Protege a tus hijos del bullying.

El bullying puede ocasionar graves trastornos.
El bullying puede ocasionar graves trastornos.

Por Ángel Martorell*

Aunque la palabra bullying no tiene aún traducción al español, se refiere a todo aquel comportamiento manifestado por niños y adolescentes de una manera hostil, consciente, deliberada y con la intención de dañar a otros. Esta forma de violencia es muy común y afecta anualmente a 3.2 millones de víctimas solamente en los Estados Unidos de América.

El bullying comprende todo tipo de acciones negativas: verbales, psicológicas o, incluso, físicas, que implican para la víctima situaciones de acoso, intimidación, miedo o terror. Puede comenzar como una simple broma y convertirse en algún tipo de abuso serio. La persona afectada se encuentra expuesta a estas agresiones de manera repetida y por un tiempo considerable; puede ocasionar trastornos graves, incluso, pensar en quitarse la vida.

El bullying físico aumenta en primaria, llega a su climax en secundaria y decrece en preparatoria. Sin embargo, el abuso verbal permanence constante en todos los grados. Es importante tomar conciencia de que hay diferentes formas de involucrarse en esta práctica, teniendo así al bully que es la persona(s) que genera(n) la agresión; a la víctima del bullying, que es quien recibe los actos de agresión y, al testigo, que es quien presencia estos hechos violentos.

En el primer caso, es importante hablar con el bully y enseñarle a ser empático, a respetar y a tener compasión. Dejarle claro cuáles son las expectativas que se tienen en cuanto a su comportamiento. Hacerle saber de una manera clara que las consecuencias del bullying pueden ser fatales. Enseñar con el ejemplo es primordial.

En el caso de la víctima, es muy importante lograr que no se sienta responsable por las agresiones e intentar que no caiga en el juego de los bullies; que no se enoje o trate de defenderse ya que esto provocará que el bully lo siga atacando. Lo mejor es que permanezca tranquilo, inclusive, no hacer nada e irse. Es muy imortante inculcar la confianza para buscar ayuda en su escuela o con cualquier adulto en el que confíe.

Si el involucrado es testigo de un acto de bullying, lo recomendable es buscar ayuda y defender a la persona agredida; no formar parte del espectáculo riéndose y/o haciendo burla; ayudar a la persona maltratada a irse. Es importante conseguir asistencia de un adulto, ser un buen amigo, apoyar al agredido e incluirlo en  actividades de grupo. Tal vez surja como interrogante si un niño es capaz de defender a una víctima de bullying y la respuesta es: sí es capaz. Si la labor de concientización acerca de lo que es el bullying está hecha seriamente, el niño estará preparado para defender a la víctima, y no necesariamente confrontando al agresor, sino alejando al agredido de la escena, dándole su apoyo y consejo en función de lo que él mismo ha aprendido de las pláticas de sus maestros y padres, entre otros. Esto viene también relacionado con el concepto de “buen amigo” alguien que siente por otro un afecto personal, puro, compartido y desinteresado, que nace y se fortalece con el trato.

Ante esta inminente realidad que hoy nos aqueja, hay diferentes acciones que se pueden tomar. En primera instancia el afectado debe comenzar por estar seguro de sí mismo para lo cual es necesario trabajar en el autoconvencimiento en relación a sus virtudes, cualidades y condiciones para alcanzar sus metas, vivir feliz y sentirse realizado. Hay que hacer también todo para ser un buen amigo y tener al menos un buen amigo quien esté presente en las buenas y en las malas mostrando siempre su solidaridad. Es muy importante saber identificar cuándo es conveniente entrar o salir de un grupo de amigos.

El maestro, en todos los niveles, juega un papel muy importante en esta problemática. Es imprescindible que los docentes realicen una verdadera tarea de concientización, pues es de esta manera como se ha comprobado que es posible erradicar el bullying. Muy importante resulta llevar a cabo una campaña de Cero Tolerancia que tanto los alumnos como los padres de familia sepan que no están permitidas las burlas ni críticas verbales ni corporales, ya  que una simple burla (cuestión muy arraigada en nuestra cultura) es una agresión muy fuerte, a fin de cuentas,  bullying.

