¿Cuáles son las claves para una relación saludable?

Por Gustavo Damián Ordóñez Liceaga, psicoterapeuta de pareja. Vínculo Colectivo.

Corazón
La comunicación con tu pareja suele ser todo un reto, pero siempre puede mejorar.

Tener una relación de pareja requiere de muchas cualidades, algunas de las más mencionadas son el compromiso, la sensibilidad, generosidad, responsabilidad, lealtad y comunicación, ésta última siempre es un pilar fundamental para una buena convivencia, pero también es una de las más complicadas de lograr.

La comunicación en general puede ser entendida como la producción, emisión y procesamiento de mensajes, tanto verbales, como no verbales, que van a permitir compartir significados entre las personas.

Sin embargo, dentro de las relaciones de pareja estos mensajes pueden ser distorsionados o entendidos de forma errónea, tanto por la historia individual, como por la forma en que el otro se expresa.

Tener y permitir una buena comunicación con tu pareja suele ser todo un reto, pero para que puedas mejorar o entenderla correctamente, aquí hay algunas estrategias que pueden ayudar.

Primero hay que distinguir entre tres tipos de comunicación: agresiva, pasiva y la asertiva.

Una persona agresiva, puede tener características como la mirada fija, alzar la voz con frecuencia, tomar una postura que busque intimidar al otro y hacer gestos muy marcados, a la hora de hablar lo hacen dando órdenes, amenazando y poniendo en primer lugar su punto de vista; con esto se pueden generar consecuencias como conflictos, hacer daño a los demás o un ambiente de tensión.

El lado opuesto, las personas pasivas, cuentan con una mirada débil, muchas veces les cuesta trabajo expresarse, tienen una postura hundida y suelen evitar temas y situaciones específicas, cuando hablan es como si constantemente pidieran permiso y sus opiniones y peticiones se enfocan principalmente en que la otra persona esté bien.

El tercer y último estilo comunicativo es el asertivo, éste suele ser un poco complicado de lograr ya que se puede entender de una forma muy simple como expresar lo que uno piensa y siente, pero siempre tomando en cuenta a la otra persona.

La comunicación asertiva, además, tiene que ser la conducta apropiada en el momento correcto, lo cual involucra un contacto visual directo, un nivel de voz apto para conversar, habla fluida, gestos firmes, postura recta, respuestas directas y hablar siempre en primera persona, todos estos elementos pueden generar un ambiente relajado, controlado, de confianza y optimo para poder solucionar problemas en conjunto sin que una de las partes tenga que cargar con toda la responsabilidad.

Acompañados de estas conductas se pueden seguir una serie de pasos para facilitar la forma de expresarse y hablar de algún conflicto con la finalidad de encontrar la solución:

  • Expresar con mucho cuidado qué es lo que deseas, lo que necesitas y los sentimientos que se generan respecto a la situación problemática. Es importante dejar de lado los reproches, el querer herir a la otra persona y la autocompasión, hay que definir un objetivo y tenerlo siempre presente.
  • Se tiene que buscar el momento y lugar adecuado para discutir sobre el problema, a menos, claro, que se trate de una situación espontanea.
  • Hay que caracterizar la situación de la forma más detallada posible, si es necesario el uso de ejemplos puede ayudar en este paso.
  • Es muy importante adaptar los sentimientos para que la otra persona los comprenda, esto se logra utilizando frases en primera persona y describiendo el sentimiento que la otra persona generó con su conducta, por ejemplo: “Me molestó que tomaras esta decisión sin preguntarme primero si yo estaba de acuerdo”. Es fundamental aclarar sentimientos y conductas para una mejor comprensión.
  • Limita en una o dos frases el objetivo que buscas. Hay que ser concretos y firmes.
  • Finalmente, se debe acentuar la posibilidad de obtener lo que se desea, si es que cuenta con la cooperación de la otra persona para que las circunstancias sean necesarias para ello. Se requiere discutir los pros y los contras de las decisiones consideradas.
  • Una de las características que posee una relación saludable es que ambas partes se sienten con la libertad de expresar lo que piensan y sienten. El que haya un ambiente en donde esto se complique puede propiciar que se generen conflictos, malos entendidos, baja tolerancia y pocas ganas de hablar sobre temas específicos o, hasta, en general.
  • Buscar siempre un ambiente de confianza, en donde sea cómodo llevar a cabo una conversación que, incluso, te pueda permitir conocer un poco más de tu pareja, que la información que te brinde pueda ser útil y positiva para algún futuro.

Siguiendo estos pasos para facilitar la comunicación asertiva en cuanto al lenguaje verbal y no verbal va a permitirte a ti y a tu pareja generar condiciones óptimas para llegar al origen y a la solución de algún conflicto.

Imagen cortesía de Ivan Kruk


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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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