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La endometriosis es una enfermedad crónica que afecta al 10% de las mujeres en edad reproductiva en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En México, una de cada 10 mujeres la padece, muchas sin siquiera saberlo. El diagnóstico puede tardar hasta 10 años, debido a la falta de herramientas de detección y la normalización del dolor menstrual.
Este trastorno ocurre cuando un tejido similar al del revestimiento uterino crece fuera del útero, afectando ovarios, trompas de Falopio y otros órganos. Sus síntomas incluyen dolor pélvico intenso, sangrado abundante y posibles problemas de fertilidad, afectando hasta el 50% de las mujeres con esta condición.

La copa menstrual como aliada en la detección temprana
Aunque no sustituye un diagnóstico médico, el uso regular de la copa menstrual ayuda a monitorear mejor el ciclo menstrual y a identificar posibles señales de alerta que podrían pasar desapercibidas con otros productos menstruales como toallas o tampones.
Indicadores clave que puedes observar con la copa menstrual:
Cantidad de sangrado: Se considera normal perder hasta 80 ml de sangre por ciclo (equivalente a aproximadamente 6 cucharadas soperas o un vaso y medio pequeño). Un sangrado excesivo podría ser indicativo de endometriosis.
Presencia de coágulos grandes: Observar coágulos frecuentes y de gran tamaño puede ser una señal de alteraciones en el ciclo menstrual.
Cambios en el color y textura del flujo: Un sangrado muy oscuro, espeso o con aspecto irregular puede estar relacionado con inflamación o trastornos como la endometriosis.
Molestias al usar productos internos: Si la copa menstrual causa dolor o incomodidad al colocarla o retirarla, podría ser una señal de endometriosis.

Copa menstrual y diagnóstico futuro
Investigaciones de la Universidad de Oxford han analizado el uso del sangrado menstrual recolectado con copas para el desarrollo de métodos de diagnóstico no invasivos, evaluando biomarcadores relacionados con la endometriosis.
Además, un estudio sobre usuarias de copas menstruales reveló que al menos 65% de las mujeres se sienten más conscientes de su salud ginecológica desde que comenzaron a utilizarlas.
Paola Acuña, experta en gestión menstrual y vocera de ProFemme, menciona que “es importante destacar que, aunque la copa menstrual no es una herramienta diagnóstica médica, su uso puede facilitar a las mujeres el monitoreo de su flujo menstrual y la detección de posibles irregularidades. Ante cualquier anomalía observada, siempre es recomendable acudir a consulta con el ginecólogo para una evaluación adecuada.”
Con información de ProFemme.