Lo bueno, malo y el feo del colesterol

En México 26.5% de la población sufre de hipercolesterolemia (colesterol alto), según la Encuesta Nacional de Salud 2006. Desafortunadamente muy pocas de esas personas lo saben y menos aún están concientes de que esto las coloca con un riesgo elevado de sufrir un infarto del miocardio o un accidente vascular cerebral.

Por ello la importancia de saber que significan algunos conceptos relacionados con lo que los médicos llaman el perfil total de lípidos en la sangre.

El Dr. Rodolfo Ocampo, Jefe de Cardiología del Hospital Santa Elena de la Ciudad de México, nos explica: “Para controlar su colesterol, usted necesita conocer los tres componentes importantes que constituyen su perfil total de lípidos” y puntualiza: “Estos tres valores son C – LDL, es decir, “el colesterol malo”, el C – HDL, o “colesterol bueno” y los triglicéridos”.

Es importante decir que en sí mismo el colesterol no es malo. Es una sustancia producida por el hígado necesaria para varias funciones de nuestro cuerpo, como la formación de ciertas hormonas o la producción de las membranas que protegen a las células. El problema viene como en otras cosas, cuando se rompe el equilibrio y permitimos que llegue a niveles muy elevados en la sangre.

El bueno, el malo y el feo

Casi todos estamos familiarizados con el término de colesterol “malo”. Se le llama colesterol malo porque si la sangre contiene mucho de este tipo de colesterol, éste puede ir formando lentamente unas como placas en las paredes de las arterias, lo cual puede ocasionar un ataque al corazón o accidente cerebrovascular.

Si bien disminuir el colesterol malo ayuda a reducir el riesgo de cardiopatías, existen otros factores de riesgo, como concentraciones bajas de C – HDL (colesterol bueno) y concentraciones altas de triglicéridos (otro tipo de grasa en la sangre).

El colesterol de HDL se llama “bueno” porque ayuda al proceso de eliminación del colesterol LDL “malo” evitando la formación de placas (endurecimiento) en las arterias. Es un colesterol unido a una lipoproteína de alta densidad (HDL o High Density Lipoprotein) y su función es llevar el colesterol de los tejidos del cuerpo (arterias, venas, etc.) al hígado, donde es procesado.

El desequilibrio de los tres componentes del perfil de lípidos totales, es decir, colesterol de LDL alto, colesterol de HDL bajo y triglicéridos altos, significa que podríamos tener un gran riesgo de sufrir un ataque al corazón o accidente cerebrovascular, también conocido como Riesgo Cardiovascular.

¿Cuáles son los niveles normales?

Una de las formas de medir el colesterol en nuestro cuerpo es en miligramos por decilitro de sangre (mg/dL).

De acuerdo a la Secretaría de Salud de México, estamos en riesgo cuando el nivel de colesterol total (que incluye C-LDL, C-HDL y triglicéridos) se encuentra en cantidades por arriba de 200 miligramos por decilitro de sangre.

¿Qué hacer?

Antes que nada presentarse a consulta con un especialista. Acude a tu médico para que analice los valores del perfil total de lípidos en la sangre, pues con una simple prueba de sangre en “5 minutos” puedes saber cómo estás, comenta el Dr. Ocampo, quien nos da algunos prácticos consejos para que a través de la alimentación y un estilo de vida saludable, podamos evitar problemas con los niveles de colesterol:

“Actualmente podemos contribuir a aumentar el C- HDL (colesterol bueno) a través de alimentos que ayuden al organismo a la producción del mismo, así como con un programa de ejercicio aeróbico regular”, señaló el especialista, y agregó: “la idea es consumir más alimentos que no aumenten las calorías que se consumen diariamente, por lo tanto, es fundamental suprimir de la dieta otros comestibles, como los azúcares y el arroz blanco (carbohidratos refinados). Un ejemplo de dieta balanceada es la mediterránea que incluye muchas frutas y verduras, legumbres, nueces y pescados, pero poca carne y derivados lácteos con mucha grasa”.

Así que como puedes ver definitivamente tienes que incrementar el consumo de fibra y cambiar tus hábitos alimenticios. Será mejor que te acostumbres al sabor y la textura del arroz integral, mientras te olvidas de la mantequilla y todas las grasas animales. Pero puedes sustituirlas por el aceite de oliva.

Entre los vegetales más recomendables se encuentran las peras, manzanas, la avena, nueces, el ajo y la cebolla.

Tips para cuando acudas al médico

La mejor forma de mejorar tu salud es que estés bien informado, así que cuando vayas con el especialista no olvides exponer todas tus dudas. Por eso a continuación te damos una pequeña guía de lo principal que debes preguntar:

¿Cuánto tengo de colesterol malo, colesterol bueno y triglicéridos?

¿Estos valores me ponen en mayor riesgo?

¿Hay algo que pueda hacer para reducir este riesgo?

Con información del Laboratorio MSD



Escrito por

Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.


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