Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 59 segundos

Un chicle masticado y arrojado o pegado en la vía pública es un gran foco de infección y un riesgo para la salud de los habitantes, ya que puede albergar hasta 10 mil bacterias y hongos recogidos del medio ambiente , afirmó Víctor Calderón Salinas, científico del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

























