¿Puede usarse el sentido del olfato para diagnosticar autismo?

Un estudio realizó pruebas no verbales relacionadas con el olor para observar la reacción de niños con trastornos del espectro autista (TEA) a olores agradables y desagradables. El objetivo, determinar si la respuesta de aspiración de olores puede usarse como un indicador temprano del autismo.

Un niño sentado observando una pantalla al lado de una caja para seleccionar olores
Ilustración que muestra la prueba de aspiración nasal mientras el niño se le muestran imágenes placenteras con olores desagradables. En el estudio de 10 minutos a los niños se les sentó cómodamente enfrente del monitor de una computadora mientras veían una caricatura.
Imagine la forma en que puede oler una rosa, se podría respirar tomar una agradable aspiración del dulce pero sutil aroma floral. Pero al entrar a un baño público con mal olor, usted probablemente haría precisamente lo contrario – bruscamente limitar el flujo de aire que aspira. Investigadores informarón el pasado 2 de julio de 2015 en la revista Current Biology de la editorial Cell Press que han encontrado que las personas con trastorno del espectro autista (TEA) no hacen este ajuste natural como otras personas hacen. Los niños autistas realizan la inhalación de la misma manera, no importa cuán agradable o “horrible” sea el olor.

Los descubrimientos sugieren que las pruebas no verbales relacionadas con el olor podría servir como indicadores tempranos útiles de TEA, dicen los investigadores.

La diferencia en la conducta de olfato entre los niños con desarrollo típico y niños con autismo era simplemente abrumadora“, dice Noam Sobel, del Instituto de Ciencia Weizmann en Israel.

Pruebas anteriores habían indicado que las personas con autismo tienen deficiencias en “modelos de acción internos“, las plantillas del cerebro que dependemos para coordinar a la perfección nuestros sentidos y acciones. Sin embargo, no estaba claro si este deterioro se presentaba en una prueba de la respuesta de aspiración.

Para averiguarlo, Sobel, junto con Liron Rozenkrantz y sus colegas, documentaron y midieron las sus respuestas a los olores en 18 niños con TEA y 18 niños con desarrollo normal (17 chicos y 1 chica en cada grupo) su reacción a olores agradables y desagradables . La edad promedio de los niños en el estudio fue de 7 años. Los niños típicos ajustaron su aspiración dentro de los 305 milisegundos de sentir un olor, informaron los investigadores, mientras que los niños con autismo no mostraron dicha respuesta.

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Esa diferencia en la respuesta del olfato entre los dos grupos de niños fue suficiente para clasificar correctamente como niños con o sin un diagnóstico de TEA en un 81% de las veces. Por otra parte, los investigadores informan que oler en forma cada vez más aberrante fue asociada con síntomas de autismo cada vez más severos, sobre la base de las deficiencias sociales pero no motoras.

Los resultados sugieren que una prueba de olfato podría ser bastante útil en la clínica, aunque los investigadores enfatizan que su prueba no se encuentra lista todavía.

Podemos identificar el autismo y su gravedad con una precisión significativa en menos de 10 minutos usando una prueba de que es completamente no verbal y no implica ninguna tarea de seguir“, explicó Sobel. “Esto plantea la esperanza de que estos hallazgos podrían formar la base para el desarrollo de una herramienta de diagnóstico que se puede aplicar muy tempranamente, como en los niños pequeños con sólo unos pocos meses de edad. Estos diagnósticos tempranos permitiría una intervención más eficaz“.

Los investigadores planean comprobar si el patrón de respuesta de olfato que han observado es específico al autismo o si podría presentarse también en personas con otras condiciones del neurodesarrollo. También quieren saber qué tan temprano en la vida podría ser utilizada esta prueba. Pero la pregunta más inmediata para Sobel es “si un impedimento olfativo está en el corazón del deterioro social en el autismo“.

Referencias

  • Liron Rozenkrantz, Ditza Zachor, Iris Heller, Anton Plotkin, Aharon Weissbrod, Kobi Snitz, Lavi Secundo, Noam Sobel A Mechanistic Link between Olfaction and Autism Spectrum Disorder Current Biology doi: 10.1016/j.cub.2015.05.048 http://dx.doi.org/10.1016/j.cub.2015.05.048
Imagen cortesía de Ofer Perl



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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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