En México una de cada cuatro personas que vive con VIH es mujer

La proporción de mujeres entre las personas que viven con VIH ha crecido de manera constante en las últimas décadas. En el año 2012, las mujeres de 15 años o más representaban el 31% de las personas que viven con VIH en América Latina mientras que en el 2001 constituían el 28% [1].

Las epidemias del VIH y el sida se han incrementado entre las mujeres mexicanas de manera constante.

En México una de cada cuatro personas que vive con VIH es mujer. Diversas investigaciones realizadas en México muestran que los hombres en una relación estable tienen con frecuencia otras parejas sexuales, por lo que para muchas mujeres el vivir con una pareja estable constituye un factor riesgo para adquirir el VIH. Por otro lado, en 2008, sólo 31.4% de las mujeres embarazadas se hicieron la prueba del VIH durante el embarazo. Asimismo, la migración implica un nivel más alto de riesgo para que las mujeres adquieran VIH, lo cual sucede mediante mecanismos complejos [2].

El diagnóstico, la atención médica especializada y el acceso universal al tratamiento, así como mantener a las personas que viven con VIH controladas son parte fundamental del trabajo en prevención ya que se evita la transmisión del VIH a sus parejas sexuales, así como en el caso de las mujeres embarazadas a sus hijos e hijas por nacer. Todos los grupos de mujeres se encuentran en situaciones de vulnerabilidad incrementadas comparadas con los hombres.

Dentro de estos grupos las mujeres que viven con su pareja que vive con VIH y aún todas aquellas que desconocen la condición serológica de sus parejas tienen un elevado riesgo por la dificultad de negociar el uso del condón por lo que hay que plantear estrategias enfocadas a sus necesidades y contextos particulares, siempre respetando su deseo y la aceptación de cada programa”, señaló el Dr. Jesús Casillas Rodríguez, Director Médico de la Clínica Especializada Condesa.

Sobresale la escasez de datos sobre las niñas y adolescentes que viven con VIH, por lo que se requiere recabar información que permita tomar acciones. Por otra parte, las y los adolescentes han sido estudiados desde el ámbito de las escuelas pero los resultados de estos análisis no son concluyentes. Las jóvenes que no están en la escuela y tampoco trabajan pueden estar en riesgo de contraer VIH.

En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) ha evidenciado importantes áreas de oportunidad para la educación sexual y reproductiva de los adolescentes. En el 2012 el 23% de los adolescentes de 12 a 19 años de edad habían iniciado su vida sexual, siendo más frecuente en hombres (25%) que en mujeres (20%). Aunque el 90% de la población adolescente reportó conocer o haber escuchado hablar de algún método anticonceptivo, 15% de los hombres y 33% de las mujeres no utilizaron ningún método anticonceptivo en la primera relación sexual.3

Finalmente, Casillas Rodríguez agregó: “La prevención positiva con adolescentes y mujeres viviendo con VIH y/o sida, la prevención de la transmisión vertical y la atención de niñas y adolescentes viviendo con VIH deben ser entendidas como elementos centrales de los esfuerzos de prevención”.

En México existe muy poca información disponible acerca de las intervenciones realizadas para prevenir el VIH entre mujeres. Es por eso que el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el sida, en colaboración con un comité de expertos, que incluye representación de las mujeres que viven con VIH, la comunidad médica, la sociedad civil y la industria farmacéutica, puso en marcha la campaña “Yo soy Abigail.

Yo Soy Abigail” es una campaña de sensibilización centrada en sumar esfuerzos para abordar los desafíos únicos que enfrentan las mujeres que viven con VIH. Este movimiento pretende ayudar a romper las barreras de concientización y mejorar la atención, a fin de que las mujeres que adquirieron VIH sean empoderadas a través de la conformación de una comunidad cohesiva que abogue por sus propias necesidades, a través de la mejora del diálogo entre ellas y su entorno (profesionales de la salud, familiares y sociedad en general).

La calidad de la atención que reciben las mujeres con VIH es muy variable; no obstante, la atención sigue constituyendo un tema rezagado. Los datos disponibles se refieren sólo a las mujeres que asisten a los servicios de salud, las cuales constituyen apenas una parte de las mujeres con VIH. Las mujeres que no llegan a los servicios de salud podrían ser aquellas que están en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Para más información sobre el VIH y el sida en mujeres, favor de llamar a telsida, 52074077 y visitar las redes sociales de Censida en facebook y twitter.

Sitios de interés

Referencias

  1. Manual para fortalecer el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres que viven con VIH en América Latina Autoras: Dinys Luciano y Mariana Iacono
  2. Modelo de atención y prevención del VIH para las Mujeres de la Ciudad de México. Inmujeres- Noviembre 2012
  3. SS/CENSIDA. (2014). Dirección de Investigación Operativa, con base en el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de VIH/SIDA (SS/DGE/SUIVE).

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