Obsesión, dependencia y amor

Si estás sufriendo por tu manera de relacionarte, de beber, de fumar, de comprar…en este texto encontrarás que hay detrás de ese comportamiento y te daremos herramientas para que todo cambie.

Obsesión y dependencia: cuando no puedes más
Obsesión y dependencia: cuando no puedes más
Siento mi vida hecha trizas. Sólo tengo un pensamiento: ser pareja de Rubén a pesar de su adicción a las drogas, su depresión, su soledad, su vida paralizada y obscura. Meterme en su alma y en su cama. No entiendo por qué o para qué me sigue buscando. No entiendo por qué tengo que irme a vivir a un grupo de adictas a las relaciones destructivas aunque yo no quiera. Quiero olvidarme del mundo. Siento que me voy a vomitar. Las emociones me están destrozando el alma. Le digo que hemos terminado, no por mí, sino por la sugerencia de la Madrina, (es quien me ayuda en mi proceso de recuperación desde que estoy en el grupo de Adictas Anónimas a las Relaciones Destructivas) pues dice que si Rubén tiene SIDA, como presume, mi vida está en peligro, pero él no entiende nada, ni yo tampoco. Lo que quiero es abrazarlo muy fuerte, pegarlo a mi cuerpo, sentir los latidos de su corazón y quedarme así para siempre jamás, pero entonces veo todo lo que nos separa: su crisis existencial, su adicción, su soledad, su vida ingobernable, mi obsesión por él, mi ansiedad, mi angustia, mi profunda tristeza, mi disturbio, mi deseo de que me necesite más que a las drogas, mi necesidad de estar con él, mi vida hecha trizas…No sé con que fuerza lo despido y lágrimas calladas bañan mi rostro escribiendo su nombre

Fragmento del Diario de una adicta a las relaciones destructivas.

¿Qué es una obsesión?

La idea de ser más necesitada que la droga en la vida de un drogadicto activo y el hecho de no poder dejar la relación a pesar del dolor y el sufrimiento que en ella existe retrata muy bien lo que es una obsesión y una dependencia en una relación de pareja. Cuando esto pasa, la obsesión hacer sentir “viva”, “transformada”, “con un nudo en la panza” y entre “nubes” a quien la padece.

Una obsesión es una idea fija, sutil, poderosa, destructiva e intensa, que domina la mente de quien la posee. Nada ni nadie puede hacerla desaparecer… (puede ser a la pareja, al alcohol, al trabajo, al sexo, a los hijos, a las compras, al ejercicio o en querer cambiar la conducta de otro ser humano…)

Antes de la obsesión hay una idea previa. Ésta nace en nosotros por algo que vivimos antes y que nos causo cierta euforia (haber bebido alcohol, haber comido pastel de chocolate, haber estado con Fulanito, que un día es afectuoso y otro fío y distante). La idea/obsesión se presenta en nuestra mente en cualquier lugar, hora, circunstancia. Es una idea irresistible, una energía fuera de control que nos lleva una vez más, a hacer ese algo que nos causa una aparente euforia. Entonces cuando ese algo se va o se acaba, queda fijo en nuestra mente y nuestro corazón las 24 horas hasta que lo volvemos a vivir.

Volvemos a tomar, volvemos a drogarnos, volvemos a comer, volvemos a buscar a Fulanito que un día nos hace caso y otro no, que es drogadicto o que es alcohólico. Estamos atrapados en nuestra obsesiónObsesión es sinónimo de compulsión, es decir, un impulso intenso por hacer algo que no podemos resistir y que además de euforia nos provoca angustia. Esta obsesión nos lleva a depender de algo. Nos convertimos en adictos a …Y la adicción con el tiempo nos lleva al dolor y al sufrimiento…Hasta que nos derrotamos y pedimos ayuda ya sea a un grupo de autoayuda y su programa espiritual, un psicólogo, un facilitador en Desarrollo Humano o hasta un psiquiatra…Entonces escuchamos que somos adictos…¿Adicto yo al cigarro? ¿al sexo? ¿a las compras? Podemos resistirnos, negarnos, dejar la terapia, pero nuestro sufrimiento es tan grande, que entonces, sólo queda aceptar.

