Pendientes de México para una mejor salud de la mujer

Entrevista a Regina Tamez, directora de Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), con sede en México, durante la conferencia “Salud Materna en América Latina y el Caribe: la Agenda Inconclusa”, convocada por el Grupo de Trabajo Regional para la Reducción de la Mortalidad Materna (GTR) y la organización Women Deliver.

Maribel.- Regina, ¿cuáles son los retos que tiene hoy México en cuanto a salud de la mujer y avances en la regulación para avanzar?

Tamez.- En México tenemos una situación muy particular y hay un tema que es fundamental. Es el de la interrupción legal del embarazo, porque es una legislación a nivel estatal, y hace que haya una diferencia por estados sustantiva. Vemos que en el DF está legalizado el aborto hasta la semana 12 de gestación, mientras que en otros estados hay criminalización de las mujeres que desean incluso acceder a una causal legal donde sí se permite el aborto, y una de las más comunes que vemos frecuentemente que se les niega el acceso, es el aborto por violación sexual.

Esa causal es legal en todo el país. Sin embargo vemos que hay una falta de implementación ya sea por falta de denuncia de la propia mujer que es un requisito para acceder a la causal, o bien porque el Ministerio Público le niega esa autorización para interrumpir su embarazo o los propios médicos empiezan a dilatar el tema de la autorización y pasa el tiempo en el que se puede interrumpir el embarazo de acuerdo a la ley.

Vemos desde GIRE que hay un tema de discriminación muy fuerte, porque pareciera de que dependiendo en qué estado vivas tienes más o menos derechos.

Tenemos también ahora 16 constituciones que tienen protegida la vida desde la concepción y eso como una afronta al DF, como una manera de blindar lo sucedido aquí en la ciudad para que no se pudiera interrumpir en los estados.

Sin embargo vemos que es un discurso retórico, que se quiere proteger la vida desde la concepción pero no vemos tampoco acciones, más allá del tema de interrupción del embarazo en donde los estados estén invirtiendo para que efectivamente esas mujeres que sí quieren continuar su embarazo lo puedan llevar a término de manera segura.

Hay muchas mujeres -y en GIRE estamos documentando varios casos- cuyos embarazos son deseados, y de todas formas esas mujeres, no está recibiendo atención, ya sea porque el bebé que está a punto de nacer está muriendo o por falta de acceso a atención y servicios médicos.

Y es una de las cosas que estamos viendo en este Congreso de Women Delivery: falta mucho por hacer para que haya servicios de calidad y que las mujeres puedan acceder a estos servicios para que no mueran durante el parto, o para que no muera el producto de la gestación pudiendo haber llegado a buen término.

Entonces vemos que hay un discurso de los grupos conservadores de proteger una vida en gestación, pero en realidad, a la hora que buscamos bajarlo a acciones concretas, a mujeres embarazadas que sí pudieran llevar a término feliz su embarazo, nadie se está haciendo responsable. Ahí no hay justicia, hay total impunidad.

Te diría que el tema de mortalidad materna, además de la interrupción legal del embarazo, debiera ser prioritario para este país.

Vemos que la tasa de mortalidad materna no se ha reducido sustantivamente. Se ha dicho incluso que no se va alcanzar la meta del milenio. Sí se está trabajando para acercarse lo más posible, pero yo creo que es una mala noticia que no podemos dejar de mencionar el que no se vaya a cumplir y que siga habiendo mujeres que se mueran por razones prevenibles.

Algo que también aquí se ha discutido mucho y que me parece fundamental, es ver cómo la falta de acceso de parte de niñas y jóvenes a métodos anticonceptivos, hace que muchas de ellas estén embarazadas a muy corta edad, desde los 12, 13, 14 años, y que no solamente están truncando sus proyectos de vida, sino que incluso ponen en riesgo su salud y su vida.

Entonces es como un círculo vicioso: a falta de educación sexual integral, no hay acceso a métodos anticonceptivos, o no tienen información sobre estos métodos; tenemos embarazos en niñas y jóvenes, muchas de ellas arriesgando su vida y su salud, y tenemos un índice alto de mortalidad materna.

En este evento han sido dos días realmente muy interesantes de ver cómo tenemos que tener una concepción integral de lo que es la salud materna, donde un tema (como la no criminalización de la interrupción del embarazo) que ha sido prioritario para GIRE, es un factor que los estados deben considerar desde un aspecto de salud pública y justicia social, y no como un tema ideológico y aislado, pues estamos viendo que las consecuencias pueden ser muy graves.

Maribel.- Dentro de los objetivos de desarrollo humano a cumplir para el 2015, ¿en particular en cuál hay riesgo de que no lo alcancemos?

Tamez.- Particularmente el objetivo 5 que es el reducir la mortalidad materna hasta un 75%. Se está viendo que no se va a lograr. Sí hemos visto en los últimos años un descenso en la mortalidad, pero siguen habiendo casos que abonan a que la tasa no baje.

Y creo que algo que en este contexto electoral es muy importante considerar, es que no está en la agenda. Pareciera como que a nadie le importa que estas mujeres mueran por el factor de su maternidad. Por un lado la sociedad nos sobrevalora esa capacidad de embarazarnos y de convertirnos eventualmente en madres, si así lo desean las mujeres, pero por otro lado si se mueren cumpliendo con esa supuesta función social, a nadie le importa. Nadie está pagando los platos rotos de eso.

Y es lamentable que ningún candidato lo aborde…

Maribel.- ¿Ves posibilidades de que pueda extenderse la legalización de la interrupción del embarazo hacia otros estados?

Tamez.- Sí. Hemos visto por ejemplo en el estado de Colima, que tiene protección a la vida desde la gestación en la Constitución, y que el año pasado amplió las causales que tiene legales en su código penal, y ahora incluye la causal salud. Yo creo que sí ha habido una tendencia hacia ampliar las causales, incluso disminuir las penas. Es una tendencia que nos gustaría ver en los próximos años. Lo ideal es la despenalización, porque vemos que las mujeres pobres son quienes más pagan las consecuencias de esta criminalización. Pero si por lo menos, se cumplieran las causales legales, que sí se contemplan en los códigos penales -incluso en aquellos estados donde hay reformas para proteger la vida desde la concepción-, sería otra historia. El problema es que sabemos que hay muchos factores sociales y culturales, morales y religiosos, que influyen para que esta legislación no se implemente.

Imagen cortesía de Depositphotos.com | Plenilunia


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Escrito por

Directora General de Plenilunia, autora de la columna Salud y Negocios en el periódico El Economista, colaboradora sobre temas de salud en ADN Opinión en TV Azteca.

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