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La hepatitis viral es una enfermedad producida por 5 distintos virus que causan una inflamación en el hígado y puede producir epidemias, cáncer de hígado, cirrosis y hasta la muerte.

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Estudios, llevados a cabo por investigadores de la Universidad Edith Cowan, exploraron el comportamiento de las mujeres al navegar por sitios web de ropa deportiva, para determinar si comprar ropa deportiva en línea afecta negativamente imagen corporal de las mujeres. La compra de ropa deportiva en línea ha ganado popularidad entre las mujeres debido a su relación con un estilo de vida saludable y activo.

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En el fascinante mundo del vino, el año de cosecha juega un papel crucial en la calidad y el carácter del vino producido. El año de cosecha, también conocido como la añada, se refiere al año en que se recolectaron las uvas utilizadas en la elaboración del vino.
Este elemento es de gran importancia para los enólogos y amantes del vino, ya que influye significativamente en sus características organolépticas y su potencial de envejecimiento.
La combinación única de factores climáticos y de cultivo en un año determinado deja su huella en las uvas, lo que se traduce en sabores, aromas y estructura distintivos en el vino final.

Algunas de las principales influencias que el año de cosecha puede tener sobre el vino son:
Las condiciones climáticas, como las temperaturas promedio, la cantidad de precipitación y la incidencia de plagas, varían de un año a otro.
Un año más cálido y seco puede producir uvas más maduras, con mayor concentración de azúcares y sabores intensos. Por otro lado, un año más fresco y húmedo puede resultar en vinos más ligeros y frescos.
El momento en que se cosechan las uvas es crucial para la calidad del vino. Un año más cálido puede adelantar la maduración de las uvas, lo que resulta en vinos más ricos y con mayor contenido de azúcar. Por el contrario, un año más fresco puede retrasar la maduración y producir vinos más ácidos y menos concentrados.
Los verdaderos amantes del vino pueden disfrutar de la diversidad y la emoción que cada añada, explorando las particularidades y sutilezas que hacen de cada botella una experiencia única.
Con información de Vino Don Melchor
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Cereales para el desayuno, postres y pastelitos, bebidas para deportistas, barras para el desayuno, así como galletas y suplementos alimenticios, son algunos de los muchos productos ultraprocesados que, por su sabor en ocasiones dulce, no permite identificarlos como aquellos que, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), mantienen exceso de sodio.
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En temporada de altas temperaturas, es clave estar bien hidratados para reponer electrolitos y evitar complicaciones de salud. Así lo recomendó la nutrióloga Mónica Hurtado, co-fundadora de Quiero Saber Salud, quien reconoció que en cualquier etapa de la vida, la fuente esencial de hidratación para el ser humano es el agua natural, entre 6 y 8 vasos diarios son los adecuados para mantener un equilibrio, sin embargo, dijo, su consumo depende del estilo de vida y edad de cada persona.
Explicó que además existen otras fuentes de hidratación que pueden complementar la dosis diaria recomendada, como: jugos, zumos, agua de frutas natural, té, bebidas rehidratantes, sueros, bebidas sin calorías, gasificadas, leche o yogur.

Detalló que todos estos líquidos ayudan en gran medida a que los nutrientes actúen de manera óptima, además, de regular la temperatura corporal ante la presencia de altas o bajas temperaturas, así como reponer electrolitos durante el proceso de hidratación.
La nutrióloga Mónica Hurtado, recordó que el cuerpo humano está conformado entre 60 y 80% de agua, en el caso de los adultos, los músculos se conforman entre 70 y 75% por este líquido; mientras que la grasa entre 10 y 40 por ciento.
Y toda esta información es importante si tomamos en cuenta que durante el día se pierden de 2 a 3 litros de agua a través de la orina, heces fecales, respiración, espiración y mediante el sudor, informó.

La especialista en nutrición alertó que para identificar los síntomas del estado de deshidratación en una persona se pueden percibir a través de la ausencia de sudor, boca seca, dolor de cabeza, tensión arterial baja, aumento de temperatura corporal, menor rendimiento físico, ansiedad, entre otras señales.
Si bien el agua natural y potable es la base fundamental, la experta aseguró que existen otras fuentes de hidratación dependiendo el lugar de origen, costumbres, el acceso a los productos y el estilo de vida.
Por ejemplo, dijo, a nivel mundial, y de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, el té, es la bebida más consumida después del agua, su preferencia aumentó 3% en los últimos años en los países que se produce, así como durante los años de confinación por la pandemia de Covid-19.
En relación con el uso de edulcorantes, Mónica Hurtado comentó que su consumo ha funcionado como alternativa para satisfacer el sabor dulce controlando la ingesta de azúcares, lo que contribuye en cierta medida a prevenir glucosas elevadas, dijo.
Agregó que también son una alternativa en la dieta de las personas con condiciones como diabetes e hipertensión siempre que estén dentro de la ingesta diaria admisible.

Recientemente la Organización Mundial de la Salud, a través del Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA), confirmó que el aspartame, -edulcorante no calórico que aporta sabor dulce a los alimentos y bebidas, incluso jarabes medicinales-, es seguro para consumo humano, siempre que su ingesta esté dentro de los 40 mg al día, por cada kilo corporal; asimismo, lo clasificó en el grupo 2B, es decir, que hasta el momento no existe evidencia suficiente sobre su carcinogenicidad en seres humanos, aseveró la especialista.
Informó que en el caso de los azúcares, actualmente México no cuenta con una definición estándar del gramaje permitido para consumo humano, tal como se hizo en su debido momento con la ingesta de sal o sodio, sin embargo, la OMS ha recomendado que el consumo de azucares simples no exceda el 10% del total de las calorías consumidas en un día.
En ese sentido, los especialistas en nutrición y obesidad de Quiero Saber Salud recomiendan a la población ser responsables y consientes de verificar cuantos azucares añadidos tienen los productos que consumen. Además, sugieren realizar actividad física regular y mantener una alimentación saludable [.]