Lactancia y Bancos de Leche Humana

La Encuesta Nacional de Salud 2012 reveló un dramático descenso en la lactancia materna en México, tanto en las zonas rurales como en zonas urbanas. Por esta razón, la Secretaría de Salud Federal ha generado esfuerzos para fomentar la lactancia materna a nivel nacional, de esta forma se han integrado las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la Estrategia mundial para la alimentación del niño lactante y pequeño a los programas de salud en México.

Madre amamantando a un bebé en un atardecer en el campo
Uno de los esfuerzos más recientes de las autoridades de salud en México ha sido la creación de los Bancos de Leche Materna
 Uno de los esfuerzos más recientes de las autoridades de salud en México ha sido la creación de los Bancos de Leche Materna, los estados de la república que actualmente cuentan con este servicio son el Distrito Federal, Estado de México, Jalisco, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.

Un Banco de Leche Materna es un centro que recolecta leche humana de madres donantes, las donantes son las mujeres que tienen asistencia durante el parto en los hospitales públicos, generalmente son mujeres de escasos recursos.

El Banco de Leche Materna recolecta y procesa leche de madres donantes, quienes primero atraviesan un proceso para garantizar la calidad y seguridad de su leche, pues se debe descartar que las donantes padezcan Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) o Hepatitis C. Luego de ser aprobadas, estas mujeres extraen, almacenan, congelan y llevan su leche al centro de recolección.

El Banco se encarga de realizar análisis nutricionales, verificar que la leche materna esté libre de bacterias, y de pasteurizarla. Luego, la leche recaudada es distribuida exclusivamente entre los recién nacidos que permanezcan internados en el hospital por ser neonatos, prematuros, de bajo peso o haber adquirido el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

Sin embargo, los Bancos de Leche Materna dependen de las donaciones que realizan las mamás lactantes sanas, por lo que pueden enfrentarse a la escasez de leche y por ello la leche materna que tienen se utiliza de forma exclusiva para los bebés internados en los hospitales y clínicas en las que se encuentran localizados.

Por lo anterior, en algunos casos el médico pediatra podría recomendar la lactancia mixta, que es la combinación de la lactancia materna con la alimentación con fórmula láctea, es decir, la utilización simultánea de los dos métodos. Hay dos tipos de lactancia mixta: coincidente y alternante.

Hablamos de lactancia mixta coincidente cuando el bebé recibe primero la toma de leche materna y a continuación la fórmula láctea, y ocurre en situaciones en las que la madre no produce suficiente cantidad de leche.

Por otro lado, la lactancia mixta alternante es el método que se usa cuando alguna toma no puede ser de leche materna, así, el bebé recibe la toma exclusivamente de fórmula láctea y la siguiente toma de leche materna. Es importante que el biberón no anule el pecho.

Las mamás que no pueden amamantar a sus bebés por contraindicación médica, se preocupan por la sana nutrición de sus hijos y que tengan un buen desarrollo durante sus primeros meses de vida; ante esto, existen fórmulas lácteas que han demostrado contribuir a la nutrición de los bebés de manera similar a la leche materna.

Existe una gran variedad de alternativas, sin embargo, las mejores fórmulas deben buscar el crecimiento adecuado del bebé, disminuyendo los riesgos de obesidad y sobrepeso, mediante una dosis rica en alfa-lactoalbúmina, que tiene mejor tolerancia en los recién nacidos y presenta un efecto probiótico, lo que favorece la inmunidad del bebé minimizando la presencia de factores como estreñimiento, diarrea, flatulencia, enfermedades por reflujo gastroesofágico y vómito.

Además, debe brindar los nutrimentos necesarios como son Vitamina A, Vitamina D, Hierro, Yodo y Zinc para que tu bebé se desarrolle sanamente.

Un ejemplo de este tipo de fórmulas es Progress Gold, de Aspen Labs, la cual no contiene sacarosa, ayudando al desarrollo de hábitos alimentarios saludables durante los primeros años de vida. Esto beneficiará el desarrollo mental, visual y físico de tu hijo.

Si por alguna contraindicación médica no puedes amamantar a tu bebé consulta a tu médico pediatra para que sea él quien te asesore acerca de las mejores opciones de fórmulas lácteas disponibles en México para tu bebé.

Imagen cortesía de Vitalinka


Avatar

Escrito por

Médico Pediatra, egresada del Hospital Infantil de México y certificada por el Consejo Mexicano de Pediatría

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Temas relacionados

Tamaño de tipografía
Ajustar contraste