Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 24 segundos

El verano puede llevar la piel a los extremos: por un lado lucir un tono radiante, signo de un bronceado bien cuidado y una hidratación adecuada. Por el otro, terminar sin elasticidad, con una apariencia fatigada, reseca y opaca; señal de exceso de sol y rayos UV sin la debida protección.

























