Cuando el amor se acaba

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La vida en pareja

Un día, sin saber por qué, nos damos cuenta que la persona que está a nuestro lado se ha vuelto un desconocido para nosotros. No sentimos el mismo cosquilleo en el estómago cuando llega a la casa; y nos damos cuenta que nos da lo mismo si está o no con nosotras.

Dejamos de compartir los mismos intereses y, a veces, tal pareciera que hablamos dos idiomas diferentes. Es difícil darnos cuenta que lo que un día nos mantenía juntos dejó de existir, más aún cuando ya se hicieron ciertos compromisos respecto a casarse, formar una familia o, simplemente, el hecho de planear una vida juntos.

Pero, ¿por qué se acaba el amor? Las causas pueden ser diversas pero una de estas está determinada desde el momento en que conocemos a nuestra pareja.

Cuando conocemos a alguien empezamos a formar en nuestra mente diversas ideas sobre esa persona. Algunas de ellas resultarán ciertas y otras no. Lamentablemente, la mayoría de las veces tendemos a idealizar a las personas y otorgarles características y atributos que no corresponden a lo que en realidad son. Recurrimos a ello a causa de alguna situación personal que vivimos en algún momento de nuestra vida, a causa de experiencias familiares, etc. Pero, ciertamente, corresponde solamente a un ideal que hemos adquirido como propio y que nos empuja a buscar a alguien con características similares a algún miembro significativo de la nuestra familia, llámese mamá, papá, abuelo, etc., o simplemente, en aras de revivir, en una nueva relación, alguna relación pasada que, por algún motivo, no funcionó, tratando de hacerlo mejor y procurando que esta vez sí funcione. En cualquier caso, cuando se dan este tipo de situaciones la relación tiene muy pocas esperanzas de salir adelante, ya que no está basada en hechos reales.

Al principio, al dejarnos llevar por esta ola de emociones y sentimientos, acompañados a todas las hormonas vinculadas a la sensación de enamoramiento, nos es difícil darnos cuenta de aquellas diferencias entre lo que esperamos de la persona y de lo que verdaderamente es. De esta manera, es fácil caer en una relación basada en expectativas que, llegado el momento, terminará por desilusionarnos, haciéndonos sentir traicionados y dándonos cuenta de que la persona que está a nuestro lado no es la persona que creíamos ser. Es importante destacar que no todas las relaciones funcionan de la misma manera, ya que existen algunas basadas en un gran conocimiento de ambas partes, en donde se espera conocer a la persona poco a poco y forjar sus propias ideas mediante la convivencia diaria.

No obstante, lo que en un inicio nos hizo sentir enamorados, puede diluirse poco a poco y generar sentimientos de enojo, desilusión y tristeza, ya que al final, la relación parece no haber sido lo que se esperaba.

Otra de las razones por las cuales el amor acaba consiste en haber descuidado la relación, dándole prioridad a otros aspectos antes que a nuestra pareja. Pensamos que el amor podrá sortear todo lo que se presente y lo cambiamos por algo que creemos más efímero y que debemos de cuidar con más ahínco. Al final pareciera que el amor no pudo soportar todos esos obstáculos, principalmente el descuido del que fue objeto. Es muy importante analizar la razón por la cual se siente que ya no se ama a la persona.

Uno de los errores en los que caemos es pensar que el amor se mantendrá constante, en la misma magnitud. El amor se transforma conforme a los cambios que nosotros mismos vamos experimentando. Es difícil pensar que el amor se mantendrá cuando nosotros mismos somos seres humanos que estamos en constante cambio y evolución. De la misma manera el amor puede transformarse y lo que fue un amor apasionado, puede convertirse en un amor más maduro y tranquilo, un amor de complicidad y compañerismo.

Creo que lo principal es tomarse un tiempo para pensar si efectivamente el amor se acabó o si, simplemente, se está atravesando por una etapa de cambios. Es importante valorar objetivamente si nosotros podemos compartir nuestra vida con esta persona o lo mejor será tomar caminos separados.

Cuando se está convencido de que el amor se acabó y la pareja no desea o no puede continuar como tal, lo más importante es que ambos lo hablen y no continúen engañándose; es importante dejar un tiempo para sanar los daños que se hayan generado y pensar que es lo que se quiere hacer a partir de ese momento. Terminar con una relación implica muchos cambios y lo menos aconsejable es que las decisiones posteriores se tomen a la ligera. Uno debe de darse la oportunidad para reflexionar, tomarse un tiempo para estar con uno mismo y pensar bien qué es lo que se desea hacer a posteriori.

En fin, cuando el amor se acaba parece que viene a nosotros una infinidad de sentimientos contradictorios a la vez, sentimientos de desesperanza, frustración, culpabilidad, etc. Esto dependerá de la situación en particular en que se dé, dependiendo de quién sea la persona que dejó de amar al otro o el contexto en el que se dio esta situación.

Si existe mucha confusión y sientes que no estás pudiendo superar esta experiencia dolorosa, lo más aconsejable es acudir con un profesional; un psicólogo que podrá ayudarte a entender y superar este proceso.

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Clínica de Asistencia de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM). www.spm.org.mx. México D.F. Teléfonos: 5553 3599, 5286 6550 y 5286 0329. Email: spp@spm.org.mx Satélite. Teléfono: 5393 0007. Twitter: @spm_satelite. Email: spmsatelite@gmail.com Metepec; Edo. México. Teléfono: 2153024. Email: spmtoluca@gmail.com

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