro del Hospital MAC, que se suma a sus Clínicas de Longevidad en Monterrey y Ciudad de México.

Del origen a un modelo integral

La historia de Koltin comienza en pandemia. Carmen Rosillo y su socio, Eduardo Ortiz Reynaga, partieron de una experiencia personal: la dificultad de encontrar seguros médicos accesibles para sus abuelos. Lo que encontraron fue un sistema con pocas opciones, altos costos y múltiples restricciones.

“Nos dimos cuenta de que hay muy pocas alternativas y que, cuando más necesitas atención, es cuando más barreras existen”, explica Rosillo.

A partir de ahí, en 2021, lanzaron Koltin bajo la hipótesis de que es más eficiente prevenir que tratar. El modelo evolucionó rápidamente hacia una membresía integral.

“No vendemos un seguro, vendemos una membresía que incluye un seguro de gastos médicos mayores, pero no se podría vender solo el seguro, o solo la prevención, o solo la comunidad. Es un conjunto de servicios”, añadió.

Desde la entrada, el espacio rompe con la lógica de una clínica tradicional: luz natural, materiales cálidos y áreas abiertas que transforman por completo la experiencia.

Hoy, el proyecto suma a cerca de 13 mil consultas desde 2024 y 4 mil pacientes únicos, reflejando no solo acceso, sino continuidad en la atención.

Un sistema de salud integrada

Uno de los pilares del modelo es lo que llaman salud integrada: un sistema donde los especialistas trabajan de forma coordinada y comparten información clínica en tiempo real.

“No tienes que ir con distintos médicos sin conexión entre ellos. Aquí todo está integrado”, explican.

Para Mateo Hernández, este enfoque responde a un problema estructural del sistema de salud actual:

“Hoy los incentivos no están alineados. Ni para el paciente, ni para el médico, ni para el seguro. Nosotros queremos que funcione al revés: que nos vaya bien si nuestros pacientes están sanos”.

Esto se traduce en una lógica donde el seguimiento es continuo. Desde el ingreso, los miembros son invitados a realizar estudios de longevidad que permiten entender su estado de salud, identificar riesgos y definir planes personalizados.

Áreas de movimiento y rehabilitación que refuerzan una idea clave: la salud también se cultiva en el día a día.

Menopausia: una conversación necesaria

Entre las nuevas líneas de trabajo, Koltin ha comenzado a desarrollar un programa enfocado en mujeres en perimenopausia, menopausia y postmenopausia, una etapa que reconocen ha sido poco atendida.

El enfoque es integral y contempla distintas especialidades en un mismo proceso:

  • Consulta inicial con especialista;
  • Estudios de perfil hormonal;
  • Evaluación integral (incluyendo nutrición) y,
  • Definición de tratamiento personalizado.

Dependiendo de cada caso, se podrá considerar la terapia de reemplazo hormonal (TRH) u otras alternativas.

“Cada mujer es distinta. No necesariamente todas requieren terapia hormonal; puede ser hormonal o no, dependiendo del caso clínico”, explican.

El programa se encuentra en fase piloto y evolucionará hacia una membresía independiente, ampliando el acceso a este tipo de atención.

Más allá de la clínica

El modelo de Koltin también busca incidir en la conversación pública, especialmente en temas como la menopausia, donde persisten estigmas y desinformación.

En paralelo, la empresa ha desarrollado colaboraciones con instituciones como el Instituto Nacional de Geriatría y el Instituto Nacional de Pediatría, con el objetivo de generar evidencia científica que respalde nuevos modelos de atención.

A lo largo del recorrido y la conversación, podemos destacar que Koltin no busca ser solo un proveedor de servicios médicos. Su propuesta apunta a un cambio más profundo: entender la salud como un proceso continuo, donde lo clínico, lo preventivo y lo social están conectados.

En un entorno donde la atención médica suele ser reactiva, el proyecto plantea una alternativa: acompañar el envejecimiento desde antes de que aparezca la enfermedad y hacerlo en espacios que, como el de Santa Fe, invitan más a habitar la salud que a atender la enfermedad.