Spa electrónico

No hay cuerpo libre de toxinas, lo cual es lógico si consideramos que son sustancias de naturaleza protéica que los seres humanos elaboramos durante el proceso metabólico.

Por supuesto, la alimentación que llevamos, la actividad física que realizamos y el estrés al que estamos sometidos determinarán después cuánto de ese “veneno” natural produce nuestro cuerpo a través de ácido úrico, colesterol, etcétera.

Habitualmente, cuando pensamos en alternativas para eliminar dichas toxinas casi siempre lo asociamos con dietas depurativas, saunas, actividad física, o un poco de todo. Sin embargo, hoy charlaremos sobre la decisión que tomó la ciencia mexicana de dar un paso al frente al crear una herramienta de medicina alternativa a la que llamó spa electrónico.

Esencialmente, se trata de una estructura que permite a través de la ionización, liberar del cuerpo las toxinas que lo debilitan y enferman.

Etimológicamente, ión significa “el que va”; en este caso, el que lleva una carga eléctrica que permite reequilibrar la armonía del cuerpo.

El pequeño spa del que hablamos se conforma esencialmente por una pequeña tina en la que los pies reposarán durante una treintena de minutos, periodo suficiente para que millones de iones viajen a través del agua y realicen su trabajo de depuración.

Una suerte de reproducción artificial de una larga caminata por la arena, ya que los iones contactan con el cuerpo y neutralizan los ácidos, que a su vez se eliminan dentro del agua.

Limpieza de órganos como páncreas, hígado, vesícula, corazón o pulmones, que es absolutamente incolora cuando se realiza a través de la transpiración, pero que en este caso provoca un efecto de oxidación que tiñe el agua de colores que van desde el verde o naranja hasta el marrón y el negro, según los órganos que fueron depurados.

Lo más interesante: el sistema de desintoxicación puede ser utilizado por niños, adultos y adultos mayores. Sólo está contraindicado para quien posea un marcapasos, prótesis metálicas o atraviese el periodo del embarazo o la lactancia.

Los residuos que quedan en el agua tras la terapia son una suma de metales, nitratos y fosfatos, que con su salida permiten reequilibrar al cuerpo y, sobre todo, generar mejorías tangibles en el caso de problemas de piel, articulaciones, hígado y riñones, y otras afecciones.

Los autores del citado spa electrónico son científicos 100% mexicanos del Instituto de Neurología de la UNAM. En la página de Internet: http://www.spaelectronico.com/spa.html podrás encontrar a los especialistas certificados que realizan este procedimiento.

Una apuesta por la investigación nacional que merece la pena conocer.
¡Más iones y menos toxinas para el cuerpo!

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