Salud del piso pélvico: Prevención y preservación de la continencia en la vida activa

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La salud del piso pélvico ha dejado de ser un tema exclusivo del envejecimiento para convertirse en un componente esencial del bienestar integral.

Especialistas hacen un llamado a priorizar la prevención durante la Semana Mundial de la Continencia, destacando que fortalecer esta estructura muscular contribuye a mantener el control de la vejiga, favorecer la movilidad y preservar la autonomía a lo largo de la vida.

La incontinencia urinaria puede presentarse desde la edad adulta y afectar la vida social, laboral y deportiva de mujeres y hombres.

En México, los goteos involuntarios de orina afectan aproximadamente a una de cada tres mujeres y a uno de cada cinco hombres, una condición frecuente que todavía suele vivirse en silencio debido al estigma y la desinformación.

Contrario a la creencia de que la incontinencia urinaria aparece únicamente en la vejez, esta puede presentarse durante etapas de plena actividad laboral y familiar. Datos de TENA indican que el 54% de las personas que requieren productos y servicios relacionados con esta condición tienen entre 36 y 55 años, un periodo en el que factores como el embarazo, el parto, los cambios hormonales o la práctica de deportes de alto impacto pueden debilitar el piso pélvico.

Los goteos involuntarios de orina afectan aproximadamente a una de cada tres mujeres y a uno de cada cinco hombres.

«La continencia es un indicador de salud muscular y funcional. El reto es hablar del piso pélvico con la misma naturalidad con la que entrenamos cualquier otro grupo muscular. Nuestro propósito es ofrecer información clara y soluciones que permitan a las personas conservar su confianza, autonomía y calidad de vida», señaló Melissa Nieto, Senior Brand Manager de TENA.

Ejercicios para fortalecer el piso pélvico

Los especialistas recomiendan adoptar un enfoque preventivo mediante ejercicios específicos, como los ejercicios de Kegel, que fortalecen la musculatura del suelo pélvico y ayudan a responder adecuadamente ante esfuerzos cotidianos como toser, estornudar, cargar peso o realizar actividad física.

Especialistas llaman a hablar con naturalidad sobre la salud del piso pélvico para promover la prevención y disminuir el estigma asociado a la incontinencia.

Incorporar estas rutinas de manera constante puede disminuir el riesgo de pérdidas involuntarias de orina y contribuir a mantener una mejor salud funcional durante distintas etapas de la vida.

La incontinencia urinaria también afecta la vida social

La falta de información y el temor a sufrir un episodio de incontinencia pueden modificar significativamente la calidad de vida. Se estima que cuatro de cada diez personas limitan sus actividades sociales y seis de cada diez reducen o abandonan el ejercicio físico debido a esta condición, favoreciendo el sedentarismo y afectando su bienestar físico y emocional.

Ante este panorama, existen productos diseñados para ofrecer protección durante las actividades cotidianas y deportivas, incluyendo opciones desechables y reutilizables que buscan brindar mayor seguridad y comodidad, además de recursos informativos y de apoyo para quienes viven con incontinencia urinaria.

Romper el silencio también es importante para los hombres

La continencia urinaria masculina continúa rodeada de estigmas que dificultan la búsqueda de atención. Con frecuencia, la pérdida involuntaria de orina se asocia erróneamente con la pérdida de independencia o masculinidad, lo que lleva a muchos hombres a retrasar la consulta médica.

Especialistas subrayan la necesidad de normalizar la conversación sobre la salud urinaria masculina y fomentar el autocuidado como parte del bienestar integral, recordando que la incontinencia es una condición médica que puede atenderse y manejarse oportunamente.

En el marco de la Semana Mundial de la Continencia, el llamado es a promover una cultura de prevención, fortalecer el piso pélvico desde edades tempranas y hablar abiertamente sobre la salud urinaria para reducir el estigma y favorecer una mejor calidad de vida tanto en mujeres como en hombres.