Vejiga hiperactiva y parálisis muscular, dos padecimientos que corrige el botox

La Toxina Onabotulínica A, también conocida como Botox por su marca comercial, no sólo se usa con fines estéticos. Ha resultado una exitosa terapia que corrige parálisis en los músculos (Espasticidad) o vejiga hiperactiva. Imagen: Depositphotos.

La Toxina Onabotulínica A, también conocida como Botox por su marca comercial,  no sólo se usa con fines estéticos. Ha resultado una exitosa terapia que corrige parálisis en los músculos (Espasticidad) o vejiga hiperactiva.

Por 20 años BOTOX® (Toxina Onabotulínica A) ha sido utilizada como tratamiento de diversos padecimientos como Espasticidad, Distonías, Vejiga hiperactiva, entre otros, logrando en los pacientes una rehabilitación exitosa y la reintegración a sus actividades diarias.

Por 20 años la Toxina Onabotulínica A ha sido utilizada como tratamiento de diversos padecimientos como Espasticidad, Distonías, Vejiga hiperactiva, entre otros, Imagen: Depositphotos_.

El Dr. Humberto Juárez, médico neurólogo integrante de la Academia Mexicana de Neurología, afirmó que “BOTOX® ha sido por muchos años la primera elección médica para el tratamiento de diversos padecimientos motores o movimientos no voluntarios en diversos músculos del cuerpo humano, debido a la efectividad y seguridad con la que actúa, ya que se puede aplicar en adultos y en niños de dos años en adelante”.

Rehabilitación en Espasticidad (tensión en los músculos)

En el caso de la espasticidad, el especialista afirmó que “BOTOX® se emplea para quitar la tensión en los músculos, ya que éstos, debido al aumento en el tono y a la falta de respuesta en los reflejos, se encuentran rígidos y es necesario destensarlos para poder darle al paciente un tratamiento de rehabilitación, a la par de prevenir luxaciones o hasta fracturas originadas por la misma tensión.”

Indicó que “en el tratamiento de la espasticidad es muy importante considerar la actuación de un equipo multidisciplinario sobre cada paciente. Este tratamiento global incluye a especialistas rehabilitadores, neurólogos, ortopedistas, fisioterapeutas, fonoaudiólogos, psicólogos, entre otros; de esta forma, el trabajo en equipo aliado a las nuevas modalidades terapéuticas promueven la prevención de deformidades y mejora la calidad de vida.”

Distonías, cuando el movimiento no se controla

La aplicación de las inyecciones de la Toxina Onabotulínica A, se realiza de manera local, sobre el músculo afectado, ayudando a reducir posturas y en muchos casos aliviando el dolor. Imagen: : Depositphotos.

Respecto a las distonías o movimientos no voluntarios, la Dra. Sofía Durán, médico rehabilitador y Jefe del Servicio del Hospital General Tacuba del ISSSTE, explicó que las “distonías son movimientos anormales, con contracción de músculos que progresan hasta un punto en el cual el movimiento tiende a ser sostenido adoptando posturas anormales, mismas que se observan en cuello, así como extremidades inferiores y/o superiores.”

Para su diagnóstico “se requiere de una serie de pruebas clínicas que nos revele cuál es su origen y, una vez determinado, se procede o no a aplicar BOTOX®. La aplicación de las inyecciones de la Toxina Onabotulínica A se realiza de manera local, sobre el músculo afectado, ayudando a reducir posturas y en muchos casos aliviando el dolor,” afirmó la especialista.

Vejiga Hiperactiva, cuando la orina se escapa

Otro de los padecimientos que son tratados con la Toxina Onabotulínica A es la Vejiga Hiperactiva, enfermedad que sufren 23% de la población mexicana mayor a 18 años.  Imagen: : Depositphotos.

Otro de los padecimientos que son tratados con  la Toxina Onabotulínica A  es la Vejiga Hiperactiva, enfermedad que sufren 23% de la población mexicana mayor a 18 años y de los cuales 50% no lo considera como una razón para acudir al médico, ya que el ir muchas veces al baño es algo que se les ha hecho habitual.

De acuerdo con el Dr. José Luis Campos, médico urólogo e integrante de la Sociedad Mexicana de Urología, “la vejiga hiperactiva o incontinencia urinaria de urgencia se caracteriza por una sensación urgente de ganas de orinar, que muchas veces impiden llegar al baño, con un aumento en la frecuencia de las micciones y a menudo con levantarse varias veces por la noche para orinar.”

El especialista detalló que existen dos tipos: la Vejiga hiperactiva idiopática, la cual supone una sensación urgente de orinar o escape involuntario de la orina por contracción del músculo detrusor de la vejiga y la Vejiga hiperactiva neurogénica, la cual se caracteriza por la sensación urgente de ganas de orinar o escape involuntario de la orina, causada por daño en el tallo cerebral y en el sistema nervioso.”

Agregó que “aplicarla Toxina Onabotulínica A en las paredes del músculo detrusor de la vejiga, provoca un efecto de bloqueo en el nervio para que no exista presión en la vejiga y por ende el paciente tenga control sobre el momento de orinar, lo que brinda al paciente una mejor calidad de vida y resulta una excelente opción para aquellos a los cuales los medicamentos anticolinérgicos no han sido efectivos.”

Los especialistas coincidieron que la duración del efecto del tratamiento con BOTOX® (Toxina Onabotulínica A), en el área terapéutica, se estima de 3 a 6 meses dependiendo del paciente y la dosis y es importante que, cualquiera que sea el padecimiento, se trate con un equipo multidisciplinario para tener un éxito en el mismo.

La Toxina Onabotulínica A está aprobado por más de 60 agencias reguladoras alrededor del mundo y en 75 países incluyendo México, Brasil, Estados Unidos y Canadá.

 

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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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