Somos dependientes, somos adictos a (una substancia, una conducta, una persona, una relación….). Necesitamos ayuda

¿Qué es una dependencia?

Una dependencia (apego o adicción, todos sinónimos) es un estado mental físico y patológico que lleva a una persona a un determinado estímulo para lograr una sensación de bienestar. Depender, por tanto, es entregarnos a otro (persona, sustancia, conducta) y girar alrededor de eso. El apego afecta nuestra área espiritual y nos causa un profundo sufrimiento emocional que nos orilla a humillarnos, doblegarnos y perder nuestra valía. La adicción es un hábito que domina la voluntad de una persona. Sea una dependencia a una substancia, una conducta o una relación…También podemos ser adictas a un adicto (¿quién está más enfermo, el adicto o el que quiere cambiar la conducta del adicto?) Las adicciones controlan nuestros pensamientos, comportamientos y vida. Por lo tanto, un adicto es un enfermo del alma, de la mente y del espíritu que se daña a sí mismo y todo lo que lo rodea.

Tanto la obsesión como la dependencia llevan a quien lo padece, a una derrota definitiva y total, por todo el sufrimiento que hay en el camino. El Primer Paso de los Doce Pasos de Alcohólicos Anónimos dice “Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol (o a los hombres inaccesibles, inestables y adictos, el cigarro, la comida, el sexo, las compras, el trabajo o lo que sea) y que nuestra vida se había vuelto ingobernable”.

Admitir significa reconocer, darnos cuenta con nuestros pensamientos, sentimientos, emociones, percepciones, intuición, espíritu, con todo nuestro ser, que no podemos con esa obsesión, con esa adicción, con esa dependencia, que ésta es mucho más fuerte que nosotros y que ante ella somos impotentes es decir, no tenemos fuerza, poder ni potencia, ni la capacidad para destruirla y por lo tanto, al girar a su alrededor nos hace llevar una vida ingobernable, es decir, sin guía ni dirección. Ante tanto dolor y sufrimiento, necesitamos, derrotarnos. La palabra derrota significa quedarse sin fuerza, dejar de luchar, buscar, conseguir… Y entonces ahora si, con un inmenso dolor a cuestas, damos el primer paso, hacemos cualquier cosa para librarnos de esa despiadada obsesión y buscamos ayuda.

Amor

La palabra amor tiene muchísimos significados, uno de ellos se refiere a los comportamientos y actitudes que se realizan desinteresada e incondicionalmente. Cuando somos dependientes (adictos) generalmente es porque en nuestro interior hay mucho dolor emocional y un gran vacio espiritual, estamos ávidos de amor, pero no sabemos como amar, (confundimos la obsesión y la dependencia a nuestra pareja con amor), nos da miedo que nos amen o buscamos personas que tampoco pueden amarnos.

Ante tanto dolor interno es más fácil no sentirlo y mejor comemos mucho, tomamos en demasía, buscamos situaciones límite, compramos todo lo que podemos, tenemos muchas parejas sexuales, nos enojarnos todo el tiempo, fumamos sin control…o lo que sea., entonces aprendemos que el dolor y el sufrimiento, nos enseñan el primer acto de amor a nosotros mismos: pedimos ayuda. Si decidimos continuar en un camino de recuperación podemos aprender a amarnos en todas las áreas de nuestra existencia. En el periplo, muchos encontramos que aprender a desarrollar una relación personal, cariñosa e intima con Dios (como cada quien lo concibe), es el mayor regalo de amor que podemos darnos a nosotros mismos.

Bibliografía

  • Comentarios del Primer Paso, Oficina Central de Servicios de Grupo 24 horas de Alcohólicos Anónimos y Terapia Intensiva A.C., 1995
Imagen cortesía de photography33


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Escrito por

Humanista y facilitadora en Desarrollo Humano

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