La importancia de asegurar la participación política de las mujeres, necesario protegerlas de la violencia social y política

En México el proceso electoral de 2015 será histórico por el número de mujeres candidatas que aspiran a un puesto de elección popular, no obstante esto plantea un nuevo desafío para la democracia mexicana: protegerlas de la violencia social y política para que puedan contender en condiciones de igualdad y seguridad, señaló Pablo Navarrete Gutiérrez, coordinador de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres.

Funcionarios en la mesa de trabajo del "16 Encuentro Nacional de las Áreas Jurídicas los Mecanismos Estatales para el Adelanto de las Mujeres y el Inmujeres"
En México la paridad electoral dejó de ser una aspiración democrática para convertirse en un derecho constitucional.
Durante la clausura del foro nacional, “Defender la paridad para alcanzar la igualdad, celebrado en el marco del 16 Encuentro Nacional de las Áreas Jurídicas los Mecanismos Estatales para el Adelanto de las Mujeres y el Inmujeres, el funcionario federal señaló la importancia de asegurar que en este proceso electoral las candidatas y sus equipos de trabajo, participen bajo esquemas de seguridad y protección a sus derechos.

Lamentó que la paridad constitucional no esté exenta de los embates del patriarcado, del machismo y la misoginia porque, dijo, están viendo afectados los ancestrales privilegios que tuvieron injustamente a las mujeres al margen de la participación de la vida democrática de México, con una escasa representación política y casi nulo acceso al poder.

Mencionando que por ello a menos de un año de que se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma al artículo 41 constitucional, que consagra este derecho, ya se ha planteado la urgente necesidad de proteger a las mujeres de la violencia política.

Pablo Navarrete Gutiérrez dijo que sí bien no es nueva esta expresión de violencia contra las mujeres, dado el número candidatas que participarán en la contienda electoral, es necesario recocer esta forma específica de violencia y desarrollar mecanismos para erradicarla.

En una democracia no puede tolerarse ninguna expresión de violencia política, como la coacción, amenaza, acoso, hostigamiento, presión o persecución, que tenga como fin o propósito menoscabar, anular, impedir u obstaculizar la participación política de las mujeres, de ahí la necesidad de desarrollar protocolos de seguridad para las candidatas y sus equipos de trabajo”, apuntó.

En este sentido, confió en que en breve el Poder Legislativo aborde el tema y en tanto eso ocurre, los órganos electorales del país deben emprender acciones específicas contra esta forma de violencia hacia las mujeres por razones de género, empezando por reconocer su práctica.

Finalmente, recordó la creación del Observatorio de Participación Política de las Mujeres, un esfuerzo articulado con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y el Instituto Nacional Electoral, que permitirá seguir de cerca la situación y condiciones de participación de las mujeres en dicho ámbito, el cual puede ser una opción para denunciar actos de violencia política, con independencia de que los cuerpos policiales y las procuradurías de justicia deberán estar alertas para atender cualquier caso que se presente.

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Imagen cortesía de INMUJERES | México


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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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