¿Te duele la pancita?

El estilo de vida del mundo moderno ha traído una serie de avances en materia tecnológica pero ha mermado la salud de muchos de nosotros. Nuestros malos hábitos de alimentación, las constantes prisas, el estrés, los ayunos, realizar una sola comida al día, tomar mucho café, cigarro y alcohol, son sólo algunos ejemplos de las cosas que nos hacen daño.

Como consecuencia de esto aparece la acidez y agruras que combatimos con remedios caseros y antiácidos, pero al final nos acostumbramos a vivir con ello. Con el tiempo se desarrolla reflujo del estómago hacia el esófago o gastritis crónica, originados por el desequilibrio entre la secreción de ácido clorhídrico y una enzima llamada gastrina.

El estrés es uno de los factores que más desencadena este tipo de padecimientos ya que en una situación de tensión, el sistema nervioso descarga una gran cantidad de neurotransmisores que a su vez producen una mayor cantidad de ácido, que si no es neutralizado hace más daño.

Los síntomas más frecuentes son: ardor y sensación de quemazón (atrás del esternón). Algunas veces se llegan a confundir con enfermedades cardiovasculares como el dolor en la boca del estómago, dificultad en el proceso de digestión acompañada de inflamación intestinal, sensación de pesadez y presencia de gases.

Además, el uso excesivo de medicamentos conocidos como antiinflamatorios no esteroideos también favorece la aparición de la enfermedad ácido péptica, desarrollando gastritis (aguda o crónica), acidez estomacal, reflujo gastroesofágico, hemorragias del tubo digestivo, úlceras gástricas y en casos muy avanzados, cáncer de estómago.

Toda persona con enfermedad ácido péptica debe consultar a su médico para que le indique el tratamiento a seguir, empezando por medidas generales como disminuir la tensión nerviosa, revisar la dieta diaria y regularizar la ingesta de alimentos.

Respecto al tratamiento con medicamentos, el más adecuado para tratar el reflujo o la gastritis crónica y sus consecuencias es aquel que controla integralmente la aparición de síntomas como dolor, reflujo y los relacionados con exceso de ácido. Los conocidos como inhibidores de la bomba de protones como el esomeprazol controla la secreción ácida del estómago.

Esta nueva generación de medicamentos ha logrado muy buenos resultados por su gran eficacia pues actúan bloqueando la producción de ácido al estómago y se va recobrando la integridad de la mucosa gástrica, lo que reduce las molestias.

Es importante desarrollar buenos hábitos alimenticios, seguir una dieta adecuada y balanceada, regular horarios de comida, reducir la ingesta de irritantes y recordar la importancia de acudir con el médico si se presentan síntomas o alguna molestia en el aparato digestivo.



Escrito por

Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.


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