Enfermedades del aparato digestivo

La enfermedad ácido péptica tiene un 60% de prevalencia en nuestro país; dentro de ella se encuentran padecimientos como la gastritis, úlcera y dispepsia, que es el malestar común que tienen algunas personas, como dolor en la boca del estómago, sensación de ardor y pesadez.

Gastritis

La gastritis es la inflamación de la mucosa del estómago producida por diferentes causas. Es una irritación por exceso de secreción ácida, ocasionada principalmente por la toma de algunos medicamentos, por estrés o por una infección causada por la bacteria Helicobacter pilory. “Se cree que la bacteria se adquiere a través de alimentos o agua contaminada o por la placa dentobacteriana”, dice el Dr. Javier Lizardi.
El gastroenterólogo Oscar Teramoto, señala que el 80% de la población mexicana tiene el Helicobacter pylori, sin embargo, la mayoría de las personas no presentan síntomas y sólo se detecta a través de una biopsia que se realiza durante una endoscopia.

Agrega que parte de la población afectada puede, incluso, desarrollar úlcera en el estómago o en el duodeno (parte del intestino delgado) y, de no tratarse adecuadamente, pueden presentarse sangrados importantes y perforaciones.

Cuidado con los medicamentos

Los antibióticos, los antiinflamatorios y los analgésicos pueden causar inflamación en el estómago y, hasta úlceras. Es la segunda causa más importante de gastritis. Se sabe que la presencia de la bacteria Helicobacter pylori tiende a aumentar las probabilidades de desarrollar una úlcera cuando se abusa de los medicamentos.

El abuso de estos medicamentos no ponen en peligro la vida, pero sí hay que consumirlos con vigilancia médica, porque en ocasiones pueden causar alteraciones hormonales o pólipos.

Estrés e irritantes

El estrés mal controlado puede contribuir a la presencia de este mal, se sabe que un 40% de la población la tiene por esta causa. El consumo de irritantes, también pueden provocarnos daño a nivel digestivo.

Tratamientos

Los medicamentos que más se utilizan para tratar la gastritis son los antiácidos, los bloqueadores de receptores H2 de histiamina o los inhibidores de la bomba de protones. En algunos casos se utilizan los procinéticos, que mejoran la movilidad estomacal y ayudan a que se vacíe más rápidamente. A través de cualquiera de estos métodos se tiene un porcentaje de curación del 95 por ciento.

La cirugía es cada vez menos común en el caso de las úlceras, pues este tipo de medicamentos son muy efectivos en el tratamiento. Se debe tener cuidado en personas que sean sensibles a la ranitidina, pues podría causarles alergias.

En pacientes con Helicobacter pylori se administran antibióticos para poder eliminar esta bacteria.

Reflujo gastroesofágico

Es un padecimiento que se da cuando el contenido gástrico pasa de forma anormal o inesperada hacia el esófago. Se sabe que aproximadamente el 70% de la población nacional lo tiene, del cual, un 40% tiene hernia hiatal.

El 50% de la población en México vive con obesidad, hecho que incrementa la probabilidad de reflujo, debido al aumento en la presión abdominal.

Habitualmente cuando masticamos, el alimento pasa de la boca a la garganta y después al esófago para quedarse en el estómago, donde es molido y triturado para ser digerido posteriormente en el intestino delgado. Existen dos tipos de reflujo:

• Fisiológico

Es el normal, por ejemplo: cuando tomamos refresco, se llena de gas la cámara gástrica y tenemos que liberarlo, porque si no, nos causa molestia. Sucede lo mismo con un bebé después de que toma leche, debe liberar el gas.

• Patológico

Cuando es muy frecuente y nos provoca molestias como sensación de quemazón detrás del tórax, dolor en el pecho y el regreso la comida hasta la boca con una sensación amarga. También se le conoce como agruras o regurgitación.

En ocasiones, cuando el ácido alcanza la garganta, se perciben molestias en esa zona, tos crónica y faringitis. Se piensa que algunos pacientes desarrollan sinusitis crónica y los que tienen asma, pueden tener ataques iniciados por la presencia de ácido a nivel del pulmón.


