Los hombres durante el embarazo

Ante la noticia de “estoy embarazada”, como mujeres tenemos una serie de reacciones y emociones encontradas conscientes e inconscientes, y cursamos por distintos estados de ánimo y sensaciones, como el miedo, la alegría y el terror, siempre que el bebé haya sido planeado y deseado. Si no es así, es muy probable que del miedo pasemos a la ira y a las ganas de salir corriendo.

Cuando el bebé fue planeado y a lo largo del embarazo el hombre se ve confrontado con su verdadera capacidad, en muchas ocasiones éste puede sumirse en el miedo de no poder solventar las necesidades de su familia, mientras que en otras puede llenarse de dudas sobre si sabrá ser un buen padre o cometerá los mismos errores que su propio padre. Esto puede llevarlo a ensimismarse y hasta a ponerse algo irritable o melancólico; claro, esto en muchas ocasiones no es percibido ni por él mismo, y mucho menos por las personas que estamos a su alrededor, ya que posiblemente nuestra atención estará centrada en el embarazo.

Del futuro padre se espera que “responda como hombre”, cuando en realidad es muy probable que nadie se haya tomado el tiempo de explicarle qué es un hombre, así que lo que le queda es replicar lo mejor que pueda el modelo que aprendió en casa.

Otro miedo al que seguramente se enfrentará el futuro papá es a perder a su pareja, esto es, a ser desplazado por el bebé y a tener que competir por su cariño y atención contra el hijo (y de hecho pasa), lo que le resultará muy doloroso. Como en nuestra sociedad un hombre “debe ser hombre” es muy probable que no se atreva a expresar lo que está sintiendo por miedo a parecer débil, juzgado y criticado.

De ahí que las exhortamos a que se acerquen al futuro papá y le den el espacio para expresar sus emociones, pero con la disposición a escuchar más allá de un “estoy bien”, ya que si se acercan a preguntar y se escandalizan con un “me siento muy inseguro y estoy muerto de miedo”, es muy probable que ese hombre no se vuelva a abrir durante todo el embarazo y más.

A los hombres que próximamente serán padres, les recomendamos que si se encuentran confundidos y asustados, se acerquen a su pareja y le compartan sus sentimientos; estamos seguros de que serán escuchados y aceptados. Si definitivamente los sentimientos negativos y de confusión los rebasan, es mejor que acudan con un especialista que los acompañará en este maravilloso proceso se convertirse en padres.

Acerca de:

*Psic. Amparo Miranda Salazar

Directora de Servicios Clínicos, en PEI, AC.

**Psic. José Manuel Bezanilla,

Psicoterapeuta, investigador en la Universidad del Valle de México, director de Psicología y Educación Integral, AC. (PEI, AC).




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