Estudio informa lo que marca la diferencia para que las personas sean menos susceptibles a noticias de salud falsas

Un nuevo estudio de investigadores de periodismo y comunicación masiva de la Universidad de Kansas examina qué influye en las personas para que sean susceptibles a información falsa sobre la salud y argumenta que las grandes empresas de tecnología tienen la responsabilidad de ayudar a prevenir la difusión de información engañosa y peligrosa.

ilustración de noticias falsas
La credibilidad de la fuente, la forma en que se presenta la información tienen poca influencia; el etiquetar contenido no verificado es lo que marca la diferencia

Metodología 

Los investigadores compartieron una noticia falsa con más de 750 participantes que afirmaban que una deficiencia de vitamina B17 podría causar cáncer. Posteriormente, los investigadores midieron si la forma en que se presentó el artículo, incluidas las credenciales del autor, el estilo de redacción y si el artículo estaba etiquetado como “sospechoso” o “no verificado“. Esto afectaba la forma en que los participantes percibían su credibilidad y si se adherirían a las recomendaciones del artículo o compartirían en las redes sociales.

Presentación de la información

Los hallazgos demostraron que la presentación de la información no influyó en cómo la gente la percibía y que solo la eficacia de las redes sociales influyó en si los encuestados dijeron que la compartirían.

Hong Tien Vu, profesor asistente de periodismo y comunicaciones para las masas, e Yvonnes Chen, profesora asociada de periodismo y comunicaciones de masas en la Universidad de Kansas, coescribieron el estudio. Presentarán su trabajo, financiado por el Fondo de Investigación General de KU, en la Conferencia de la Asociación Internacional de Comunicación de 2021.

Versiones diferentes

Vu y Chen compartieron 8 versiones de un artículo verificado como falso con los encuestados que afirmaban que la falta de vitamina B17, que no existe, podría ser una causa de cáncer.

Las diferentes versiones se incluíán:

  • En una versión, la firma de un médico, con una breve descripción de sus credenciales médicas.
  • Otra versión, la autora fue descrita como una madre de 2 hijos con experiencia en escritura creativa
  • En otra que era una bloguera de estilo de vida
  • Algunas versiones siguieron un estilo periodístico
  • Otras utilizaron un lenguaje más informal

Queríamos probar 2 habilidades que a menudo se emplean en los programas de capacitación en alfabetización mediática en todo el mundo, las credenciales de autor y el estilo de redacción, además de etiquetarlo“, dijo Vu. “Los resultados sugieren que confiar en los miembros de la audiencia para hacer el trabajo para determinar las noticias falsas tiene un largo camino por recorrer. Cuando las personas tienen que evaluar la credibilidad de la información, se requiere trabajo mental. Cuando navegamos por la web en general, tendemos a confiar sobre las grandes empresas de tecnología para verificar la información“.

Resultados

Los encuestados que mostraron niveles más altos de eficacia en las redes sociales, o que eran más inteligentes en el uso de la tecnología, evaluaron la información con más cuidado e informaron que sería menos probable que compartieran el artículo.

Con respecto a la orientación a la salud, o si los encuestados estaban interesados ​​o buscaban información de salud, no influyó en el discernimiento de la exactitud de la información. Sin embargo, es significativo, ya que quienes están muy interesados ​​en la información de salud tienen más probabilidades de compartir las noticias que encuentran, ya sean creíbles o no, dijeron los autores.

Los resultados demostraron que las credenciales del autor y cómo se escribió la historia no tenían diferencias significativas en cómo la gente percibía su credibilidad, si se adherirían a sus recomendaciones o la compartirían. Sin un etiquetado que indicaba que no se trataba de información verificada, fueron significativamente menos propensos a encontrarlo creíble, adherirse a las recomendaciones o compartirlo.

Se politiza demasiado

Si bien el estudio se llevó a cabo antes de la pandemia de COVID-19, sus hallazgos son especialmente relevantes, ya que ha proliferado la desinformación y la información politizada sobre la pandemia. Muestra información errónea aparentemente inocua que también puede ser peligrosa.

Un problema con los estudios de noticias falsas es que el tema se politiza demasiado“, comentó Vu. “Las noticias falsas pueden referirse a algo que no está politizado o polarizado. Hablar de la vitamina B17 parece ser inofensivo, pero la gente lo cree. La gente puede gastar tiempo, dinero y esfuerzos en tratar de encontrar una cura, y eso puede ser muy peligroso si no sigue los consejos de un médico y encuentra información falsa“.

Propuesta para garantizar un entorno de información limpio y saludable

El hecho de que cualquier tipo de información etiquetada afectó significativamente las percepciones e intenciones de compartir de los lectores muestra lo importante que es para las grandes empresas de tecnología, como las plataformas de redes sociales, verificar la información o etiquetar el contenido que tiene información falsa, no verificada o peligrosa, escribieron los autores.

Siempre que vemos información que ha sido señalada, inmediatamente aumentamos nuestro escepticismo, aun cuando no estamos de acuerdo. Las grandes empresas de tecnología tienen un papel muy importante que desempeñar para garantizar un entorno de información limpio y saludable“, afirma Vu.

Imagen cortesía de admin | Plenilunia


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Redacción, Plenilunia Sociedad Civil Fundada en el año de 2004, Plenilunia es una Sociedad Civil cuyo objetivo es fomentar el bienestar y la salud integral de la mujer.

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