Episodio maníaco, hipomaníaco y depresión bipolar: ¿cómo identificarlos?

Las características del episodio maníaco y el hipomaníaco son muy similares, al grado de que la Asociación Psiquiátrica Americana utiliza los mismos síntomas para definirlos. Las diferencias consisten en el tiempo mínimo de duración para diagnosticarlos, la severidad del cuadro, las consecuencias en el funcionamiento psicosocial de la persona y la necesidad de hospitalización.

La prevalencia global del trastorno bipolar representa 5% de la población

Lo anterior lo aclara el Dr. Enrique Chávez-León, especialista en psiquiatría en el Manual de la Reunión de Expertos en Trastorno Bipolar, quien además destaca en su artículo que la duración del cuadro de manía (más de una semana) y de la hipomanía (más de cuatro días) no resulta útil para diferenciarlas, ya que en ocasiones los no profesionales de la salud mental confunden la duración mínima propuesta por la Asociación Americana de Psiquiatría (2013) con la duración del episodio, que es de semanas o meses.

Además, el médico señala que en el caso del episodio maníaco el elemento más importante es la severidad de los síntomas, que tienen repercusiones y consecuencias de mal funcionamiento e inclusive la necesidad de internación.

Importancia del episodio depresivo

En el texto se resalta que es muy común que en el primer nivel de atención médica, el paciente con un episodio depresivo reciba el diagnóstico de trastorno depresivo mayor (depresión unipolar), aunque (éste) tenga manifestaciones previas de un trastorno bipolar (episodio maníaco previo), y su cuadro actual corresponda al de una “depresión bipolar”.

Se menciona que casi un tercio de los pacientes con trastorno bipolar recibió un diagnóstico apropiado después de al menos 10 años y después de haber visto a cuatro médicos, en promedio. Además, los diagnósticos que reciben en forma previa son de trastorno depresivo mayor, de ansiedad, psicótico o de trastorno de la personalidad.

“Desafortunadamente, el tratamiento antidepresivo, además de que puede aumentar el riesgo de ciclar hacia un episodio maniaco, no tiene un efecto terapéutico apropiado para resolver los síntomas antidepresivos bipolares. El riesgo de ciclar con el uso de antidepresivos hacia un episodio maniaco guarda relación con los antecedentes familiares de trastorno bipolar y suicidio…”

El psiquiatra expone que la depresión bipolar, se caracteriza por historia familiar de trastorno bipolar e inicio temprano del padecimiento y manifestaciones como hipersomnia, retardo psicomotor y labilidad afectiva. De tal modo, los pacientes con depresión bipolar tienden a experimentar aumento del apetito y de peso, enojo e irritabilidad y, en casos graves, síntomas psicóticos e inclusive presentar síntomas catatónicos.

Episodios mixtos

El especialista también señala la concurrencia de los episodios mixtos, estos son aquellos periodos de enfermedad de por lo menos una semana de duración, en los que el paciente manifiesta síntomas tanto de manía como de depresión mayor simultáneamente; o bien, estados de ánimo que alternan con rapidez acompañados de síntomas de manía y de depresión mayor.

Los estados mixtos ocurren en menos del 10% de los pacientes con trastorno bipolar y es en los episodios depresivos y mixtos cuando existe mayor riesgo de suicidio.

¿Cómo identificar las características del trastorno bipolar I y II y el trastorno depresivo mayor?

Trastorno bipolar

  • Edad de inicio: 21.3 años
  • Recurrencias: 90% o más
  • Género: Frecuencia similar en ambos sexos

Características clínicas

  • Trastorno bipolar tipo I – Existen episodios maniacos previos.
  • Trastorno bipolar tipo II – Existen episodios hipomaniacos previos.
  • Curso: Inicio rápido.

Trastorno depresivo mayor

  • Edad de inicio: 26 años.
  • Recurrencias: 50%.
  • Género: Más frecuente en mujeres 2:1.
  • Características clínicas: No existen antecedentes de episodios maniacos ni hipomaniacos.
  • Curso: Inicio insidioso y lento, con manifestación gradual de los síntomas.

¿Cuáles son los síntomas depresivos comunes?

  • Tristeza o desinterés que dura más de dos semanas.
  • Realiza con esfuerzo, pospone o deja de lado sus actividades, incluso las placenteras.
  • Alteraciones del sueño como: insomnio (dificultad para conciliar el sueño, despertar durante la noche y tener dificultad para volver a conciliar el sueño, y despertar en la madrugada y ya no poder volver a dormir) o hipersomnia (sueño nocturno prolongado o sueño durante el día.
  • Alteraciones del apetito y peso.
  • Disminución de la energía a pesar de no realizar actividades físicas ni ejercicio. Puede estar presente desde el momento de despertar como si no hubiera descansado y le cuesta trabajo llevar a cabo sus actividades.
  • Dificultades para mantener la atención y concentrarse.
  • Dificultades para decidir.
  • Agitación.
  • Ideas de inutilidad y culpa.
  • Ideas de muerte o suicidas, planeación o intentos suicidas.

Referencias

  1. Manual de la Reunión de Expertos en Trastorno Bipolar. Actualización de una nueva clasificación; Generalidades, manejo clínico y tratamiento. Capítulo 1: El diagnóstico del trastorno bipolar, Dr. Enrique Chávez de León, Página 16 y 17.
Imagen cortesía de lightsource


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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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