Silvia Molina, quiero ser la que seré

Dicen que me case yo, Silvia Molina, Material de lectura, Mañana debe seguir gris, Ascensión Tun, La familia vino del norte, Imagen de Héctor, El amor que me juraste, Muchacha de azul,Literatura infantil, experiencia compartida, el despertar tropezado,cuentos de Silvia Molina, cuentos y novelas , certera escritora, aprendizaje de vida, Silvia Molina,, suavidad, de paz, y sus ojos enormes, inteligentes, fuertes, ojos de escritora,
Literatura infantil, Cuentos y novelas de Silvia Molina

Su imagen nos da de inicio un aura de suavidad, de paz, y sus ojos enormes, inteligentes, fuertes, ojos de escritora, nos regalan un atisbo del universo en el que se mueve esta mujer, como si habitara en nuestra realidad y al mismo tiempo en una dimensión propia, íntima, en un mundo privado que nada y todo tiene que ver con el mundo de sus lectores, pues es un mundo que se nutre de la vivencia propia, del aprendizaje de vida, el cual tiene una sola manera y muchas formas de ser.

La maestra Silvia Molina nació el 11 de octubre de 1946 en la Ciudad de México. Estudió Antropología en la ENAH y Letras Hispánicas en la UNAM. Es cuentista, novelista, ensayista y también ha abordado el género Infantil.

Sus trabajos han sido publicados en diversos periódicos y revistas y ha recibido muchos premios importantes, como el Xavier Villaurrutia por su novela La mañana debe seguir gris, en 1977.

El lenguaje de sus cuentos y novelas es entrañable, familiar en tanto que común, conocido, identificable, evocador. Es el lenguaje de la casa de los abuelos, las peleas con nuestros hermanos, las frases grabadas en nuestro recuerdo y para siempre ligadas con una despedida, un desencuentro, una fecha, un alguien nuevo en el espejo.

Esta sutil y certera escritora, nos regala su experiencia de vida transformada por su creatividad y fantasía y nos devuelve al momento que fue igual para todas, en lágrimas y risas, libro y papel. Regresamos a los muchos instantes que hicieron una historia, un proceso y parece decirnos: ahí estuve también.

Y una sabe de las emociones, del sentimiento. Se comparten la incertidumbre, las preguntas, el miedo y el coraje de cuando la vida empezó a desvelarse ante ojos nuevos sin tener que pensar mucho, sin necesidad de un análisis detallado.

Los cuentos de Silvia Molina son fascinantes desde las primeras líneas, su forma es adictiva, sanadora. Este sabor agridulce que queda al leer el último renglón de La casa nueva, por ejemplo es idéntico, tantas veces repetido, eternamente identificable al dolorcillo en el corazón, el pellizco inolvidable que todas tuvimos tal vez al descubrir la verdadera identidad de los Reyes Magos o, quizá, al darnos cuenta y no con mucha claridad, de que nuestro padre no era sino un hombre como cualquier otro.

Escribo este artículo en gratitud y orgullo por muchas cosas. Porque ella es mujer y es mexicana, por su generosidad e inteligencia, por su regalo de honestidad y sabiduría, que en tantas ocasiones me permitió entender que las decisiones tomadas, todavía con consecuencias dolientes fueron eso: decisiones y no omisiones y, sobre todo, que al suceder me permitieron tener una alternativa futura.

Y por tantos corazones de mujeres que admiro y respeto, quienes se han sentido confortados, divertidos y aliviados ante la experiencia compartida, el despertar tropezado, la alegría secreta y el dolor sin colores que es la experiencia de vivir y que Silvia Molina transforma con su talento, con su férrea disciplina, con su pasión encontrada, presente; para generosamente obsequiarnos a través de sus letras. Nos acompaña, nos enseña. Definitivamente, es la maestra.

Silvia Molina es poseedora de una gran creatividad y una vasta obra literaria en diversos géneros, aquí algunas de sus creaciones:

Novelas

La Mañana debe seguir gris, Ascensión Tun, La familia vino del norte, Imagen de Héctor, El amor que me juraste, Muchacha de azul,

Dicen que me case yo, Silvia Molina, Material de lectura, Mañana debe seguir gris, Ascensión Tun, La familia vino del norte, Imagen de Héctor, El amor que me juraste, Muchacha de azul,Literatura infantil, experiencia compartida, el despertar tropezado,cuentos de Silvia Molina, cuentos y novelas , certera escritora, aprendizaje de vida, Silvia Molina,, suavidad, de paz, y sus ojos enormes, inteligentes, fuertes, ojos de escritora,
Novela

Cuentos

Lides de estaño, Dicen que me case yo, Silvia Molina, Material de lectura, Un hombre cerca, Recomenzar. Antología Personal,

Literatura infantil

El papel, El algodón, Los cuatro hermanos, La leyenda del sol y la luna, Los tres corazones, Las dos iguanas, Quiero ser la que seré, Hasta el gato y el ratón tienen un buen rato,

Los premios

Recibió el Premio Xavier Villaurrutia 1977, por La mañana debe seguir gris; el Premio Nacional de Literatura Juan de la Cabada 1992, por Mi familia y la Bella Durmiente cien años después; el Premio Sor Juana Inés de la Cruz 1998, de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, por El amor que me juraste; el Premio Leer es Vivir 1999, de Editorial Everest en España, por Quiero ser la que seré. Algunas de sus obras han sido traducidas a varios idiomas.

Dicen que me case yo, Silvia Molina, Material de lectura, Mañana debe seguir gris, Ascensión Tun, La familia vino del norte, Imagen de Héctor, El amor que me juraste, Muchacha de azul,Literatura infantil, experiencia compartida, el despertar tropezado,cuentos de Silvia Molina, cuentos y novelas , certera escritora, aprendizaje de vida, Silvia Molina,, suavidad, de paz, y sus ojos enormes, inteligentes, fuertes, ojos de escritora,
Novela
Imágenes cortesía de Jessica Pacheco Ramírez | Plenilunia y


Escrito por

Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

Etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Temas relacionados