Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 8 segundos
Hablar de menstruación sin prejuicios, con información científica y desde una perspectiva de derechos sigue siendo un reto en México. Con ese objetivo, la tercera edición del Festival Ciclo M reunió en Parque Aztlán, en Ciudad de México, a familias, especialistas, organizaciones civiles y personas interesadas en construir una conversación más informada sobre la salud menstrual.

Organizado por Essity, UNICEF y la colectiva Menstruación Digna México en el marco del Día de la Higiene Menstrual, que se conmemora cada 28 de mayo, el festival ha buscado consolidarse como un espacio para impulsar el conocimiento, combatir la desinformación y promover una gestión menstrual digna para todas las personas menstruantes.
La necesidad de estos espacios es evidente. De acuerdo con la Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual, realizada por Essity, UNICEF y Menstruación Digna México, el 75 % de las personas menstruantes desconoce que el ciclo menstrual está compuesto por cuatro fases y 66 % señala que tuvo poco o ningún acceso a información cuando experimentó su primera menstruación.
«Sí hay avances, pero también persisten brechas importantes para lograr una salud menstrual digna en nuestro país», señaló Palmira Camargo, directora de Comunicación Corporativa y Asuntos Públicos de Essity en Latinoamérica. La especialista destacó que iniciativas como Ciclo M permiten visibilizar el impacto que tiene el ciclo menstrual en distintos aspectos de la vida y fomentar una mayor conciencia social sobre el tema.

Durante la jornada se realizaron talleres, conversatorios y actividades diseñadas para infancias, adolescencias y público en general. A través de herramientas creativas como fanzines, diarios de autoconocimiento, sesiones de yoga y dinámicas lúdicas, las y los participantes exploraron temas relacionados con el conocimiento del cuerpo, la gestión menstrual, la salud integral y el papel de las masculinidades en la construcción de entornos más empáticos.
Para Astrid Hollander, jefa de Educación de UNICEF en México, normalizar la conversación sobre la menstruación es fundamental para que niñas y adolescentes desarrollen una relación positiva con su ciclo y puedan tomar decisiones informadas sobre su salud. Destacó además que la menstruación debe reconocerse como un derecho que requiere información confiable, espacios seguros y condiciones adecuadas para su vivencia.
Por su parte, Anahí Rodríguez, portavoz de Menstruación Digna México, recordó que miles de niñas continúan enfrentando barreras para vivir su menstruación de manera digna, desde la falta de productos y servicios adecuados hasta el estigma y las burlas que aún persisten en escuelas y comunidades.


Como parte de las actividades, también se premió a estudiantes de primaria y secundaria participantes en el concurso «Mi visión sobre el ciclo menstrual», una iniciativa que permitió conocer cómo las nuevas generaciones entienden y representan este proceso natural.
Con más de 300 asistentes, Ciclo M 2026 confirmó que avanzar hacia una verdadera gestión menstrual digna implica mucho más que garantizar el acceso a productos. También requiere educación, información basada en evidencia, espacios libres de estigma y el compromiso de toda la sociedad para reconocer que la menstruación es un asunto de salud pública, equidad y derechos humanos.



































