Avances positivos en legislación de protección de maternidad en el mundo pero persisten enormes retos, OIT

Un informe publicado este 13 de mayo 2014 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) sostiene que, en determinados países, la crisis produjo un efecto secundario y sorpresivo, con incentivos a las familias, incluyendo mejores prestaciones por maternidad y licencia parental. Pero también constata que la discriminación de la maternidad persiste en todo el mundo, en muchos casos, exacerbada por la crisis económica.

 

Acercaminto a un bebé sotenido en la manos de su padre y madre
A pesar de los progresos en materia de prestaciones de maternidad y de una tendencia a estimular la licencia de paternidad, un informe de la OIT constata que la mayoría de las mujeres no están cubiertas por ninguna protección en el trabajo.


Si bien los resultados sugieren que muchos países han incorporado en su legislación los principios de protección de la maternidad y de apoyo a los trabajadores con responsabilidades familiares, en la práctica la falta de protección sigue siendo uno de los mayores desafíos para la maternidad y la paternidad actualmenteLaura Addati, coautora del informe, especialista en protección de la maternidad y de conciliación entre la vida familiar y profesional del Servicio de género, igualdad y diversidad de la OIT.

El informe “La maternidad y la paternidad en el trabajo: Legislación y práctica en el mundo” compara la legislación nacional de 185 países y territorios con las normas de la OIT más recientes y sostiene que la crisis, que comenzó en 2008, produjo tanto recortes en el gasto público como cambios positivos en las políticas a favor de la conciliación de la vida familiar y profesional.

En relación a la salud y seguridad, 111 de 160 países disponen de una legislación sobre el trabajo peligroso o insalubre que afecta a las mujeres embarazadas o lactantes, y 78 establecen prohibiciones explícitas contra este tipo de trabajo.

Para alcanzar la igualdad de género, es necesario proteger la maternidad. Si no existe la igualdad en el hogar, será una ardua batalla conquistarla en el trabajo. Es aquí donde entran en juego las políticas sobre prestaciones de paternidad, cuidado de los niños y otras políticas dirigidas a conciliar la vida familiar y profesional”, declaró Shauna Olney, responsable del Servicio de género, igualdad y diversidad de la OIT.

Cambios positivos en la duración de la licencia

En lo que se refiere a la licencia de maternidad, ningún país ha reducido su duración desde 1994 y se ha registrado un cambio progresivo hacia períodos de licencia más largos, que cumplen o superan las 14 semanas establecidas en la norma de la OIT.

Sólo tres de los 185 países y territorios no contemplan en la legislación el derecho a percibir prestaciones pecuniarias durante la licencia de maternidad y, en la actualidad, más de 100 países financian las prestaciones a través de la seguridad social, reduciendo la contribución de los empleadores.

Datos y cifras

  • 66 de los 185 países y territorios ratificaron al menos uno de los tres convenios sobre protección de la maternidad de la OIT.
  • 53 por ciento (98 países) cumplen la norma de la OIT que establece una licencia de maternidad de al menos 14 semanas.
  • 58 por ciento (107 países) financia las prestaciones pecuniarias de la licencia de maternidad a través de la seguridad social. Entre 1994 y 2013, el financiamiento de las prestaciones pecuniarias a través del empleador disminuyó de 33 a 25 por ciento.
  • La gran mayoría de las mujeres trabajadoras, alrededor de 830 millones, no tienen una cobertura adecuada en la práctica, sobre todo en los países en desarrollo.
  • 45% (74 países) ofrece prestaciones pecuniarias que corresponden a al menos dos terceras partes de los ingresos durante al menos 14 semanas, un incremento general de 3 por ciento desde el último estudio de la OIT, en 2010.
  • 79 de los 167 países disponen del derecho legal a la licencia de paternidad. En 70 de estos países la licencia es remunerada poniendo de manifiesto la tendencia de una mayor participación de los padres en el nacimiento de un hijo. En 1994, la licencia de paternidad existía en 40 de los 141 países para los cuales se disponía de datos.
  • 75% (121 países de 160) tienen disposiciones relativas a las interrupciones para la lactancia después de la licencia de maternidad.

En cuanto a la protección frente a la discriminación, sólo 20 de los 165 países no tienen prohibiciones explícitas contra la discriminación durante el embarazo y la licencia de maternidad.

El informe urge a los gobiernos a adoptar e implementar leyes y políticas inclusivas que garanticen una protección efectiva, y señala que evaluar los déficits en los marcos actuales es el primer paso.

