Adicta a los hombres que me hacen daño

Tengo un mal hábito, no es que sea adicta a las drogas, mucho menos soy alcohólica, ni soy bulímica, tampoco soy anoréxica, no me como las uñas. No, mi problema es que soy adicta a los hombres que me hacen daño.

Siempre me sucedía lo mismo, al principio parecen totalmente enamorados de mi; Pero después ni siquiera se molestan en devolverme las llamadas.

De repente un buen día una buena amiga me dijo, no pierdas el tiempo con hombres alérgicos al compromiso, te has puesto a pensar en lo que pasaría si al fin buscas a un hombre que te haga sentir amada. Guau, cuánta razón.

No debería enamorarme de los hombres que le huyen al compromiso. Pero sabes, lo peor es que siempre vienen en diferentes empaques, diferentes características. Pero a todos les falta algo: “La capacidad de dar amor, y el compromiso que necesitas para ser feliz”.

De seguro te dices que no puedes evitarlo así como yo me lo afirmaba a mi misma, que seguramente todos los hombres son así. Pero si te has enamorado al igual que yo, de esos enemigos del compromiso, uno tras otro, tal vez estás atrapada en el callejón de los hombres que no te llevan a ninguna parte. El primer paso sería ser honesta contigo, para admitir nuestro problema.

Te enamoras cuando está al rojo vivo la relación y de repente cuando se congela te preguntas en qué es lo en lo que fallaste. ¿A qué se deberán los altibajos del hombre en cuestión? Creo puede ser que le asuste la idea de un compromiso, o que no esté preparado para una relación de verdad; Lo más frustrante de todo es que el susodicho si está interesado en ti, pero mientras no supere su dependencia, ya sea, del fantasma de una ex novia, o de la presión de sus amigos, o de la influencia del planeta Marte, para que actúe como un inconsciente el resto de su vida, no va a arder por ti, y mucho menos se va a comprometer en una relación madura.

Qué tal cuando te obsesionas por los hombres amarrados. Mi amiga Blanca se obsesiona con ellos, pensando en que algún día van a dejar a sus mujeres por ella, y sabes lo más triste, eso nunca pasa. El hombre con dueña, o atado a alguien, ya sea, una novia a larga distancia o a una esposa de muchos años, puede ser increíblemente encantador, puede prometerte el mundo entero, pero sólo satisface su ego a costa tuya. Un cruel día Blanca se enfrentó a su triste realidad, y se preguntó ¿Por qué me hago esto?

Si quieres saber quién es responsable de esta adicción tuya, mírate muy bien en el espejo, las mujeres siempre decimos que él es el problema, pero somos nosotras las que los buscamos a ellos. Pero entonces porque hacemos esto sabiendo de antemano y en el fondo de nuestro corazón lo que puede suceder; Y que seguramente sucederá. Creo que la respuesta es sencilla, poca autoestima. En lo más íntimo sentimos que no merecemos el amor de un hombre de calidad.

Para algunas de nosotras se nos manifiesta esa baja autoestima en nuestro propio miedo al compromiso. Elena, se inclinaba por los hombres comprometidos, porque temía que si un hombre se daba cuenta del fracaso que era ella, huiría. Saliendo con hombres amarrados nunca tenía que enfrentar el momento de la verdad.

Sería padre descubrir cómo podemos comprender que nos merecemos algo más que un sueño. ¿Cómo nos podremos convencer de que somos merecedoras de un hombre dispuesto a comprometerse? Pues vamos a empezar por creerlo. Sí, el mejor modo de prepararte para hallar el amor verdadero, es dejando de concentrarte en conocer hombres y conocernos mejor a nosotras mismas.

Démosle un nuevo maquillaje a nuestra vida. Deshagámonos del decorado del pasado. Con el tiempo, mejorarás tu autoestima. Empieza a hacer una lista acerca de lo que esperas que sea tu futuro galán (entre nos a mi me sirvió de maravilla). Recuerda poner siempre que deseas sentirte respetada en esa nueva relación y reafirmada, no aceptes menos que eso.

Ahora que puedes sentirte bien contigo misma, teniendo claro que es lo que quieres de una relación. Si siempre conocías a esos indeseables anti-compromiso, cambia de terrenos, ve a donde no has ido, trata de conocer otros sitios, conversa con los galanes aún cuando no sean tu estilo, y verás que con el tiempo encontrarás que hay algo que te puede gustar aún cuando no sean tu tipo.

Pon empeño en ver sus cualidades. Presta mucha atención a sus palabras, a sus gestos, su actitud. Checa que concuerden. ¿Te llama cuando queda de hacerlo? Es puntual, respetuoso con las demás personas, es atento, claro que todo en exceso tampoco, mucho ojo, sobre todo haz caso a tu intuición.

Claro que si esto sucede, puede que pierdas el título que con tanto sufrimiento, roturas del corazón y llanto te has ganado, el de la reina del corazón roto, pero vas a tener la satisfacción de estar contenta contigo misma, y una vez que encuentres a tu hombre, sabrás de que en esta ocasión eres verdaderamente amada.

Mucha Suerte.

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