Cáncer de ovario: el más letal en México

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El cáncer de ovario es el tercer cáncer ginecológico más frecuente en México, pero también el de mayor mortalidad. Cada año se registran entre 4 mil 500 y 5 mil nuevos casos, lo que equivale a una incidencia de entre cinco y seis mujeres por cada 100 mil habitantes.

Ante este panorama, la Secretaría de Salud llamó a las mujeres a mantenerse atentas a posibles señales de alerta y priorizar revisiones médicas oportunas, ya que la detección temprana puede elevar hasta 90% la probabilidad de supervivencia. En contraste, un diagnóstico en etapas avanzadas incrementa significativamente el riesgo de mortalidad.

A través de un comunicado, la oncóloga adscrita al Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Juárez de México (HJM), Itzel Samantha Garduño Sánchez, explicó que uno de los principales retos del cáncer de ovario es que no presenta síntomas específicos, lo que dificulta su identificación oportuna.

Incluso, señaló que hasta 95% de las pacientes reportan síntomas que, en principio, no suelen relacionarse con enfermedades del aparato reproductor femenino, lo que puede retrasar el diagnóstico.

Síntomas

Aunque el cáncer de ovario puede ser silencioso en etapas iniciales, la especialista indicó que existen síntomas que deben vigilarse, especialmente cuando son persistentes o recurrentes.

Entre ellos destacan hinchazón o distensión abdominal; sensación de saciedad temprana al comer; pérdida de peso inexplicable; dolor en la región pélvica; fatiga; dolor de espalda; estreñimiento; necesidad frecuente de orinar y tenesmo vesical, es decir, la sensación constante de querer orinar sin lograrlo.

Factores de riesgo

Garduño Sánchez detalló que entre los principales factores de riesgo se encuentran el inicio temprano de la menstruación —antes de los 12 años—, infertilidad, menopausia tardía, no haber tenido hijos (nuliparidad), síndrome de ovario poliquístico y endometriosis.

Obesidad, tabaco y alcohol también influyen

La especialista subrayó la importancia de adoptar hábitos saludables para reducir riesgos asociados, ya que la obesidad, el tabaquismo y el consumo de alcohol también pueden influir en el desarrollo de este tipo de cáncer.

Más allá del ovario: un cáncer que puede afectar otros tejidos

La oncóloga explicó que el término “cáncer de ovario” también engloba tumores que afectan las trompas de Falopio y el peritoneo —la membrana que recubre órganos de la pelvis y cavidad abdominal—, debido a su origen biológico similar.

La enfermedad se caracteriza por el crecimiento descontrolado de células en estos tejidos, dando lugar a tumores malignos.

Aproximadamente 90% de los casos corresponden al cáncer de ovario de origen epitelial; sin embargo, también existen otros tipos menos frecuentes, como los tumores de células germinales y del estroma, cuya clasificación depende del tipo celular donde inicia el crecimiento anormal.

El cáncer epitelial suele aparecer después de los 55 años

El cáncer de ovario de tipo epitelial se presenta, por lo general, a partir de los 55 años, con una edad promedio de diagnóstico de 63 años.

En contraste, los tumores de células germinales, frecuentemente relacionados con mutaciones genéticas, pueden presentarse en mujeres menores de 40 años.

El tratamiento depende de la etapa del tumor

Respecto al tratamiento, Garduño Sánchez explicó que éste dependerá de la etapa clínica y de las características moleculares del tumor.

En etapas tempranas —1 y 2—, el manejo suele iniciar con cirugía, seguida de quimioterapia. Mientras que en etapas avanzadas —3 y 4—, generalmente se comienza con quimioterapia para reducir el tamaño del tumor y posteriormente realizar una cirugía de intervalo, cuyo objetivo es retirar la mayor cantidad posible de enfermedad visible en pelvis y abdomen.

Posteriormente, el tratamiento suele complementarse con más ciclos de quimioterapia.

Además, en estos casos se evalúan mutaciones genéticas y características moleculares específicas para determinar la posibilidad de terapias dirigidas o tratamientos de mantenimiento que permitan controlar la enfermedad.

No existen pruebas de tamizaje para cáncer de ovario

La especialista precisó que, hasta ahora, no existen pruebas de tamizaje eficaces para detectar oportunamente el cáncer de ovario en población general.

Sin embargo, guías internacionales recomiendan el uso de marcadores tumorales y ultrasonidos endovaginales en mujeres mayores de 40 años o en quienes presentan factores de riesgo, especialmente antecedentes genéticos.

Finalmente, informó que durante 2025, el Hospital Juárez de México brindó mil 74 consultas relacionadas con cáncer de ovario.