Planificación familiar tarea pendiente por una sociedad más equitativa en términos reproductivos, Inmujeres

Uno de los derechos fundamentales que tienen mujeres y hombres en el ámbito de la reproducción es la planificación familiar. Las mujeres tienen el derecho a decidir si quieren embarazarse y en qué momento de su ciclo de vida lo harán, así como a no hacerlo; esas decisiones repercuten en forma directa en la salud física y mental de las mujeres por lo que es necesario contar con la educación sexual adecuada y con los servicios de salud indispensables para ello  1.

Pareja haciendo juntos con sus manos una forma de casa
Planificación familiar, una forma de vivir y pensar
La planificación familiar es una tarea pendiente. A pesar de los grandes avances de las últimas décadas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en los países en desarrollo unos 22.5 millones de mujeres desean posponer o detener la procreación, pero no utilizan ningún método anticonceptivo. Es decir, las mujeres quieren evitar un embarazo, pero ni ellas ni sus parejas están utilizando métodos anticonceptivos de manera consistente.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2012) respecto a la sexualidad informa que del total de las y los adolescentes sexualmente activos, 14.7 de los hombres y 33.4% de las mujeres no utilizaron ningún método anticonceptivo en la primera relación sexual. Entre los métodos más utilizados por este grupo de edad se ubica el condón, con un 80.6%, y cerca de 6.2% indicó el uso de hormonales.

Por su parte, los datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID, 2014) indica que en 2014, del total de mujeres de 15 a 49 años de edad, 51.6% declaran ser usuarias de algún método anticonceptivo, 15.3% son ex usuarias y 31.8% nunca fue usuaria pero los conoce.

Con base en lo anterior se estima que las y los adolescentes conocen y usan algún método anticonceptivo que les permite regular su fecundidad, pero hay razones por las cuales no han resuelto esa necesidad: los servicios y los insumos todavía no se encuentran disponibles en todos lados, o las opciones son limitadas  2. En ese sentido, es necesario generar estrategias efectivas para la disminución del miedo a la desaprobación social o a la oposición de la pareja en la utilización de los métodos anticonceptivos ya que son barreras que no permiten el fortalecimiento de la autonomía de las mujeres.

Otro dato arrojado en la ENADID 2014 revela que el principal método empleado por las mujeres en edad fértil, actualmente usuarias, es la oclusión tubaria bilateral, utilizada por el 48.6%, seguida por los métodos no hormonales o de barrera con 30.4%, 13.5% usan hormonales, 4.8 % tradicionales y 2.7% vasectomía.

Es decir, que hombres y mujeres están utilizando métodos anticonceptivos, pero hay una diferencia de género que es necesario resaltar. Aún sigue presente la necesidad de controlar la fertilidad de las mujeres con métodos definitivos como es la salpingoclasia versus la vasectomía. Es imprescindible que a ambos se les informe sobre sus derechos sexuales y reproductivos para lograr una equidad en este tipo de acciones; sólo se alcanzará una sociedad igualitaria donde el bienestar de ambos sea fundamental para la toma de decisiones.

De esta manera, trabajar para que las mujeres y los hombres en edad reproductiva cubran sus necesidades en relación a la planificación familiar es importante, en donde la equidad de género sea un vector fundamental para asegurar la salud sexual y reproductiva en todo el ciclo de vida”  3.

Incluso, la Organización Mundial de la Salud (2015  4 ) informa sobre los beneficios de la planificación familiar y de la anticoncepción, es decir, la promoción de la planificación familiar y el acceso a los métodos anticonceptivos preferidos para las mujeres y las parejas resulta esencial para lograr el bienestar y la autonomía de las mujeres, y al mismo tiempo, apoyar la salud y el desarrollo de las comunidades. Entre los puntos clave se encuentran: prevención de los riesgos para la salud relacionados con el embarazo en las mujeres, reducción de la mortalidad infantil, prevención de la infección por el VIH y el Sida, poder de decisión y una mejor educación, disminución del embarazo de adolescentes y menor crecimiento de la población.

El Instituto Nacional de las Mujeres seguirá trabajando para lograr una sociedad más equitativa, en términos reproductivos porque sabemos que el inicio de la vida sexual es un evento crucial en las personas ya que tiene implicaciones en la vida futura, en donde necesariamente se asumen nuevos roles y patrones de comportamiento que tendrán efectos en la salud sexual y reproductiva adulta.

Referencias

  1. Boletín de Planificación Familiar 2014, Inmujeres.
  2. Departamento de Salud Reproductiva e Investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS/RHR) y Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins/Centro para Programas de Comunicación (CCP), Proyecto de Conocimientos sobre la Salud. Planificación familiar: Un manual mundial para proveedores. Baltimore y Ginebra: CCP y OMS, 2011 ISBN 978-92-7-532886-6 Consultada el 2 de agosto de 2015, disponible en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44074/1/9780978856304_spa.pdf
  3. ENSANUT, 2012.
  4. OMS Nota descriptiva 351, Planificación Familiar consultada el 2 de agosto de 2015, disponible en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs351/es/
Imagen cortesía de alphaspirit


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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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