Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 27 segundos

Las películas cursis son un arma de doble filo. Hace poco volví a ver una en donde le “destrozan” el corazón a la protagonista a causa –obvio- del galán con miedo a comprometerse, y yo no hacía otra cosa más que mimetizarme en la situación y proyectar lo horrible de su tristeza en mi vida.

