Cómo se diagnóstica

Se detecta a través de endoscopio pero sí no se encuentra algún daño y sin embargo, siguen los síntomas, se recurre a una pHmetría de 24 ó 48 horas. En esta prueba se coloca un catéter o una cápsula en la unión del estómago con el esófago, midiendo cuántas veces se tiene reflujo.

Casos extremos

Se dice que el reflujo en forma crónica puede afectar las células del esófago, quemar y ocasionar esofagitis. Como es un factor importante de transformación de las células, cuando éstas son benignas, como si se tuvieran células del intestino en el esófago, se desarrollaría lo que se conoce como Esófago de Barret. También puede haber otros cambios que serían un riesgo de cáncer. Sin embargo, es una enfermedad que, bien cuidada, no presenta complicaciones.

Tratamiento

En el caso del reflujo gastroesofágico lo más común son los antiácidos o medicamentos que bloqueen la producción de ácido. Muchos de ellos están basados en magnesio y aluminio. Sin embargo se debe tener especial cuidado en pacientes con males renales, pues algunos de estos medicamentos les hacen daño.

Hernia hiatal

El tórax está separado del abdomen por un músculo que se llama diafragma. Éste le ayuda a los pulmones a respirar y divide la cavidad toráxica de la cavidad abdominal. El esófago se encuentra en el tórax, pasa por la garganta y llega hasta el diafragma.
Una hernia hiatal se forma cuando parte del estómago es empujado hacia el tórax, a través del hiato. El hiato es un orificio ubicado en el diafragma por el que el esófago pasa normalmente para desembocar al estómago.
“Se calcula que el 20% de población mundial la tiene. El 90% de los casos es benigna, por deslizamiento, o sólo se forma cuando se realiza un esfuerzo. La mayoría de las personas no tiene síntomas. Cuando la hernia es grande, puede debilitar la válvula que está entre el estomago y el esófago, provocando reflujo, ese es el principal problema de las personas que la tienen” dice el Dr. Oscar Teramoto.

Síndrome del intestino irritable (sii)

Es una enfermedad crónica en las que las funciones del colon están alteradas, lo presenta el 70% de la población mexicana. Para determinar qué se tiene, se debe haber presentado los síntomas por 6 meses. El intestino de quien lo padece, se mueve más o menos de lo normal. Estudios en pacientes con este trastorno, demuestran que éstos tienen mayor sensibilidad visceral. Algunos síntomas son:

• Dolor abdominal

• Presencia de gases (Distensión)

• Estreñimiento o diarrea durante algunos días, y otros días con actividad normal.

Si el médico toma en cuenta estos síntomas y, además, descarta la presencia de alguna infección, presencia de parásitos, úlceras, divertículos u otra enfermedad, podríamos decir que se trata de una mala función del intestino delgado y del grueso.

A este padecimiento generalmente se le conoce como colitis. Sin embargo, éste es un término general, puede tratarse de colon irritable, por infamación, por úlcera o por mala vascularidad, entre otros.

Tratamiento

• Como los síntomas se presentan de manera cíclica se da medicamento sólo mientras se controlan, como en un periodo de mucho estrés.

• “Se ha visto que con la alteración de ciertas hormonas intestinales podemos revertir los síntomas de sensibilidad visceral. Si por ejemplo se bloquean los efectos de la serotonina a través de antidepresivos”, comenta el Dr. Javier Lizardi.

• También se ha observado que hasta el 30% puede tener una alteración en la flora intestinal, se puede mejorar a través de medicamentos específicos que la restablezcan y mejoren la función intestinal.

• De igual forma, se utilizan antibióticos locales, ya que el crecimiento bacteriano en el intestino puede ocasionar el malestar.

• Actualmente los probióticos comienzan a tener auge, pues mejoran la movilidad intestinal y la presencia de gases.

Hígado graso no alcohólico

El 60% de las personas obesas en nuestro país padece esta afección, que es parte del ya conocido Síndrome Metabólico. El 60% de ellos, generalmente no presenta ningún síntoma, y puede mantenerse sano sí baja de peso y controla su dieta. “El resto de estos pacientes, por algo que se denomina “Teoría de Doble Hit”, pueden presentar inflamación del hígado y elevación de las enzimas hepáticas, esto se controla con una mejora en la dieta, antioxidantes y medicamentos. Los demás pacientes pueden desarrollar cirrosis o cáncer de hígado si no se controlan, pero es un porcentaje poco significativo”, asevera el Dr. Javier Lizardi.

