Prevención de infartos

Las enfermedades cardiovasculares provocan la mayor mortandad en el mundo, y México no es la excepción, pues ocasiona 70 mil muertes anuales, la mayoría por infartos al miocardio o cerebrovasculares (embolias), una tendencia en aumento y que originan un gasto que no soporta el presupuesto del sistema de salud.

Aunque se estima que 50% de las personas que sufren un infarto logran salvarse hoy en día en el país, la mayoría de estas, posiblemente el 70%, en el lapso de siete años van a morir a consecuencia de otro infarto, sobre todo si no modifican los factores de riesgo que los llevaron a esa condición.

Si en la década de 1960 en México la población presentaba riesgos de 20% de sufrir un infarto, una proyección elaborada por la Secretaría de Salud (Ssa) establece que para el año 2010 esa probabilidad será del 85%.

El mayor problema radica en que la infraestructura y los costos para atender semejante cantidad de infartos no está dentro de la capacidad presupuestal, pero tampoco habrá suficientes especialistas para semejante demanda.

Cada infarto atendido en un centro de salud pública en promedio representa un gasto de entre 90 mil a 130 mil pesos, sin contar complicaciones adyacentes y el tiempo de días-cama que el paciente requiera de hospitalización, dado que el costo de un día por uso de terapia intensiva se estima en 150 mil pesos.

Ante lo anterior, el cardiólogo Gerardo Rodríguez Diez, del Servicio de Arritmias del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE, advirtió que llevar un estilo de vida saludable, con una dieta baja en azúcares y grasas así como la práctica cotidiana de ejercicio, además de no fumar ni abusar del alcohol, “son factores que nos ayudarán a prevenir en evento cardiovascular”.

Los pacientes que ya sufrieron un infarto, deben de por vida llevar una rigurosa medicación para evitar complicaciones, “y no estamos hablando de un solo medicamento, sino de varios que van a significar un impacto económico importante”.

Por eso el especialista subrayó que en México es importante que existan medicamentos como Aspirina Protect, que en estos pacientes significan un gato de 1.6 pesos diarios (unos 48 pesos mensuales), contra 90 dólares mensuales que en promedio erogan pacientes en condiciones de salud semejantes en la Unión Europea.

En el estudio “Efecto de Iboprufeno y de Aspirina sobre cardioprotección”, dado a conocer recientemente por la revista especializada The Lancet en Inglaterra, demostró que para reducir las posibilidades o hasta evitar un primer infarto o evento cerebrovascular, además de modificar los hábitos hacia un estilo de vida sana, serán ecesario sumar uno o cuatro de los siguientes fármacos: ácido acetilsalisílico, una molécula para control de colesterol (estatina), así como dos tipos de medicamentos que controlen la presión alta (antihipertensivos), “Masticar Aspirina o incluso un Alka’Seltzer en caso de infarto, puede reducir en 25% la mortandad en un infarto”, aseguró el especialista, quien con todo, subrayó la importancia de que cualquier persona con un evento cardiovascular de esta índole sea trasladado de inmediato a un hospital.

El ácido acetilsalisílico (Aspirina) ayuda a mantener delgada la sangre de los pacientes que han sufrido de infarto, o en aquellos que padecen arteroesclerosis por colesterol alto, una de los principales causas de infartos.

-Con esto no estoy diciendo que al utilizar estos medicamentos de fácil adquisición popular por sí mismos se van evitar los infartos, pero si que son fundamentales para complementar el cuadro de medicamentos para evitar complicaciones cardiovasculares en un país donde no son suficientes los recursos para atender en forma masiva problemas graves de salud.

Recordó que llevar una dieta sana es indispensable ante las estadísticas de la Ssa que indican que la prevalencia de la hipertensión arterial es del 31% de la diabetes mellitus tipo 2 es de 46%, dos enfermedades que pueden ocasionar infartos al miocardio o cerebrovasculares.



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