El maestro debe tener un plan: empezar a tomar accción haciendo recorridos por la escuela, sobre todo en espacios que normalmente no están supervisados; crear y promocionar campañas y/o programas de prevención contra el bullying, así como observar y prestar atención al comportamiento y convivencia de sus alumnos para estar en mejores posibilidades de detectar conductas incorrectas.

Dentro de las campañas de prevención contra el bullying se encuentra la que en lo personal, en mi Colegio Reina Isabel, ha dado un magnífico resultado: La creación del Intervention Leader. Esto es, se escoge a un alumno del salón de clases para que durante una semana sea el encargado de identificar cualquier conducta de bullying e intervenir para su solución y en el mejor de los casos para evitarla. Todo esto con el apoyo y supervision del maestro. Algo que ha funcionado muy bien es nombrar como Intervention Leader al propio bully ya que se ha comprobado que una vez que él tiene a su cargo esta responsabilidad, respeta más a sus compañeros y deja de practicar el bullying.

Otra campaña de prevención que los maestros pueden llevar a cabo y que resulta muy efectiva es la del Pensamiento Crítico. Crear conciencia en los alumnos a base de preguntas tales como: ¿Tú qué piensas del bullying? ¿A ti te gustaría ser víctima del bullying? ¿Te gustaría que a tu hermanita le hicieran bullying? De esta manera el niño reflexiona anticipadamente sobre las consecuencias de un acto que se pretende evitar.

Si no fue posible detectar la amenaza del bullying a tiempo, situación que se ha convertido ya en una realidad, existen 7 pasos fundamentales para detenerlo:

  1. Disciplina.
  2. Propiciar oportunidades para hacer cosas buenas.
  3. Nutrir la empatía.
  4. Enseñar habilidades necesarias para tener y conservar una amistad.
  5. Monitorear de cerca los contenidos de televisión, videojuegos y la internet.
  6. Participar en actividades constructivas, entretenidas y enérgicas.
  7. Enseñar ejemplos y formas de actuar de buena voluntad (decir y hacer lo correcto aún cuando esto implique mayores obstáculos o responsabilidades).

En cuanto a los contenidos educativos, resulta imperante contar con una metodología regida bajo ciertos valores que no permitan que el bullying suceda. Una metodología que fomente la imaginación, el trabajo colaborativo, la parte creativa y que sea parte del sistema, es decir, que acostumbre al niño a la forma correcta en que se hacen las cosas. Trabajar la Inteligencia Emocional es uno de los principales anti-bullying que existen. La Inteligencia Emocional tiene, entre otras, tres dimensiones básicas, que de conocerlas y trabajarlas correctamente, contribuyen de manera significativa a erradicar ambientes propicios para el bullying. Dichas dimensiones son:

1.- La Empatía: enseñar al niño desde muy tempranas edades lo que es la empatía. Como se diría comúnmente “ponerse en los zapatos de otro”. De esta forma el niño pensará dos veces antes de cometer una conducta de bullying.

2. La Relación Interpersonal, que es la relación del niño con sus compañeros y el trabajo colaborativo (en equipo) en el salón de clases. Esto del trabajo colaborativo es una herramienta valiosísima si de prevenir el bullying hablamos. Este tipo de trabajo fomenta que todos los niños se conozcan entre sí y generalmente es muy difícil que un niño agreda a otro que conoce. El trabajo colaborativo fomenta también el respeto a las diferentes formas de pensar, de sentir y de actuar. Es importante que al momento de formar equipos para realizar un trabajo colaborativo, la manera para elegir a los integrantes sea siempre de forma aleatoria, sin permitir que los alumnos escojan a “sus amigos”, sino que por el contrario, se formen los equipos con niños que no se conocen a fondo entre sí, ya que durante el desarrollo de la actividad de que se trate, se irán conociendo evitando así futuras conductas de bullying.

3.- La Automotivación, que se da cuando el niño, con la seguridad en sí mismo previamente infundida por maestros y padres, se siente seguro para levantarse, hablar y expresar sus ideas sin necesidad de que le pregunten.

 

 

*Ángel Martorell

Presidente y Fundador de AMCO,

Investigación, Desarrollo e Implementación de Metodologías Educativas.

Página en Internet:

www.amco.me

 

Imagen cortesía de Depositphotos.com | Plenilunia


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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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