Sin embargo, el informe recomienda que los empleadores no deberían sostener todo el costo de las prestaciones: “Mancomunar los recursos a través del seguro social o de fondos públicos y de asistencia social alivia la carga de los empleadores y además promueve la no discriminación en el trabajo”, explicó Shauna Olney.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Garantizar que las medidas dirigidas a proteger la maternidad y a conciliar la vida familiar y el trabajo sean universales y que los criterios de elegibilidad sean inclusivos.
  • Ofrecer atención básica de la salud materna y seguridad de los ingresos antes y después del nacimiento de un hijo como parte de las garantías esenciales de seguridad social.
  • Prevenir y eliminar la discriminación contra las mujeres y los hombres con responsabilidades familiares, incluso a través de los servicios de inspección laboral y de cumplimiento.
  • Reducir el costo para los empleadores de las prestaciones de maternidad gracias a la puesta en común de los recursos a través del seguro social o de fondos públicos.
  • Crear una cultura solidaria en el lugar de trabajo al extender las posibilidades de conciliación de la vida profesional y familiar, como los acuerdos de trabajo flexible, a todos los empleados.
  • Promover la igualdad de género mediante la oferta de servicios de cuidado infantil de alta calidad, que sean asequibles y accesibles.
  • Facilitar la distribución equitativa de las responsabilidades familiares entre hombres y mujeres.

México en el informe

Estas son las menciones de México en el informe.

Protección de la salud en el lugar de trabajo: prohibiciones generalizadas

La recomendación número 191 estipula que una mujer no debería estar obligada a realizar trabajo nocturno si un certificado médico establece que ese trabajo es incompatible con su estado.

En la recomendación anterior no hay disposiciones sobre las horas extraordinarias, pero algunos países las prohíben para a las mujeres embarazadas (por ejemplo, Bélgica, Chile, Guinea Ecuatorial, México). Otros estipulan que no se exija a las mujeres trabajar horas extraordinarias (por ejemplo, Cuba, Estonia y Japón).

En ocasiones, la restricción se aplica a las madres lactantes, a las mujeres con hijos/as pequeños/as, o en casos en que los horarios impliquen un riesgo para la salud.

La lactancia en el trabajo y el cuidado infantil: potencial inexplorado

La lactancia materna contribuye a la salud de la madre y del/de la recién nacido/a. Después del parto, muchas mujeres se enfrentan a la posibilidad de la pérdida del empleo y de los ingresos, y no pueden permitirse interrumpir el trabajo para alimentar al/a la recién nacido/a. Si en el lugar de trabajo no hay ayuda para la lactancia, la actividad laboral y la lactancia son incompatibles. Las interrupciones para la lactancia forman parte de las normas internacionales sobre protección de la maternidad desde 1919. El Convenio núm. 183 deja a criterio de los países determinar la duración y el número de interrupciones.

Algunos países, entre ellos, Costa Rica, Etiopía, México y Sudáfrica, prestan ayuda con la conciliación del trabajo y la familia a las personas en situación de mayor vulnerabilidad, proporcionando servicios públicos para el cuidado infantil. Sin embargo, en una tercera parte de los 140 países sobre los que se disponía de información no se dispone de leyes al respecto, ni hay subvenciones del Estado para financiar los costos de la atención infantil en edad preescolar33. Cuando se dispone de programas, la cobertura es desigual. Incluso en los países de ingresos altos, la cantidad de niños/as de familias de bajos ingresos que aprovecha los servicios formales de cuidado infantil es inferior a la de los que proceden de entornos más acomodados.

Paternidad

El informe se documenta una evolución positiva en los sistemas de licencias parentales y de paternidad, orientada a incrementar el número de hombres que se benefician.

Australia introdujo la licencia de paternidad remunerada de 14 días en 2013. En Noruega, extendieron el período de licencia de paternidad de 12 a 14 semanas a partir de julio 2013.

En ese mismo año, Singapur introdujo una licencia de paternidad remunerada de una semana financiada con fondos públicos, pagada al 100% de las ganancias anteriores con un límite relativamente alto. Sin embargo, como las prestaciones están restringidas a los padres casados con ciudadanas singapurenses, excluyen a la numerosa población de trabajadores migrantes.

Estos sistemas indican la tendencia hacia una mayor participación de los hombres en las responsabilidades familiares. Al mismo tiempo, reflejan que las turbulencias económicas requieren de respuestas creativas por parte tanto de los gobiernos como de las familias, y comprenden el apoyo a favor de la participación de la mujer en la fuerza laboral”, concluyó Addati.

Referencias

Imagen cortesía de inarik


Escrito por

Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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