Elimina los parásitos y activa el rendimiento escolar de tus hijos

“Los parásitos intestinales infectan con mayor frecuencia a los niños entre el primer y tercer año de sus vidas, debido a su inmadurez inmunológico y poco desarrollo de hábitos higiénicos, afectando el rendimiento escolar que se da cuando hay una serie de habilidades y conocimientos en un proceso de enseñanza y aprendizaje para los más pequeños.”

La mala nutrición, los diferentes estilos de vida y el saneamiento ambiental inadecuado, traen como consecuencia el retardo en el crecimiento por el efecto de la interacción parasitismo-nutrición-salubridad.

Esto lo informó la Organización Panamericana de la Salud. Y de acuerdo con el Dr. Alfredo Morayta Ramírez, pediatra neonatólogo e infectólogo, expresidente de la Asociación Mexicana de Infectología Pediátrica, las investigaciones revelan que algunos efectos que pueden tener las infecciones parasitarias son: irritabilidad y cansancio, generando una repercusión sobre la capacidad intelectual y la atención del menor.

“En países de América Latina existe una elevada tasa de parasitosis intestinal y se considera que la principal causa de ello es la contaminación del suelo con heces humanas, además de la carencia de una adecuada infraestructura sanitaria y el desconocimiento de normas de higiene; en estas condiciones los más afectados son los niños,” menciona el especialista.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los parásitos intestinales en los niños disminuyen sus posibilidades de crecer, desarrollarse y aprender. Sin embargo, si reciben tratamiento la parasitosis no afectará su memoria a corto y largo plazo, ni su capacidad de razonamiento y de comprensión de lectura.

El experto señala que los parásitos más comunes son: amibas, solitarias y lombrices, las cuales no distinguen raza o condición social, causando un impacto intelectual, físico y emocional en quienes los padecen. Esto puede ocasionar diferentes manifestaciones como diarrea de intensidad variable, mala absorción de nutrientes, pérdida de sangre e intolerancia a azúcares y vitaminas, lo que puede llevar al pequeño a una desnutrición.

Prevención

  • Lavarse las manos, antes y después de ir al baño.
  • Evitar ingerir alimentos en la calle.
  • Hervir el agua
  • Desinfectar frutas y verduras.
  • Desparasitar a los niños 2 veces al año.

Existen en la actualidad tratamientos altamente eficaces para contrarrestar los parásitos intestinales. Recurrir a la desparasitación ayudará a que el niño mejore su calidad de vida, aumente su potencial y mejore su rendimiento educativo, ya que estos medicamentos son seguros y confiables porque actúan sólo a nivel intestinal. Además, los productos existentes en el mercado cuentan hoy con una presentación para cada miembro de la familia: tabletas para adultos y niños mayores de 10 años; suspensión infantil para niños de 7 y 9 años y suspensión pediátrica para niños de 3 a 6 años, señaló el Dr. Morayta

Imagen cortesía de Rubí Rodríguez Rosales | Plenilunia


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Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Valle de México (UVM). Cuenta con amplia experiencia en el sector salud; trabajó en Revista “Cirujanos Plásticos” como reportera y especialista en artículos de salud y belleza. Colaboró en Explota Radio UVM en el área de producción y capsulas especiales; ha sido coordinadora de 7 distribuidores de camas terapéuticas para personas de la 3° edad, en Grupo Guilmsa, Financiera en el Sector Salud. Twitter @rubirosaless

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