Violencia en el trabajo

La violencia se presenta en todo tipo de relaciones y se extiende mucho más allá de lo físico. Ya he mencionado en varios artículos algunas variantes y ésta va en respuesta a la petición específica de una lectora a través del correo electrónico. Espero que ella y muchas más mujeres obtengan beneficios de su lectura. Con mucho cariño.

Características de mal jefe y cómo lidiar con ellos
Características de mal jefe y cómo lidiar con ellos
Quienes hemos trabajado por varios años probablemente nos hemos topado con personas que ocupan lugares elevados en los organigramas de las empresas e instituciones, que han sido nuestros jefes y que sin duda han dejado huella en nuestros corazones.

Con seguridad existen recuerdos de personas que nos enseñaron, apoyaron, reconocieron y hasta nos premiaron pero hoy voy a hablar de quienes hacen lo contrario. Primero describiré sus conductas para después exponer mi opinión acerca de su origen.

Las personas que son consideradas como malos jefes tienen ciertos comportamientos que de acuerdo con Susan M. Heathfield [1], consultora en administración de recursos humanos, son los siguientes:

  • Aman a los empleados que meten la nariz en todo, a los chismosos y a los parientes que les reportan acerca del comportamiento de sus empleados.
  • Tienen empleados favoritos y maquillan o crean excusas por la ineficiencia de estos.
  • Ignoran al personal seleccionado y tienen actitudes discriminatorias contra muchos empleados.
  • Tienden a dar a sus favoritos mejores tareas y horarios, más atención y sostienen amistad fuera del trabajo.
    Fallan en comunicarse y pueden no tener siquiera expectativas claras, programas o metas.
  • Cambian de opinión frecuentemente y dejan a sus empleados fuera de balance.
  • Continuamente cambian el tiempo en que determinada tarea debe realizarse y los objetivos por alcanzar.
  • Los empleados tienen problemas en saber en dónde están parados y si están logrando las expectativas.
  • Los empleados no pueden experimentar una sensación de logro cuando las expectativas no existen.
  • Utilizan medidas disciplinaria inapropiadas cuando simplemente una comunicación positiva corregiría el problema.
  • Ignoran a sus empleados hasta que surge un problema y después se lanzan sobre ellos con todo.
  • Hablan de manera ruidosa, ruda y determinante a su grupo.
  • No permiten la oportunidad de defenderse o responder a las acusaciones o comentarios.
  • Intimidan a la gente y permiten que algunos empleados hagan hostiguen a otros.
  • Usualmente hablan acerca de un empleado que ha hecho a un lado el miedo e intenta comunicarse.
  • Toman el crédito por los éxitos y logros obtenidos por los empleados.
  • Con la misma rapidez culpan a los empleados cuando algo sale mal.
  • Arrollan a los empleados ruidosamente en público cuando necesitan cubrirse de su pobre actuación o falta de liderazgo y seguimiento.
  • Falla en otorgar recompensas o reconocimientos por la actuación positiva de un empleado.
  • Los empleados rara vez se sienten reconocidos sin importar qué tanto han contribuido o alcanzado una meta.

Lo primero que salta a la vista es una gran necesidad de tener poder y control, razón por la que necesitan saber todo lo que sucede y como es muy difícil que él o ella puedan hacerlo por sí, necesitan que otras personas se encarguen de informarlo. Ignorando o haciendo a un lado que los reportes y opiniones que reciben provienen de la forma de percibir de sus favoritos, lo que no le aporta una visión objetiva de la situación.

¿Quién necesita tener poder y control en exceso?. Por lo general las personas que han sido “emocionalmente abandonadas y que no fueron vistas” en su niñez, quienes no recibieron apoyo en su crecimiento y a los que no se proporcionó información veraz acerca de lo que estaba sucediendo a su alrededor tienden a crear su propia concepción del mundo. Por eso mismo es que tratan de que éste sea lo más cercano posible a su propia visión.

Es importante señalar que su actitud no asegura que sean malas personas (con algunas excepciones), sino más bien que experimentan mucho miedo porque ignoran cómo actuar en situaciones que no conocen y en las que pueden contactar con profundos sentimientos de dolor ocasionados por la vergüenza y el pensamiento de ser inferiores.

Las necesidades no cubiertas se obtienen de quienes les informan y construyen una barrera que le permite disfrazarse de lo que no es, así forman una imagen que no corresponde con la realidad y si aquélla se derrumba todo su mundo caerá. La amenaza es muy grande y harán todo lo posible por evitarlo protegiendo a sus elegidos.

Como resulta obvio, los niveles de su autoestima son muy bajos y por eso se apropian de los éxitos de los demás a la vez que culpan, humillan y provocan vergüenza cuando tratan de bajar a su nivel a quienes muestran seguridad y capacidades superiores. Esto significa que dedicarán mucho de su esfuerzo para acabar con quienes le muestran todo lo que no puede obtener y le hace mucha falta, esto es, su propia sombra.

Están acostumbrados a reaccionar y cuando el cerebro se habitúa a ofrecer una determinada respuesta, “deja de pensar” o “no tiene tiempo para ello” y son los cambios en las circunstancias exteriores los que dictan lo que hay que hacer. Estas personas sin saberlo les hacen sentir a los demás la inseguridad que ellos experimentan. Son muy pocos los recuerdos propios de estar en terreno firme.

No lo dicen, pero en su interior habitan profundos sentimientos de soledad y por eso buscan tener amistad fuera del trabajo con personas bajo sus órdenes pero difícilmente podrán establecer relaciones profundas con ellas pues su motivación es llenar el vacío que muchas veces se “llena” con fiestas, ruido y bebida.

Son personas que se esforzaron mucho por obtener de sus familiares una atención que no recibieron a pesar de sus esfuerzos pero que, en cambio, fueron severamente regañados o castigados con exceso ante cualquier equivocación sin importar lo que hizo. Gritan y alzan la voz para asustar y hacer creer a los demás que su tamaño es mayor cuando en realidad son y se sienten muy pequeños, como cuando eran niños y no pudieron argumentar para defenderse por la severidad de sus padres u otras figuras de autoridad.

Toda la furia que habita en su interior es puesta afuera a través de permitir e incluso incitar para que sean ciertos empleados los que hostiguen a otros. Una vez más, quieren que éstos últimos conozcan la humillación y la impotencia que ellos experimentaron. Son personas que han sido abusadas por gente cercana y como no recibieron educación acerca de cómo comunicarse y hablar de lo que les sucede, su alternativa es proyectar en otros

Entonces estimada lectora si puedes entender por qué actúan así viajando a su pasado, te propongo que entiendas que actúan de esa manera debido a que son personas con infinidad de carencias y tal vez puedas verlas con un poco de compasión. Mi artículo ni por un momento es una justificación para su forma de actuar, es tan solo la explicación.

Creo que ahora tienes en tus manos una alternativa que te sugiere cómo actuar para tu beneficio si tienes un jefe o una jefa así. La decisión, afortunadamente, es tuya[.]

[referencias]

Image courtesy of Jirsak

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