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El dolor de espalda que no desaparece, las cefaleas frecuentes o una fatiga constante suelen atribuirse al estrés o al desgaste diario. Sin embargo, especialistas advierten que cuando estas molestias persisten por varias semanas podrían estar relacionadas con alteraciones en la salud mental, por lo que no deben normalizarse ni ignorarse.
En entrevista, la Dra. Sandra Carrillo Vázquez, reumatóloga del Hospital Regional 1.º de Octubre, explicó que ningún dolor es normal cuando se prolonga en el tiempo. Si una molestia dura más de seis semanas, es recomendable acudir con un médico para una evaluación integral y, de ser necesario, con un especialista.

La evidencia científica ha mostrado que el dolor físico crónico y trastornos como la depresión o la ansiedad pueden compartir mecanismos neuroquímicos. En muchos casos, el cuerpo se convierte en el primer indicador de un malestar emocional que aún no ha sido identificado, manifestándose mediante síntomas físicos persistentes.
De acuerdo con la especialista, cuando un paciente lleva meses utilizando analgésicos sin encontrar alivio, es importante explorar otras posibles causas, incluida la salud mental. Tratar el origen del problema no solo puede mejorar el estado de ánimo, sino también reducir la intensidad del dolor y favorecer una mejor calidad de vida.

Los expertos subrayan que una atención multidisciplinaria y una valoración oportuna permiten identificar afecciones tratables antes de que evolucionen hacia problemas más complejos. Escuchar las señales del cuerpo y buscar ayuda médica a tiempo puede marcar una diferencia significativa en el bienestar integral.
Con información de Sun Pharma.



