Piel fácida

Envejecer es un hecho inevitable de la vida, pero no es la edad en sí misma la que seguramente te preocupa, sino los signos visibles del envejecimiento pues no sólo reflejan los años que tienes, sino tu estilo de vida y tu salud en general. No hay fórmulas mágicas para detener el paso del tiempo, pero existen factores externos que puedes controlar y hábitos saludables para proteger tu piel y hacerle frente a la flacidez.

El Dr. Javier Ruiz, miembro de la Fundación Mexicana para la Dermatología, afirma que el colágeno es la proteína responsable de dar firmeza y suavidad a tu piel, y la elastina es la proteína encargada de brindarle la capacidad de extenderse sin quebrarse y permanecer elástica; juntas actúan como soporte y atrapan las enzimas que transportan los nutrientes para acelerar sus funciones.

También está el ácido hialurónico, que se encarga de la retención molecular del agua y es el responsable de proporcionar hidratación a tu piel. Estos componentes se encuentran distribuidos en diferentes porcentajes en todas las áreas del cuerpo. No es lo mismo el colágeno que hay en las palmas de las manos y plantas de los pies, que en brazos y piernas; incluso, dentro de la misma cara, la piel es diferente en la nariz, en la frente y en las mejillas.

¿Por qué envejecemos?

Alrededor de los 35 años el contenido de elastina y colágeno deja de producirse gradualmente, disminuye el flujo de grasa, y la piel recibe cada vez menos oxigeno y nutrientes, y como resultado se vuelve flácida, débil, menos elástica y seca. No obstante, la velocidad y el grado de envejecimiento que tengas tienen que ver con factores genéticos, con el medio ambiente y descuido. El estrés, la contaminación, el consumo de drogas, alcohol, cafeína, tabaco, el insomnio y las constantes exposiciones a los rayos solares son altamente dañinos y provocan un envejecimiento prematuro. El dermatólogo Javier Ruiz asegura que el 70% del envejecimiento de la piel se presenta por excesiva exposición a los rayos Ultra Violeta.

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¡Arrugas! las más temidas

Durante el proceso de envejecimiento tu capacidad para renovar las células comenzará a tomar más tiempo de lo normal, lo que provoca que se noten en la superficie de tu piel más células viejas con apariencia de pliegues y hendiduras: son las terribles arrugas. El especialista asegura que la piel de las mujeres es 30% más delgada que la de los hombres, por lo tanto se arruga más rápidamente. Sólo con cirugía se eliminan por completo. Lo único que puedes hacer es retrasar su aparición mediante una hidratación continua; no obstante, ahora es posible utilizar ácido hialurónico sintetizado para rellenar las arrugas; pero entre más joven comiences a prevenirlas obtendrás mejores resultados.

Los efectos de la gravedad

La piel joven se caracteriza por su firmeza, textura y humedad natural, pero tarde o temprano ésta experimentará los resultados de la gravedad y se caerá volviéndose flácida, sin embargo, esto sucede más rápidamente si subes y bajas de peso constantemente. Los senos son una de las partes del cuerpo que cambia en forma y tamaño según avanza la edad de la mujer. El efecto permanente de la tensión que se ejerce sobre estos tejidos (sobre todo en el embarazo) provoca que el busto se cuelgue. A fin de evitarlo lo más posible, es necesario que desarrolles pectorales firmes a base de ejercicios y buena postura.

Estrías

Se forman por el estiramiento y retroceso de la piel para adaptarse a nuevas dimensiones corporales, lo que provoca una ruptura de los tejidos. Aparecen en zonas frágiles como el pecho, muslos, nalgas y vientre. Al principio son líneas rojizas o rosáceas, pero con el tiempo adquieren un tono blanquecino. De acuerdo con el Dr. Ruiz existe una predisposición genética a tenerlas, pero también se dan por cambios de peso y alteraciones hormonales.

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Al ser tu piel el órgano más grande del cuerpo, depende ampliamente del estado de bienestar de todo tu cuerpo. El especialista recomienda que para tener una piel sana es necesario que la hidrates, que comas balanceadamente, que evites lo más posible el alcohol, café y tabaco y utilices tratamientos y cosméticos según tu tipo de piel (seca, grasa o mixta,); asimismo, es importante que visites al menos cada 6 meses a un dermatólogo para que él establezca el tratamiento ideal para ti.





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