Gastroenteritis

Es un mal que se presenta cuando una persona ingiere algún alimento contaminado por una toxina, bacteria o parásito. Generalmente son autolimitados, es decir, que se desechan en algunos días y desaparecen los síntomas.

La diarrea es el indicio más frecuente, por eso se debe poner especial cuidado en mantenernos hidratados mientras se elimina el agente que la provoca. Generalmente se elimina en tres días pero si la diarrea persiste y, además, se presenta vómito, fiebre o malestar fuerte, se debe acudir al médico para determinar el tipo de bacteria o parásito que lo causó y recibir el tratamiento adecuado. El 90% de las diarreas agudas no requieren antibióticos.

¿Quiénes los padecen más? ¿Hombres o mujeres?

La mayoría de los males gastrointestinales se presentan de igual forma en hombres y mujeres. Sólo el Síndrome del intestino irritable es más frecuente en las mujeres durante la segunda y tercera década de su vida. Se sabe que la relación es de 3 mujeres por un hombre.

El Dr. Teramoto comenta que aún no se sabe con certeza, pero se cree que la razón por la que sean más comunes en las mujeres es por la presencia de las hormonas, o bien porque acuden más al médico cuando sienten los síntomas, ya que para las mujeres es más incomodo padecer de gases o dolor.

Hablando de las hormonas, el Dr. Javier Lizardi explica que “los estrógenos relajan la válvula esofágica, producen distensión abdominal e incrementan la producción de ácido. Por eso las mujeres embrazadas padecen de agruras; además de que el bebé, como en la obesidad, causa más presión. A ellas se les recetan antiácidos o medicamentos de bomba de protones pero hay que tenerlas siempre vigiladas porque sí se podría hacer daño al bebé, hay que tener mucho cuidado”.

Se pensaba que la gastritis por estrés era más frecuente en hombres, pero los cambios en el estilo de vida han modificado esto, igualando los porcentajes.

¿Cómo se detectan?

Procedimientos más novedosos

Debemos analizar el historial médico de cada persona, dice el Dr. Teramoto, sin embargo, en pacientes de más de 50 años, que han tenido los síntomas por mucho tiempo y, que además, tienen historia familiar de alguna enfermedad gastrointestinal, se deben someter a exámenes específicos para detectar el padecimiento, por ejemplo, una endoscopia.

Además de la endoscopia y colonoscopia, que son los métodos más conocidos, se están realizando estudios a través de colonoscopia virtual, en la que a través de una imagen, con apoyo de una tomografía previamente realizada, se recrea el intestino del paciente.

La imagen se obtiene como un rompecabezas, y permite a los médicos observar los órganos del paciente. A pesar de que apenas se comienza a utilizar, tiene muchas ventajas porque es un procedimiento no invasivo.

Lo mismo sucede con la videocápsula endoscópica, que es un método de detección menos agresivo, que el paciente traga y va tomando fotografías a través del tracto digestivo.

¡Más vale la prevención!

Para evitar cualquiera de estos padecimientos, es importante:

• Llevar una alimentación balanceada.

• Procurar no saltarnos comidas.

• Dormir bien.

• Mantenernos en un peso adecuado.

• Eliminar el consumo de tabaco y controlar el de alcohol.

• Evitar el estrés.

Estos padecimientos generalmente no matan, pero se puede sufrir mucho con los síntomas. Hay que acudir con el médico cuando éstos sean recurrentes, porque bien controlados, no intervendrán en nuestras actividades, ese es el objetivo.



Escrito por

Aunque soy publicista, llevo algunos años concentrada en escribir y editar textos, lo cual me encanta por cierto. Sobre todo me he interesado en temas que tienen que ver con la salud reproductiva y sexual, al menos eso es lo que más he disfrutado escribir. En Plenilunia me he dedicado a hablar de temas relacionados con la salud femenina, siempre rescatando la importancia que tiene hacerlo de manera integral, pero sobre todo pensando que la conciencia de tu cuerpo te ayuda a empoderarte en los demás ámbitos de tu vida.


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